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[+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

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[+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Sedric el Dom Abr 12, 2015 3:54 am

La mañana había empezado tranquila sin que ocurriese nada extraño en el mundo humano, paseaba vestido con ropa de calle dirigiéndose hacia el lugar de encuentro. Hace unos días mando una carta hacia el Seretei dirigido hacia la comandante, donde requería un encuentro con ella en el mundo humano. Recostado en un árbol espero paciente a su aparición, viendo por el parque como deambulaban bastantes parejas cogidas de la mano o abrazados y ofreciéndose regalos. Pudo verse que lo más común era una tableta de chocolate, pero había otras formas de expresar lo que sentía por su amado. Hoy era un día en que tanto hombres como mujeres tenían la oportunidad de expresar sus sentimientos o de pasar un agradable día junto a la persona que aman.

Miro unos papeles que había guardado en el bolsillo interior de su chaqueta, una sonrisa afloraba en los labios del vizard mientras esperaba. Ciertamente estaba deseando poder encontrarse con Mei. La última vez que se vieron fue estando de servicio ambos, sin contar que no pudieron tan siquiera tener un momento a solas. Debían guardar las apariencias por lo menos frente a los shinigamis, ya que no todos pueden llegar agradarles la idea y los celos o envidia puede llegar a desatar una gran catástrofe. Afectando únicamente a su pareja y llegando a poder incluso acusarla de traición a la sociedad de almas por mantener una relación con una aberración como dirían los ancianos. Pero aquello no iba a suceder dado que se habían citado en un lugar apartado, sin contar que este día muchos estarán ocupados por querer complacer a sus parejas.

Las horas parecían ser eterna, hasta el punto de mover sus piernas tratando de que no se le adormecieran por la espera. Un suspiro surgió de entre sus labios al pensar que la vera, ciertamente tenía unas ganas terribles de expresar lo que sentirá en el momento que aparezca ante sus ojos. Iba vestido con una chaqueta negra de manga larga, camisa blanca, pantalones azules oscuros, una corbata negra, junto con unos zapatos del mismo color y esta vez sus manos no estaban cubiertas por mitones de cuero. Iba bastante elegante para su encuentro, se preguntaba cómo iba a venir vestida su pareja, aunque le daba lo mismo cualquier vestido le quedaba bien a su princesa de melena dorada.

Antes de venir al encuentro se aseguró de reservar una habitación para ambos en un hotel de lujo para la vuelta, no tenía que preocuparse de los suyos. Ya que no les faltaba de nada y podría disfrutar de este día con la mujer a la que hace tiempo que no veía. Les deparaban sorpresas en la aventura a la pareja, tanto a la ida como a la vuelta hacia el hotel debido aquel día de los enamorados.
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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Mei Fang el Lun Abr 13, 2015 12:58 am

Un encuentro en el mundo donde los humanos residían.. una cita en Karakura, no con alquien cualquiera: con una persona muy especial. La Comandante shinigami estaba un tanto nerviosa ante la idea, hacía bastante tiempo que no tenían un encuentro a solas. Llegado el día informó de su salida a su teniente, vistió la ropa que llevaría y, con la intención de no levantar sospechas, se puso una gabardina negra con una capucha que la ocultaba. Sería extraño para los shinigamis haber visto a Mei Fang vestida de la forma en la que iba bajo la gabardina.
"Que no me siga nadie. Hay que crear confianza entre la raza vizard."
Dijo a Noah antes de partir.

Ahora se encontraba caminando dirección al lugar señalado, ¿estaría él allí? ¿qué harían hoy? ¿o quizá sería de verdad para una reunión importante...?
Mientras pensaba en las posibilidades del encuentro, apenas se dió cuenta cuando se acercó a unos metros del sitio: Sedric ya estaba allí.
-..Sedric..
Esbozó una sonrisa y antes de acercarse, observó los alrededores concentrada en el reiatsu de la zona: nadie más. Ni la habían seguido ni habían terceros que pudiesen suponer un peligro; podía despreocuparse.
Antes de aproximarse se libró de la gabardina dejando ver la forma en que se había vestido: la prenda superior era de una tela de algodón blanca y gruesa, llevaba unos shorts azules y mallas blancas. Las zapatillas hacían juego con la ropa; en resumen vestía de una forma informal y cómoda pero que pretendía quedar bien a la vista de su amado.

