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[Evento Especial] Los Sueños se hacen Realidad. [Boda de Sedric y Mei]

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[Evento Especial] Los Sueños se hacen Realidad. [Boda de Sedric y Mei]

Mensaje por Sedric el Mar Ene 17, 2017 11:06 pm

Durante los días que fueron transcurriendo, el vizard fue moviéndose por el mundo humano organizando el evento para la boda. Había ido en busca de un sacerdote y lo convenció para que los casara en el lugar especial que proclamaron en el mundo humano, solicito alguien que se encargase de organizar tal enlace mágico. Fueron colocando sillas en hileras un total de unos veinte asientos, distribuyendo diez en cada lado. Una alfombra roja se encontraba en medio, hiendo desde la entrada del arco hasta donde se encontraba el altar. Podía verse también algunas columnas de flores blancas distribuidas en cada lado, como si se tratase de un portal guiándolos hacia el altar que también estaba decorado de flores y guirnaldas. Una cadena de cintas rojas en cerraban el paso, dejando ese acceso libre tan solo a la pareja.

En el altar se podía haber que había un banco donde ambos se podrían sentar, alrededor del altar también tiene flores blancas decorativas y una guirnalda colgada de un extremo al otro de la parte frontal del altar. Donde ambos subirían un par de escaleras antes de llegar a los asientos.  La decoración en si la formaba la naturaleza, solo que se añadieron algunos extras para resaltar el sitio donde iba a dar comienzo el desenlace. Sobre los asientos de los invitados, verían una bolsita de malla roja con unos pétalos de rosa rojos que iba a ser lo que podrían echar sobre los recién casados.

Por otro lado él se estaba probando trajes formales con el que debía presentarse en el altar, donde una vez allí debería aguardar la espera a su futura mujer. El traje fue negro, zapatos a juego y una corbata de azul oscuro que resaltaba su aspecto y sobretodo acorde con el color de sus ojos. Al tener el cabello largo pudo verse como le quedaría mejor, sin embargo tras observarse considero la mejor opción que creyó y por otro lado seguramente Mei le agradaría el cambio de peinado. Se fue a cortar el pelo volviendo a tener el mismo peinado que tuvo cuando se conocieron por primera vez. El espejo opino que fue una decisión acertada, ya que el mismo se encontraba a gusto y se veía elegante.

Las reservas estaban hechas, para el restaurante con acceso al jardín interior y también la noche donde pasarían su primera luna de miel de recién casados.  Ya estaba todo organizado y listo, solamente quedaba esperar a que llegase el momento esperado que sería mañana.

Invito al evento a sus compañeros de facción que son lo más parecido a la familia que ha podido tener en todos estos años, desde el fallecimiento de sus padres. También asistirían compañeros de donde trabajaba, los únicos que conocían a su pareja eran los más cercanos y el resto estaban intrigados.  Realmente quienes consideraba importante para el eran tan solo unos pocos, sin embargo quería hacer que aquella boda fuese un momento inolvidable para ambos.  Incluso le dijo a Mei que si quería puede invitar a quien ella considere, no le importaría que asistiese un shinigami en el evento. Porque fue ella quien lo invito y confía plenamente en su pareja.

Llego el día esperado el amanecer se vislumbra en la lejanía iluminando el mundo con su cálida luz y haciendo que todos se despertaran. Los ojos del novio se abrieron y se estiro aun en el interior en la cama mirando al techo sonrió recordando que día era hoy. Se incorporó, retiro la sabana saliéndose de la cama para ir directo al baño, empezando arreglarse pasándose la cuchilla de afeitar por el rostro y dándose una leve ducha. La cuenta atrás ya había comenzado y tenía que espabilarse en estar listo, una vez termino se fue a la casa de un compañero allí le ayudarían a prepararse. Se miraba al espejo con una sonrisa en sus labios, viéndose como lo acicalan y le colocaban bien la corbata. Cuando ya estuvo listo se miró al espejo girándose observándose, le gustaba como le habían dejado y el último detalle fue un pañuelo azul colocado en el bolsillo superior del esmoquin.

Les agradeció la ayuda y cogió el coche siendo llevado hacia el lugar de la ceremonia, todavía faltaba una hora para que aquello empezara. Pudo ver que ya estaba el sacerdote en el altar preparándose, le dio la mano con una sonrisa en sus labios y un poco nervioso también porque el tiempo se les estaba echando encima.  Poco a poco fueron llegando los invitados y tomaron sus asientos recogiendo las bolsitas de malla. Había un fotógrafo en cada esquina preparados con sus cámaras, los músicos empezaron a improvisar un poco la música comprobando nuevamente que todo funciona correctamente.

Tan solo faltaban ya unos quince minutos y todos los invitados ya estaban sentados, los más allegados a la pareja estaban al frente. Menos uno que fue el que se encargaría de guiar a la novia hacia el altar. Los niños estaban a un lado al fondo con los cojines sosteniendo las alianzas de ambos, las cuales se quitaron para volver a ponérselas con el significado que tienen.