-Ho-hola Sedric.. ¿llevabas mucho esperando?
Se acercó a menos de un metro de él, nerviosa y tímida ante su relación como siempre. Al recordar sus encuentros íntimos, al recordar las cosas que se habían confesado y todo por lo que habían pasado... dejó de lado esa timidez y le miró a los ojos esbozando una sonrisa.
-Te he echado de menos..
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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Sedric el Lun Abr 13, 2015 1:03 am

La espera parecía haber sido eterna hasta que pudo ver alguien oculta vestida con una gabardina, su nombre surgió pudiendo reconocer la voz de la encapuchada. Tras asegurarse de que nadie la seguía, pudo ver aquellos dorados cabellos brillar a la luz del sol moviéndose con suavidad hasta caer sobre la espalda de ella. Una vez que se deshizo de la gabardina, contemplo a Mei viendo el nuevo conjunto con el que iba vestida. Pronto la timidez de la mujer broto de sus rosados labios, notando aquella pizca de nerviosismo en ella haciendo que una leve sonrisa surgiese del rostro del vizard.

Avanzo hasta su posición quedando apenas a un metro de distancia, entonces se avanzó también en el encuentro, sus miradas se encontraron haciendo que las emociones aflorasen. Sintiendo añoranza el uno por el otro, aquellas palabras que escucho de Mei lo hicieron feliz ya que desde la última vez que estuvieron a solas, no tuvieron oportunidad avivar sus corazones mediante palabras llenas de cariño. La mano del hombre acaricio su nuca con un gesto de timidez ante la situación, pero sin embargo tuvo el valor de ir hacia su amada con una sonrisa en sus labios.

-Hola Mei.. Lo que importa es que ya llegaste.

Tomo su mano con delicadeza, observando en su mano el anillo que le regalo aquel día tan especial. Las manos de ambos podían verse sus alianzas de compromiso que solamente ellos sabían de ello. Notaba la suavidad de su piel al tocarla, acaricio su mano unos segundos para después alzar su mirada volviendo a mirar sus ojos celestes.

-Yo también, deseaba volver a encontrarnos de nuevo.

La atrajo tirando con suavidad hacia su cuerpo para unirse en un abrazo, donde empezó a deslizar su mano por su larga y suave cabellera hasta mantenerla abrazada a su cuerpo. Notando una calidez surgir de su cuerpo, una exhalación de alivio se liberó de su nariz cerrando sus ojos queriendo disfrutar de aquel momento. Poco después la retiro con suavidad, escalando con su mano su rostro acariciando su silueta con la yema de sus dedos mirándola de nuevo fijamente a sus ojos. Cuando miro sus labios sintió la necesidad de querer besarlos, quería esperar el momento de poder tomarlos en el momento apropiado, para que el recuerdo se guardase en la memoria de ambos. Sin embargo no pudo evitar unirlos de forma momentánea, sintiendo el roce de sus labios en un beso corto pero caballeroso. Retiro su rostro hacia atrás al cabo de unos segundos, mostrando satisfacción en aquel pequeño momento.

-Hoy pasaremos todo el día juntos. Porque es el día de los enamorados en esta tradición las mujeres regalan un chocolate a la persona que aman o están enamoradas. Yo sé que desconoces esta tradición, pero eso no significa que no vayamos a disfrutar de este día los dos.

Una sonrisa se formó en sus labios dando a entender que estuviese tranquila, pudo ver como extrajo del interior de su chaqueta un par de entradas. Donde se veía escrito dicho evento, junto con el dibujo de una noria en forma de corazón. Quizás no entendiese al principio el significado de aquellas entradas, pero mostro la parte del corazón señalándolo como referencia a lo que dijo hace un momento.

-Un lugar donde poder ir a divertirnos juntos, así que va siendo hora de ponernos en marcha.

Dicho aquello tomo la mano de su pareja dirigiéndose ambos hacia la salida del parque cogidos de la mano, conforme fueron andando llegaron a los diez minutos hacia la parada del autobús. Una vez llegaron tan solo un par de humanos sentados, no había asientos suficientes y le cedió el asiento a su pareja quedándose de pie al lado. Pronto llego al autobús, justo cuando se fue parando extrajo la cartera del interior de la chaqueta levanto dos dedos. El hombre le dio dos tiquets, los recogió haciendo pasar a Mei dejándola sentarse cerca del cristal y sentándose al lado cogiendo su mano con una sonrisa en su rostro.

-Esto se llama autobús y es un transporte público, se utiliza para ir algún lugar en concreto y hay varios autobuses repartidos en varios sectores.

Todo aquello se lo dijo susurrándola al oído para que no se sintiese avergonzada porque los que estaban la mirasen extrañados. Aprovecho el momento para besar su mejilla de forma cariñosa, haciendo que el trayecto fuese más agradable. Cogió su mano mientras se puso junto a su pareja a mirar por la ventana, se podían ver los coches y la carretera por la que iban hacia su destino. Al principio el autobús fue parándose por unas paradas a recoger a gente, pudo ver como aquello se llenaba y vaciaba hasta que al final se llenó quedando muchas personas dentro y algunos se quedaban de pie.

Pronto pudo verse desde la lejanía el parque de atracciones. La noria era la que había dibujada en la entrada, montañas rusas y más atracciones espectaculares. El autobús se detuvo en la estación, hizo que se levantase para bajar pudiendo ver como un cumulo de gente se iban a un lugar en concreto y la mayoría eran parejas o gran parte. Conforme fueron siguiéndolos llegaron a la entrada del parque de atracciones, estaba totalmente adornado con corazones relacionados con el evento.

Una vez dentro podía verse montones de atracciones y puestos comerciales la gran parte chocolate, pero también se puede ver otro tipos de puestos incitando a los enamorados a ir a comprar. Las nubes de azúcar que vendían le dieron la forma del corazón, para que las parejas se animasen a compartir un dulce bocado. Habían pequeños puestos de juegos, uno que consistía en llenar el corazón con una pistola de agua, otro eran unos aros que se tenía que encajar en unas botellas, pelotas donde había que derribar unas botellas dentro de un arco en forma de corazón. En resumen una gran variedad de juegos, pero incluso para aquellos enamorados habían puestos más ardientes. El chocolate blanco junto con una prenda de lencería, regalo que se hace a las mujeres por parte de los hombres.

-Pues ya hemos llegado ¿Por dónde empezamos Mei?

La miro sonriendo imaginando que todo aquello resultaría impactante, la verdad es que había una gran variedad de juegos y atracciones. Pero había una atracción que atraía a bastantes parejas, conocido como el túnel del amor y dado que lo viera le negaría con suavidad.

-Eso lo dejaremos para el final.

En un principio se negaría, aunque si le insistía mirandolo de aquella forma acabaría cediendo. Ya que se podría decir que su mirada era una debilidad, le parecía entrañable y accedía solo por el hecho de verla feliz. Aunque esperaba no tener que ceder, ya que tenía pensado no solo ir cuando hubiese menos cola. Todo estaba en su mente, procuro hacer que su atención se desviase dejándola elegir con unos juegos para empezar.
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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Mei Fang el Lun Abr 13, 2015 2:27 am

La calidez del abrazo hizo que Mei volviera a sentir lo que era estar con el hombre que amaba. No quería separarse del abrazo, permaneció un rato apegada a Sedric. Al separarse un poco observó las alianzas, no pudo evitar mirarle a los ojos con una sonrisa. Su cercanía, su relación, el amor que profesaban el uno al otro... hacía tiempo que no se sentía tan bien; en el Gotei 13 había estado bastante enferma un tiempo y hasta en esos momentos no quería relacionarse demasiado con los suyos. Normalmente era una mujer distante y reacia a cualquier relación, mas con Sedric era bien distinta.