Desde la lejanía pudo verla y una sonrisa más amplia se pudo ver en su rostro, iba vestida completamente de blanco y su rostro cubierto por las telas sosteniendo un ramo de flores. Todos se quedaron mirándola expectantes y mudos conforme iba atravesando el portal adornado, caminando por el suelo rojo y el camino se veía lleno de pedestales con rosas blancas decorándolo. El rostro de ella inmaculado y de una belleza radiante, el silencio de todos no hizo más que afirmar que estaban fascinados por el aspecto de la mujer. Una vez llego hasta las escaleras y se pudo ver en el rostro del novio como estaba sorprendido al verla vestida con aquel radiante traje de novia. Tan solo una gesticulación hizo con los labios, cuando estuvo viendo cómo iba llegando. Durante el trayecto de camino se escuchó una música angelical y los altavoces amplificaron aquel sonido agradable, junto el andar de la novia haciendo que su entrada fuese espectacular.

La música seguía pero con un volumen mas bajo escuchándose de fondo, una vez que ambos ya estaban en el altar frente al sacerdote, la miro con una sonrisa en sus labios tras observarla bien con una rápida mirada.

-Estas preciosa Mei..

Dijo en un susurro mientras escucho de pronto  como se carraspeo el hombre, viéndose como tomo unas hojas que ya tenía preparada. Echo una mirada a todos los presentes con una sonrisa llena de bondad.

-Como algunos sabréis Sedric y Mei se conocieron cuando tan solo eran unos niños en la escuela. Pronto una bonita amistad afloro en ambos, pero la tormenta llego y la oscuridad hizo que ambos se perdieran en aquel abismo. Fueron separados y ambos estuvieron durante diez largos años caminando solos, habiendo perdido aquel compañero que le hacía sentirse especial. Pero el destino hizo que sus caminos volviesen a cruzarse en cuanto Sedric se cayó de espaldas. Cuando alzo la mirada la reconoció, los años habían pasado y aquella niña que el recordaba con tanto cariño se había convertido en una mujer. En su corazón hizo que aflorase un sentimiento más puro e intenso, el cual conocemos como amor y llego el día en que manifestó sus sentimientos hacia ella. Tal noticia había dejado sin palabras a la chica, sin embargo logro llegar a decir que si y reconociéndole que ella también guardaba esos sentimientos en su corazón. Un beso fue lo que sello aquel amor y que perduraría durante años. Hoy estamos aquí ante todos vosotros, para demostraros que nunca hay que perder la esperanza y luchar por los sueños. Porque estos pueden hacerse realidad, los aquí presentes lograron su objetivo.

Fue lo que dijo volviendo a mirar ambos sonriendo, una vez termino de relatar la historia. Se darían cuenta que lo que había relatado era el pasado de ambos y como tuvieron que superar muchos obstáculos, pero el hecho de no haberse rendido es lo que les ha permitido poder alcanzar sus sueños y cumplirlos.


Canción Nupcial:


Ponla a partir de cuando leas que Mei empieza andar hacia el altar y sigue leyendo todo hasta el comentario del sacerdote. No te detengas hasta que leas hasta el punto final incluso habiendo terminado el dialogo.

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Re: [Evento Especial] Los Sueños se hacen Realidad. [Boda de Sedric y Mei]

Mensaje por Mei Fang el Sáb Abr 08, 2017 2:18 am

Estos sentimientos... ¿de verdad estas emociones existían? ¿me merezco algo tan precioso?
Hacía tanto tiempo que las había perdido. Ya ni si quiera recordaba lo cálido que puede llegar a ser, lo que puede ser ese nudo en la garganta, ese fuego del amor, de la amistad, del odio, de la tristeza... y una felicidad tan plena que me puede hacer llorar. ¿De verdad, estos son mis propios sentimientos?

Me estaba costando bastante asimilar todo esto. De hecho, pensaba que tenía sentimientos, cuando en verdad era una cáscara vacía que se dejaba guiar por sus necesidades, incluso mi amor por Sedric... no era completo... él era aquel a quien mi instinto me guiaba, por que estar a su lado me hacía bien. Me odiaba a mi misma por sentirme de esa forma, por no poder dedicarle todo el cariño que quería transmitirle, por sentir rencor hacia nuestro pasado... por no poder recordar nuestra niñez.

Ahora estoy completa. Ahora siento todas estas emociones, y siento un amor tan profundo que incluso llega a doler.. espero que el destino no me castigue por ser tan feliz, puesto que no lo merezco. Pero esta vez seré egoísta, y... seré feliz.


Tres días antes de la boda

-Creo que no debería pelear ahora. Creo que ni si quiera debería haberos llamado, pero.. que le den al protocolo, ya tendré tiempo de descansar de la pasada batalla. Puesto que voy a perder mi puesto como Comandante.
Por sus rostros, las expresiones de mis amados capitanes del Gotei 13, deduzco que no les alegra la noticia. De hecho, era una noticia inesperada y lamentable, puesto que difícilmente podría haber alguien tan preparado como Mei Fang para heredar su alto cargo.
Los había reunido en una enorme sala de entrenamientos, a todos ellos, a los 13 capitanes. Unos se veían más dolidos que otros tras aquel duro combate, pero todos ellos eran excelentes y orgullosos guerreros.
-El motivo, es que me he aliado... no, seré sincera. Voy a casarme. Voy a vivir mi vida como quiero vivirla, voy a ser egoísta, y voy a encontrar mi propio camino.
Sorprendidos, espectantes o detractores; todo tipo de reacciones se presentaron entre los capitanes.
-La Sociedad de Almas no ha establecido una condena para mi por, según los nuevos jueces que han designado, mis hazañas en la guerra. Aunque en realidad será por que me tienen miedo.
Reí ligeramente.. ¿esa soy yo? ¿ahora soy capaz de hablar así y expresarme de esta forma? nunca lo habría creído.
-Así que... esta es mi despedida. Vamos a entrenar. Quiero ver de lo que sois capaces.