Aunque ansiaba un beso suyo, se conformó con una momentánea unión de sus labios. Seguramente Sedric quería esperar al momento adecuado. Ella no se despegaba de él, en todo momento intentaba estar lo más cerca posible de su amado vizard: había añorado mucho su presencia.
Ante lo que él dijo se extrañó un poco, ¿día de los enamorados? Mei no conocía nada de aquello, simplemente asintió con la cabeza atenta a lo que le decía. Lo importantes es que ese día iban a estar tan solo ellos dos, sin nada ni nadie que interrumpiese su intimidad.
-Entonces.. ¿podremos estar juntos hoy? ¿el día entero?
Preguntó ilusionada ante la idea justo antes de observar los dos tickets que sacó de la chaqueta, esas dos entradas para el lugar al que iban a asistir. No comprendía mucho la situación, pero entendió un poco que aquello tenía relación con el día presente de los enamorados y que, sí, iban a estar juntos durante todo el día. La shinigami sonrió contenta ante la idea y caminaron hasta donde él la condujese.

Habían unos asientos a un lado de la calle y unos humanos en estos. Había uno libre y Sedric se lo cedió a su pareja mientras él esperaba de pie; la idea de ser una pareja normal que esperaba allí.. era mucho mejor que estar sentada en su despacho. Tan solo dejó de mirar a Sedric cuando una de esas cosas, un automóvil como llaman los humanos, y bastante grande, paró frente a ellos. Mei parecía reticente a entrar dentro de ese aparato, mas pensó en que tan solo era un método para viajar que en ese mundo utilizaban... que hacía mucho ruido. Con las indicaciones de Sedric la shinigami tomó asiento cercana a un cristal desde el que podía ver el exterior, la incomodaba el hecho de estar dentro de algo tan extraño.
-Ya veo.. supongo que es algo común aquí.
Asintió observando curiosa el interior del autobus algo mas relajada. Estaba ensimismada observando el exterior, el mundo de los humanos era extraño, lleno de ruidos y aparatos que viajaban de un lado a otro; cuando sintió un tierno beso de parte del vizard. Mei sonrió y le dirigió la mirada a él: durante todo el trayecto lo observaba, en ocasiones apoyaba la cabeza en su hombro todavía mirandole, no hacía ningun caso de la gente que entraba y salía ni del exterior que se veía a traves del cristal. Podría ser extraño el hecho de que lo observase de forma tan constante, pero tenía muy pocas oportunidades de estar con él y verlo.. debía aprovecharlas.

Al llegar al sitio todo era aun mas extraño, pero increible al mismo tiempo. Era colorido y alegre, un ambiente que incitaba al amor, estaba lleno de más parejas que visitaban el lugar. Mei caminaba, nuevamente, apegada a Sedric mientras se acercaban más. Todo aquello era muy extraño y desconocido para la Comandante shinigami, tanto que parecía incluso intimidarla en cierto modo. Poco a poco se calmaría hasta pasear su mirada llena de curiosidad por los puestos de dulces que había, los juegos dedicados a las parejas, algo que le llamaba la atención, un tunel al que parecía acudir mucha gente. Miró a Sedric cojiendole de la ropa levemente, aunque aceptó la negación de este y dejarlo para más tarde: Mei asintió, él sabría mas sobre aquello.