Qué mejor despedida de soltera para una guerrera. Las fiestas y las reuniones sociales nunca habían sido lo mío. ¿Salir a cenar con las capitanas? ¿celebrarlo con una fiesta nocturna?... no, eso no encaja conmigo. ¡Esto!, esto es lo que encaja conmigo: blandir a Totsuka, cruzar aceros, rendir batalla hasta quedarme sin aliento... una última vez, al menos. Eso si, tenía que tener cuidado y no sobrepasarme. No por mis capitanes, les daría una buena paliza encantada para que aprendan a defender la Sociedad de Almas sin mi. Si no por que ahora tenía que empezar a pensar en alguien más, en otra vida que pronto empezaría a crecer dentro de mi. ¿Mei Fang, madre? qué extraño suena.

Lo cierto es que fueron más duros de lo que me esperaba. Sucumbieron a mi Totsuka no Tsurugi, pero... pero los capitanes casi logran derrotarme. Eso me alegra. Me enorgullece haberles enseñado tan bien, y saber que ahora la Sociedad de Almas estará a salvo sin mi espada. Les estreché la mano a cada uno de ellos, no como su superiora, no como la heroína en la que me había convertido... si no como una maestra repleta de orgullo por ellos, que se despide.

En la noche llegaría la parte más difícil. Me dí una renovadora ducha, y había estado pensando en las náuseas que me habían asaltado, ¿era por el embarazo?... todavía me costaba creérmelo. Salí desnuda del baño de mi cuarto de la Primera División mientras me secaba con una toalla blanca, la única luz era la luz lunar que se filtraba por el ventanal. Ahí estaba, la mullida cama en la que tantas veces había dormido, y ahora iba a pasar una última noche. Abrí el armario y ví mi traje azul de combate... me lo pensaba llevar, sería un bonito recuerdo. En la sala conjunta ví mi escritorio, mi sillón, los documentos que había sobre la mesa... mi despacho en el que pasé tantas horas. Dí un suspiro, tomé el camisón con el que solía dormir y me vestí con este. La siguiente hora decidí pasarla allí sentada, mirando la noche del Gotei 13 a través de la gran ventana... creo que, después de todo, no lo había hecho tan mal como capitana de la primera división. Habían sido tantos años... creo que voy a echar de menos este despacho. Será mejor que antes de quedarme dormida en el sillón me acueste. Mañana recogeré mis cosas y... me despediré  del Gotei 13.

Antes de que los primeros rayos de sol se filtrasen por el ventanal ya estaba despierta. No quería que me viesen marchar, ni tener que despedirme nuevamente: quería dejar las cosas así y que me recordasen como lo que fuí el día anterior, una guerrera, una maestra, un símbolo inquebrantable... fuí una Comandante General del Gotei 13. Solté un resoplido llena de orgullo mientras metía mi traje azul, algunas fotografías, y mi fiel Totsuka en la maleta.
Mientras, todavía en la noche, caminaba por las calles que se alejaban hacia el dispositivo que me llevaría hacia el mundo mortal, pensé en que igual debería pedirle algo de ayuda a aquella mujer... la única shinigami con la que había forjado una verdadera amistad. Ella incluso había sido mi profesora en la infancia, ¿por qué no pedir su ayuda para escoger mi... mi vestido de boda? y saber cómo debía actuar.. me pongo algo nerviosa de tan solo pensarlo. Lo haré, precisaré de su ayuda y, puede que hasta la invite a la boda.


Día de la boda

Los nervios me pueden. Confié en esta chica, pero se emocionó tanto con la noticia de mi boda que hasta quiso ocuparse de maquillarme... ¿maquillaje? ¿yo, con maquillaje? eso.. eso no me pega. Pero supongo que tampoco me vendrá mal.
-Por favor, dime que me queda bien.. nunca me he maquillado..
No me dejaba verme en el espejo hasta ver el resultado final, con el vestido de novia puesto y todo ya.
¿Por fin? ya podía mirarme.. ¿me quedaría bien?... por fin me miré en el espejo. ¿Esa.. soy yo? el maquillaje me da un aspecto mucho más femenino, el peinado queda mejor de lo que imaginaba, y el blanco puro del vestido encaja a la perfección.

Es la hora, finalmente. Todos ya estaban presentes en la sala . Tragué saliva y miré hacia el frente para comenzar a caminar hacia el altar.

La novia:

Tal como ya me habían dicho.. estaba radiante. Mis pasos me encaminaban, con gracia y suavidad, al encuentro de mi amado. Al encuentro con Sedric... una sonrisa adornó mis rosados labios y, una vez llegué a su lado... me sentí fascinada por lo que estábamos viviendo. Tan solo pude seguir sonriendo ante su comentario y observarlo tiernamente, antes de prestar atención al sacerdote.

Las imágenes comenzaron a pasar por mi cabeza. Había vivido tantas situaciones, tantas penas y alegrías, multitud de encuentros y emociones. Este día no solo nos pertenecía a Sedric y a mi. Este día significaba el fin de algo más... el fin de una etapa; había conocido codicia de Hueco Mundo y también su desgracia... había podido admirar la voluntad de los humanos para seguir siempre adelante, por muy duro que sea el destino. Pude sentir el aprecio que muchas personas, incluso vizards, sentían por mi cuando me rescataron de aquella oscura celda, y también recordé el lamento de las oscuras razas que habitan ese mundo. Mis fieles capitanes habían luchado a mi lado desde el principio, algunos hasta dar su último aliento. Este día no nos pertenece solamente a nosotros dos... también es por aquellos que cayeron, y por los que han sobrevivido. Mi camino de la guerra se separa del de todos ellos, para llevarme a una senda mucho más apacible.

Miré de reojo a Sedric y sonreí mientras una pequeña lágrima descendía por mi rostro. Ví al niño que conocí en aquel aula, y en mi ví a aquella niña rubia que soñaba con una vida más normal. Al parecer, después de tanto... lo había logrado.



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Re: [Evento Especial] Los Sueños se hacen Realidad. [Boda de Sedric y Mei]

Mensaje por Sedric el Mar Mayo 09, 2017 6:19 pm

El momento esperado llego y pudo verse al fin a la novia, estaba radiante y la sonrisa se vislumbraba en el rostro del novio. Sus pasos gráciles y su vestimenta era perfecta para la ocasión y pensar que durante los años tuvieron que pasar por muchos calvarios. La guerra se había prolongado durante años, siempre ocurriendo algo, sino era en el mundo humano era en la sociedad de almas. No tuvieron tregua alguna con el enemigo, ya que estos únicamente buscaban causar dolor y devastación en ambos mundos, solo por el mero hecho de creerse los predecesores a convertirse en el amo de los dos reinos. Sin embargo la esperanza que había en dos corazones puros por la luz fueron capaces de erradicar tales amenazas, aunque uno fuese consumido por la oscuridad conservaba aquella chispa de vida en lo más profundo de su ser. Pero si no hubiese sido por ambos seguramente esta historia hubiese acabado en tragedia y quien sabe que desastre se hubiese desencadenado en los dos mundos.

La esperanza fue el núcleo que logro mantenerlos de pie y enfrentarse a las adversidades, la fuerza primordial y la voluntad férrea de dos logro reescribir la historia. Cambiando el destino que les esperaba, dolor, sangre y lágrimas todo esto fue lo que tuvieron que soportar para poder mantenerse en pie y mirar hacia los cielos desafiando a los mismos dioses. Dos fuerzas opuesta Luz y Oscuridad unidas para combatir la desolación en la que el mundo estaba previsto en ser condenado. Las manos unidas por unos grilletes resplandecientes en los dedos anulares lograron disipar todo el mal que estuvo a punto de devorar todo dejando tan solo la nada. Pero no tan solo aquel objeto fue lo que logro hacer frente al destino oscuro que le esperaba al mundo, junto a estos se encontraba la voluntad que yacía en su espíritu y el amor que se profesaban ambos para impedir que todos los sueños  y alegrías fuesen destruido por el caos.

Un sueño en el que ambos desearon con toda la fuerza de su alma y corazón que se hiciese realidad. Y ahora se encontraban ambos frente al altar, rodeados por gente conocida, amigos y compañeros. Pudiendo ver en sus miradas que todos deseaban la felicidad de ambos, aquello es sin duda el mejor regalo que pudiesen recibir y su presencia en aquel acto que se celebraba afirmaban sus buenos deseos hacia la pareja.

Hoy terminaban una etapa de su vida, quedando atrás el recuerdo inolvidable  ya que todo lo que ha sucedido ha ido avanzando, teniendo en cuenta todo el mal que les ocasionaron, la caída de muchos compañeros, pero también han de recordar los momentos de felicidad que tuvieron aunque fuesen pocos. Sin embargo ahora lo que importaba es este momento.

Durante el discurso del sacerdote su mirada se centraba en Mei, quien no dejaba de mostrar una sonrisa en sus labios denotando la felicidad y pudo ver en aquella fracción de segundo como una lágrima descendió por su rostro. Noto en su mirada una cálida ternura y la cual correspondió con una sonrisa. Esta vez no quitaría las lágrimas de su rostro porque lo que desprende a través de estos es pura felicidad.

El discurso tras llegar a su fin el sacerdote miro ambos con una sonrisa, igual que todos los presentes esperando el ansiado momento y las palabras que vienen a continuación.

-Sedric Sakuya aceptas a Mei Fang como tu legitima esposa? La amaras, lo respetaras, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza. ¿Hasta que la muerte os separe?

-Acepto

Respondió con una sonrisa en su rostro, mirando hacia el sacerdote y esperando un poco nervioso pero a su vez contento. Desde la alfombra roja vinieron un niño y una niña de unos cinco años con unos cojines blancos portando las alianzas de ambos. Tomo una de las alianzas y cogió delicadamente la mano de Mei, colocando el anillo en su dedo anular.

Una vez que ambos respondió el sacerdote dirigió la mirada hacia la pareja, manteniendo la sonrisa en su rostro.

-Por el poder que me ha sido concedido. Yo os declaro marido y mujer. Puedes besar a la novia.


Aquellas palabras fueron el último empujón que necesitaba, quedando ahora tan solo sellar las últimas palabras que dijo. Dio un par de pasos hacia Mei, alzando las manos sujetando por ambos extremos del velo retirándolo hacia atrás despacio. Sus miradas se cruzarían y una chispa de vida se vería reflejado en sus ojos, acompañada con una cálida sonrisa se aproximó a su rostro y sus labios se encontraron, besándolos con ternura y sus ojos se cerraron sintió el halito de vida recorriendo su cuerpo, el suave respirar de su esposa y manteniendo con firmeza ese acto de amor puro. Nadie sería capaz de juzgarles, ya que ellos mismos salvaron el mundo de su extinción y los tiempos de guerra para ellos habían llegado a su fin.