-No sabría por donde empezar..
Declaró mientras observaba los alrededores, desconocía todo. Pero le llegó a la cabeza el recuerdo sobre lo que había dicho Sedric, algo sobre el chocolate, ¿sería esto a lo que se refería?
-¿Aquello...?
Dijo insegura mirandole señalando en dirección los puestos que vendían, tanto chocolate negro como blanco.
-Y.. luego... ¿eso?..
Señaló entonces a noria, prefería que Sedric fuese quien la guiase dado que conocería mas esas cosas de los humanos; pero en el fondo tenía curiosidad por todo aquello.
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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Sedric el Lun Abr 13, 2015 2:41 am

Como imagino la atracción del túnel capto tanto la atención como la curiosidad de su pareja, sin embargo vio que acepto su negativa y aquello hizo que una sonrisa se formase en sus labios al ver que no sabía por dónde empezar. Asintió cuando le dijo de ir primero a la parada donde vendían los chocolates, aunque tenía pensado realizar las compras más tarde ya que dudaba que se fuesen a quedar sin chocolate. Pudo ver tres tipos de chocolates, desde el negro, hasta el con leche y el blanco puro. En un cartel ponía el significado de cada chocolate, sobretodo la diferencia del negro y el blanco. Al lado de esté venia el precio indicado, incluso unos pluses dado que quiera hacerse un encargo especial como escribir el nombre de su enamorado o añadir algún detalle. Viéndose en el cristal unas muestras de chocolate, dado que alguno quiera dedicárselo a su pareja.

Después de mirar aquella variedad de chocolates a la venta, miro hacia la noria donde su pareja le proponía de ir. Ofreció su brazo para agarrarse y se fueron juntos a la cola esperando que les llegara su turno. Pudo ver cómo la gente que entraba en la cabina, la noria se movía elevándose hasta el cielo. Parando unos dos minutos y luego volvía a moverse de nuevo haciendo que la siguiente pareja se elevase al cielo. La mantuvo conforme iban avanzando, pronto llegaron hasta la cabina y la hizo pasar primero al interior. Después entro junto con Mei y el hombre cerró la puerta, viéndose en su interior dos pares de asientos. Se puso al lado de su pareja colocando el brazo tras su espalda, hizo que se apegase procurando darle más seguridad.

-Tranquila Mei, solo tenemos que esperar que nos suban.

Fue acariciando su cabello con la yema de sus dedos con suavidad, la miro con una sonrisa en sus labios sintiendo una agradable sensación de nostalgia al estar junto a su pareja. Cuando sus ojos se topaban con sus labios, deseaba besarlos sin embargo decidió esperar el momento adecuado para ello. Pronto la cabina se fue moviendo elevándolose lentamente, su mano bajo hasta su brazo acariciándola para que estuviese tranquila. Cuando llegaron arriba podían ver el parque de atracciones desde la altura se veía pequeño los humanos, los humano que estaban debajo de ellos se les podía ver como enseguida se habían dejado llevar por sus sentimientos.

Volvió de nuevo su mirada a la de Mei, suponiendo que deseaba lo mismo también. No era la única pero quería preservar la calma de sus cuerpos, ya que tenía pensado el lugar donde por un momento se librarían de las cadenas de la opresión. Apoyo la cabeza sobre la de su pareja dejando escapar un leve suspiro, miro de nuevo al exterior manteniendo la sonrisa en sus labios.

-¿Qué te parecen las vistas? Desde esta altura se puede ver el parque entero.

Comento todavía sonriendo, invitándola a mirar lo que les rodeaba mientras estaban suspendidos en el aire. Su mano atrapo la de su pareja conforme le hablaba, moviendo los dedos de su mano acariciándola. De nuevo se movió al poco rato y pasados los minutos se volvió a mover acabando por llegar finalmente abajo. Le abrieron la puerta a la pareja, salió primero de su interior y se giró hacia Mei cogiendo su mano para sacarla de la cabina.

Una vez se alejaron de la noria, fueron mirando los puestos que ofrecían en el parque aunque hubo uno bastante llamativo. Sobre todo por el cartel “Haz tu propio chocolate”, giro su mirada hacia su pareja formando una sonrisa en sus labios. Extrajo de su chaqueta la cartera sacando un billete, metiéndolo en el bolsillo de ella y guiñándole un ojo.