Tras el prolongado beso se separó de sus labios mirándola fijamente a los ojos con una sonrisa, durante la escena se escucharon de fondo aplausos y gritos de júbilo.  Cogió la mano de su mujer guiándola a bajar los pequeños escalones, conforme fueron avanzando por la alfombra roja. De pronto volaron sobre ellos montones de pétalos de rosa rojos cayeron sobre la pareja, desperdigándose por el aire. Una sonrisa se mostraba en su rostro mientras la lluvia de rosas caía sobre ellos, pudiendo escucharse gritos de felicitación y ánimos.

Durante el transcurso de la ceremonia fueron tomando fotos los fotógrafos y también alguno de los invitados como recordatorio de aquel día tan especial. Sobre todo la lluvia de flashes fue acompañada durante el trayecto hacia la salida.

Una vez llegaron al coche que estaba esperándoles, se giró para despedirse a los invitados manteniendo la sonrisa en sus labios antes de entrar ambos al vehículo. Pero aquello no había terminado ahí ya que se verían en el banquete de bodas y después de recibir nuevamente a los invitados.

Cuando llegaron al restaurante en el que hizo la reserva verían que era un enorme jardín, lleno de flores y macetas, todo había sido decorado y los fotógrafos estuvieron presentes tomando algunas fotos de la pareja y utilizando el precioso jardín como decorativo. Cada momento iba a ser plasmado en una imagen a color, donde se guardarían en un álbum el cual sería un tesoro para ambos, un recuerdo de ese sueño que logro hacerse realidad.

La pareja estuvieron paseando juntos por todo el jardín mientras hacían tiempo para la llegada de los invitados, asistiendo al banquete de bodas y fueron al comedor se encontraron de nuevo con todos los invitados, sentados cada uno en sus respectivas mesas y quedando reservado una mesa especial para la pareja y sus más allegados. En la parte del novio estaría sus compañeros de batalla, mientras que por parte de la novia estarían a quienes ella considerase como más allegados. En el transcurso de la comida se probaron todos los platos que fueron trayendo los camareros, todo estaba exquisito y la carne en salsa, junto con las patatas adornando el plato y cortadas de una forma que parecían finas lonchas, teniendo un toque de queso entre medio de las patatas.

Junto aquella comida fue habiendo un poco de alcohol, aunque solamente consentía que ella bebiese un poco ya que no le sentaba demasiado bien. Y le susurraba en el oído “nos queda mucho por delante.” Queriendo dándole a entender que debía reponer fuerzas para lo que llegara después y con ello se podría llegar hacer una idea. La sonrisa no se desvaneció en ningún momento de su rostro, no podía y menos en un evento como en el que estaban viviendo ambos. La hora de la tarta llego y juntos sostuvieron la espada para cortar las porciones y que los camareros fuesen a repartirlos.

Baile de Sala:

Y pronto llegaría el baile, escuchándose a los invitados que saliesen los recién casados a bailar. Aquello los pillarían ambos de improvisto, sin embargo quiso armarse de valor y trato de guiarla en los pasos, ocasionando en algunas ocasiones algún pisotón y también unas risas. Pero no había maldad en las carcajadas, sino que los seguían animando y poco a poco conseguirían marcarse un ritmo.

-Espero que estés disfrutando del momento.

Le dijo sonriendo y bailando suavemente al ritmo de la música con su pareja, rodeo con sus brazos la cintura y siguiendo un poco más apegados mientras iban moviéndose a los lados.

-Y esta noche seguiremos tú y yo solos.


Sería lo último que  iba añadir para después continuar con la fiesta, incluso dejaría que bailase con el resto de invitados. Pese a que le gustase tenerla para sí mismo,  tan solo por esta vez daría la oportunidad de que Mei pudiese relacionarse y brindarle la oportunidad de tener libertad. Considerando que era bueno para ambos, poder iniciar su nueva vida como un matrimonio normal que busca vivir en paz.

La hora de acabar estaba llegando y dieron un último brindis por la pareja, se les entrego a todos unas tarjetas blancas, donde se ve el marco en forma de corazón recortado, pone Sedric y Mei debajo del corazón. En su interior se ve una foto de la pareja y también en el exterior, aunque con un plástico transparente con la forma del dibujo.  Dentro de la tarjeta pone: Ten fuerza de voluntad y nunca pierdas la esperanza, solo así lograras hacer que tus sueños se hagan realidad.  Eso sería el recordatorio del día de su boda para todos.

Había llegado la noche y los  primeros en marcharse seria el matrimonio que les esperaba el coche, donde los llevaría ambos a celebrar su primera noche de recién casados y también su luna de miel. Se despidieron de todos con la mano y una sonrisa en sus rostros, para después marchar hacia su destino.

Cuando la pareja de recién casados partieron del restaurante subidos en el vehículo se dedicaron unas miradas llenas de cariño y ternura. La mano del hombre se puso sobre la de la mujer, pudiendo ver en ese momento las alianzas que adornaban en sus manos. Por fin había cumplido su tan anhelado deseo, pero como le dijo a Mei aquello no iba a terminar en aquel salón de baile que había en el restaurante. Sin embargo el recuerdo quedaría grabado en las mentes de ambos, junto con aquella bella canción de fondo.

Pudieron ver como se iban alejando del lugar, parecía un poco triste su marcha ya que se estaban alejando de sus amigos, compañeros y conocidos. Pero en ese momento los ojos de Sedric se quedaron mirando a los de su amada, mostrándole una sonrisa en sus labios queriendo darle a entender que todo estaba bien. Todos les transmitieron sus mejores deseos y estos fueron correspondidos a todos los presentes de dicho evento y desde la lejanía pudieron ver como el sol comenzaba a ocultarse, dando paso a la noche en la que ambos compartirían una velada inolvidable.

Su primera noche como marido y mujer, dejando atrás el pasado para continuar sus andares hacia el futuro. Juntos caminarían en este mundo que les aguarda muchas cosas. La noche se manifestó finalmente y el conductor siguió con el trayecto hasta que finalmente llegarían a su destino. Mediante un gesto le hizo que esperase Mei y salió del coche para abrirle la puerta, ayudándola a salir con suavidad, para después darle su agradecimiento al conductor.

La Luna de Miel

Una vez estuvieron solos en la entrada de aquel gran hotel, desde el exterior se pudo ver la hermosa iluminación y extrañamente su amada reconocía aquel lugar. Rodeo con su brazo la cintura de su pareja y poco después se encaminaron hacia el interior. La alfombra roja de la entrada era roja, cuando se quisiera dar cuenta un bonito recuerdo inundaría en la mente de Mei. Ya estuvieron una vez en aquel lugar, esta vez la pareja se acercó al recepcionista y con una sonrisa este los felicito anunciándoles que ya tenían la habitación preparada para ellos.

El recuerdo del pasado se hizo presente, aquel lugar es donde pasaron una de las noches inolvidables para ambos. La sonrisa se asomó en el rostro del hombre al ver la expresión de sorpresa y a la vez de ilusión de su mujer.

-Si es lo que piensas.

Le confirmo que es el lugar que recordaba, la rodearía entre sus brazos ante el impulso de la mujer ya que la conoce y sabe lo mucho que le gustaba ese tipo de sorpresas. Cogería la llave para acabar hiendo a la esperada habitación donde pasaran la noche, una vez en el ascensor aprovecharía aquel instante a solas para volver a besarla sin previo aviso, pero esta vez siendo más suave con ella. Asomaría una sonrisa en sus labios llena de cariño, el sonido del ascensor indicarían que había llegado. Una vez estuvieron frente a la puerta de la habitación, utilizo la llave dejo que fuese ella quien avanzara. La cama era blanca de matrimonio y unas telas de color marrón claro adornaban las barras de la cama, el espejo se encontraba en el mismo lugar donde ella recordaba en aquella noche de pasión que tuvieron ambos. La puerta se cerró a espaldas de la pareja y se acercó hasta ella por detrás.

De nuevo sus brazos atraparon su cintura, pero esta vez aria que se girase encarándola y así poder mirarla fijamente a los ojos. Esta vez después de tantos años, pudo sentir como su corazón se aceleraba ante dicho momento que estaba compartiendo con Mei. Su mano acariciaría su mejilla y de nuevo la sonrisa afloro en sus labios, una ternura que siempre le aporto a su pareja. Sin embargo aquel momento iba ser el más especial y que jamás hubiese imaginado.

-Espero que estés lista Mei, porque esta será nuestra primera noche de casados.

No supo que más decir después de aquello, lo cierto es que se le pudo notar un poco nervioso y siempre había mantenido la calma en la relación. Quizás la felicidad estaba traicionando su compostura, incluso en su mirada y expresión se lo veía un poco cohibido. Pero la leve sonrisa en sus labios marcaba su felicidad, así que hizo a un lado las palabras para volver a besarla con ternura y manteniendo la unión de sus labios unos segundos para después de separarse exhalar un suspiro de alivio.

+18:


Pronto el calor empezaría a invadir en los cuerpos de ambos, colocaría las manos en el vestido de su pareja y la ayudaría a quitárselo para desvelar algo más llamativo. Pudo ver una vez que el vestido llego a la altura de los pies, como llevaba un conjunto de ropa interior de lo más picara rozando casi a lo erótico.

Los grandes y redondos pechos de su esposa estaban al descubierto, sin ningún tipo de ropa manteniéndolos sujetos. Una de las partes del cuerpo de su mujer que resaltaba bastante, pero ahí no terminaba. Conforme sus ojos fueron descendiendo hacia abajo, podía ver que llegaba un liguero blanco puro en conjunto con aquellas medias. Se pudo ver en su rostro como una expresión de sorpresa se manifestó, incluso en sus labios se escrutaron en silencio el nombre de su amada. Pronto volvería a esbozar una sonrisa cómplice, volviendo acariciar su rostro con la mano como muestra de cariño.

Sintió en aquel momento un impulso agresivo por tomarlo, sin embargo pudo ser capaz de apaciguar a la bestia que yace en su interior. Ya que esta noche quería que fuese la más especial para ambos. Procedería a quitarse la corbata primero, detrás iría la chaqueta y seguiría hasta mostrar su torso musculado al descubierto. Retiro la camisa blanca echándola al suelo, para después deslizar el cinturón a hasta terminar quitándoselo y haciendo que su pantalón se aflojara. Una vez que se desabrocho el botón, junto al sonido de la cremallera bajar estos caerían a plomo. Terminaría por quitarse el resto hasta quedar en ropa interior ante su pareja.

Podría fijarse en la evidencia de su ropa interior, el bulto era lo suficientemente notorio como para que llamara la atención de ella. Se aproximaría de nuevo para tomarla entre sus brazos, ahora sus cuerpos casi a la completa desnudez. Tomaría nuevamente sus labios besándolos mientras el abrazo se hace más próximo, sintiendo el roce de la piel en su cuerpo. El beso continuo y llego a separar sus labios para invadir la calidez de su interior y jugando de manera divertida con su lengua incrementando la flama de la pasión. Cuando se separó de sus labios la miro fijamente a los ojos, mientras su mano iba recorriendo su vientre y pronto atraparía uno de sus senos entre sus manos propinándole un leve apretón para después bajar su rostro hasta ellos.

Comenzaría a besarlos y pronto colmarlo de lametones suaves, llegando a un punto en que buscaría ir más allá. Devorando aquellos bellos frutos con su boca y cerrando los ojos disfrutando de aquel digno manjar. Exhalo un suspiro acalorado y se separó de repente respirando con suavidad, se podía notar la tensión en su cuerpo. Sin poder soportarlo más se deshizo de la última prenda, mostrando al fin su miembro erecto y duro a su amada pudiendo ver como estaba preparado.

La invitaría a que se colocara de rodillas colocando una mano en su hombro y depositando una caricia en su rostro. No hizo falta mediar palabras, pues los actos de amor hablaban por si solos y pronto observaría como empezaría a comerle dándole placer a su mástil. Empezaría a jadear de placer ante la pasión con la que estaba haciéndoselo, acariciaría su cabello y la miraría desde su posición con una sonrisa.

-Mei-chan me encanto la sorpresa. Voy a disfrutar haciéndote el amor esta noche.

Respondió entre medio de los jadeos aun conservando la sonrisa, la siguiente sorpresa vendría en cuando ella misma tomase su miembro entre sus pechos. Hizo que su cabe se alzara hacia el techo por un instante para volver a jadear con fuerza, para después volver a mirarla y ver con que dedicación estaba dándole cariño a su tronco. La acompañaría comenzando a embestirla, pero al principio seria a la par para que ambos pudieran disfrutar y llegaría un momento en que tomaría el control haciendo que se comportase de manera dominante. Embestiría contra la base de sus grandes pechos de manera constante, haciendo que gran parte de la punta sobresaliese y aria que se la llevara a la boca mientras suspiraba de placer.

-Buff es increíble cariño. Ahora vas tú.

Le dijo ayudándola a levantarse del suelo y colocándola en el linde de la cama haciendo que se tumbara, abriría suavemente sus piernas inclinándose frente a sus labios vaginales y mirándola desde su posición para comenzar a darle suaves lametones e introduciendo un par de dedos para aumentar aquel placer, ya que quiere que su mujer también disfrutase de lo que estaba haciéndole. Le propinaría un leve azote en el glúteo para incrementar el calor que ambos desprendían y seguiría lamiéndola acariciando sus labios a la vez que se pequeño botón. Se levantaría y cargaría en sus brazos el cuerpo de ella para llevarla al centro de la cama.

-El momento esperado llego.

Dijo acariciando su rostro y dejando un beso tierno en sus labios para acariciar con la punta de su miembro su entrada vaginal. La penetraría hasta el fondo haciendo que su pelvis chocase contra la entrada de ella y una vez estuviese en su interior. Empezaría a embestirla con ganas, sintiendo como todo el tronco se mueve su interior, pero después iba a ser más suave y dedicado con ella. Sabe muy bien como le gustaba, pero esto no había hecho más que empezar la velada nocturna. Compartirían sonidos de placer ambos, haciendo que se escucharan el uno al otro.

-¡Te amo Mei!

Alzo la voz en medio del acto y las embestidas ahora serían más potentes, haría que le temblase el cuerpo dejando caer el peso de su cuerpo contra ella y de nuevo la besaría con ganas para afirmar sus palabras. Se levantaría un poco para sostener sus piernas elevándolas y separándolas para seguir haciéndole el amor con gran pasión. Ahora que podía verla desde aquella posición, veía que su cuerpo era una fantasía que despertaba grandes emociones pero él era el afortunado. Había luchado por estar juntos y ahora mismo estaban los dos pasando una noche de lo más romántica compartiendo lo que aguardan en sus corazones mediante la unión de sus cuerpos y alma.

Saldría de su interior y la aria colocarse a cuatro patas con la mirada al frente, viendo aquel espejo que le mostro una vez la realidad. Podría verse como se posiciono detrás de ella, sentiría de pronto en su sexo como la penetraba y agarraba con firmeza su cintura para volver a embestirla nuevamente. El sonido de sus embestidas producía un eco constante, sujetando sus voluminosos glúteos y dándole de vez en cuando un pequeño azote para intensificar aquella pasión. Echo su cuerpo sobre la espalda de su amada, tomando su vientre y deslizando el brazo a través de sus grandes senos, alzando su cuello para hacerla alzar su mirada y besar sus labios mientras sus caderas no cesaban de moverse.

Se detuvo pero la hizo que se girase encarándola hacia él y acto seguido esta vez de se sentaría sobre la cama, dejándola sobre su vientre para que ella misma comenzara a moverse sobre su miembro. Notando como aquellos movimientos rítmicos y llenos de deseos placenteros. Aprovechando que tenía los pechos de su mujer a la altura del rostro, atraparía de manera juguetón uno comiéndoselo y después lo soltaría para ver cómo estos se movían solos. El cuerpo de su amada se movía con energía y a cada movimiento un jadeo surgía de la boca del hombre y un gemido acompañándolo ella. El silencio llegaría cuando uniesen sus labios en un prolongado beso y compartirían una calidez radiante ambos.

Para sorpresa de Mei se vería levantada por su amado poniéndose en pie, tomando esta vez las riendas. Embistiéndola en aquella posición y también dejando que fuese ella quien buscase darle placer moviéndose. Sostendría sus piernas para evitar que se cayera, acercándose de nuevo a sus labios besándola a la vez que jadeaban. Después se giraría recostándola sobre la cama acomodando su cabeza sobre la almohada, entonces se echaría sobre ella penetrándola hasta el fondo para embestir con fuerza y alzando la voz preso del placer que le daba hacerlo con ella.

El sudor perlado se aria notoria en el cuerpo de ambos, sobre todo también en el suyo. Ya que durante el avance estuvo poniéndole todo su empeño y cariño en querer transmitirle todos aquellos sentimientos consumando el amor que se tienen el uno al otro. Pronto sus manos se enlazarían y los anillos chocarían dejando presente el mismo contrato que consagraron, sus cuerpos se fundirían en un enternecedor abrazo. Justo en ese momento pudo sentir un arrebato en el corazón y la tensión se apoderaría del cuerpo del hombre, quedándose quieto en ese instante mirándola fijamente a los ojos con una sonrisa junto a un pequeño temblor sintiendo ella misma como derramo el néctar en su interior quedándose sobre su cuerpo poso después agotado con sudor recorriendo por su mentón haciendo que ambos jadeasen agotados.

Se quedó recostado sobre el cuerpo de Mei exhausto recobrando el aliento, para después mirarla fijamente a los ojos sonriendo levemente. Poco después escucharía una noticia y aquello lo impactaría expresando en su rostro una gran sorpresa, tanto que parecía no creer lo que estaba escuchando. La sonrisa en su rostro evidenciaba una felicidad pura y como acto de respuesta besaría sus labios con el mayor amor que pudiese llegar a expresar, para después de separar sus labios la miraría a los ojos fijamente.

-Ahora mismo soy el hombre más feliz de este mundo. Y prometo que seré el mejor marido y un gran padre. Gracias por haber aparecido en mi vida y haberme despejado la oscuridad que siempre me ha acompañado. Te amo Mei..

La besaría dejando verse un pequeño brillo en sus ojos por la emoción, se podía ver que estaba conteniéndose. Ya que siempre había sido una figura firme para Mei, aportando tranquilidad y bienestar. Pero esta vez una pequeña lagrima surcaría por la mejilla del implacable guerrero, su corazón no pudo contener la emoción de ese momento. Se recostaría a su lado abrazándola y manteniendo la cercanía para después ir cerrando los ojos lentamente dejándose llevar por el cansancio. Cuando despertasen caminarían juntos para iniciar su nueva vida y construirían un hogar donde vivirían junto con sus hijos, convirtiéndose en una familia.

Aclaración:


Cuando Mei poste ya será el final de la historia.

Agradecimientos:


Quiero agradecer a los lectores que habéis estado siguiendo esta historia repleta de emociones. Y espero que hayáis disfrutado tanto como yo. Todo esto ha sido posible gracias a mi compañera, ya que si no fuese por ella seguramente no hubiese salido una buena historia. Ambos le pusimos toda nuestra dedicación, ganas y cariño a esta bonita pareja que han logrado un buen final.

Solo he de deciros que todo esto no estaba planeado, desde el principio fue todo al azar. Pero acabo dando un giro drástico a la trama y como podéis ver ha salido este final. Y quiero aclarar que tengo en cuenta a los siguientes personajes que formaran parte de nuestra historia en conjunto y recuerdo: Anshaykhan, Ruvik, Risty Keikodi y Yami.

Vosotros estuvisteis casi durante los inicios de la trama y sentiros como participantes de dicho evento, aunque no participaseis en el tema se os tiene en cuenta. Gracias por haber estado desde que se inició y los pocos que habéis podido disfrutar espero que os haya gustado.

Pero a quien realmente debo atribuirle el mérito y agradecimiento es al usuario. Mei Fang, pues todo se inició con un planteamiento y si no hubiese sido por él. Seguramente no le hubiese vuelto a pillar las ganas e ilusión que tuve hace tiempo en las historias de rol.
Todo esto lo digo con sinceridad, no hay palabras maquilladas para que suene bonito. Quienes me conocen lo saben y con estas palabras espero que cuando les lleguen los hijos. Podáis interactuar los nuevos, ya que nos gustara forjar unas nuevas historias con vosotros.

Me despido de vosotros y os dejo una citación a continuación:

“Los sueños se pueden hacer realidad si uno le pone voluntad para ello. No os dejéis consumir por la oscuridad del abismo y sobretodo no perdáis la esperanza. Pues yo no lo hecho y he alcanzo mi sueño casarme con la mujer que siempre he amado y formar una familia juntos.”

Firmado: Sedric Sakuya. Lider Vizard y Ex capitán del 11 Escuadron.

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Re: [Evento Especial] Los Sueños se hacen Realidad. [Boda de Sedric y Mei]

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