-Puedes gastarlo en lo que tú quieras.

No dijo nada más al respecto incluso hizo como si no lo hubiese visto aquel cartel, aunque se podía ver a un grupo de estudiantes nerviosas. Incluso una que estaba con su pareja le dijo que esperase dirigiéndose al pequeño grupo, viéndose como iban ofreciendo un billete de papel verdoso justo idéntico el que tiene Mei. Cerca del puesto había un banco donde habían dos chicos esperando, otros quizás engañados para que no sintiesen vergüenza al ser vistas por su enamorado. Fue mirando a otros puestos conforme iban caminando, pero sin prisa hiendo bastante tranquilos.
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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Mei Fang el Lun Abr 13, 2015 8:16 pm

Tras echar un rápido vistazo a los dulces chocolates que se ofrecían en los puestos, unos blancos y otros mas bien negros, decidieron aproximarse a la cola de gente, todos ellos parejas, esperando para subir a esa gran noria. Mei analizó la situación y cómo era una costumbre tan extendida lo que Sedric le mencionó: un día en que los enamorados se dedicaban el uno al otro. Ella miró a Sedric mientras hacían cola y esperaban su turno, y no podía evitar pensar en.. ¿estaba viviendo un sueño? ¿cuánto duraría esa felicidad, ese frágil amor..? el único peligro no era el hecho de estar ocultando su relación: los mundos estaban en guerra, y bien podía ser Sedric quien cayese en batalla defendiendo a su estirpe o que cualquier infiltrado en la Sociedad de Almas tratase de asesinar a la comandante del ejército para desarmar las fuerzas del Gotei. ¿Cuánto faltaría para que un día así llegase? apretaba levemente su abrazo en torno al brazo del vizard...

El aviso de que ya había llegado su turno la sacó de sus pensamientos sacudiendo levemente la cabeza. Siguió a Sedric al interior de la cabina observandola con curiosidad, observando donde él se sentaba y, seguidamente, tomando también asiento a su lado y quedandose apegada a él. Aquello empezó a moverse y ella no estaba para nada nerviosa, al contrario, la caricia de Sedric sobre su cabello era sedosa y calmante. Simplemente dejó que los anteriores pensamientos se alejasen y dibujó en sus labios una pequeña sonrisa mientras se relajaba junto a su prometido.
-..Siempre estaremos juntos.. ¿verdad?
Se apegó más a él cerrando los ojos mientras la cabina ascendía, buscando su calor.
-Nunca te rindas.. aunque yo sí lo haga.
No dijo más en ese momento, quizá Sedric no entendería el significado de la frase. Lo cierto es que esperaba que nunca tuviese que entenderlo. Abrió los ojos cuando la cabina se detuvo y miró al exterior: era una vista bella.. una vista extraña para ella del mundo donde los humanos residían. Algunas parejas habían cedido a mostrarse distintas muestras de afecto, unas menos vergonzosas que otras. La shinigami tragó saliva y miró a Sedric con la mirada que él conocía, la mirada del desconocimiento y la inocencia ante esas cosas, pronto apartandola para volver a observar el exterior.
La cercanía pronto se hizo más evidente cuando entrelazaron los dedos de sus manos.
-Si.. son unas vistas geniales..
Permanecieron así, unidos y observando las luces bajo el cielo de Karakura, no necesitaban nada mas.. simplemente estar juntos.

Llegó el momento en que tenían que bajar de la noria y Mei así lo hizo después de Sedric, tomando su mano para reincorporarse. Sonrió volviendo a observar todo lo que había en el parque, lo bien que estaba saliendo ese día. Apenas sin darse cuenta ella, Sedric metió algo en uno de los bolsillos del short que la rubia vestía. Una prenda que para nada acostumbraba a vestir, pero que le sentaba realmente bien y ofrecía una buena forma con sus caderas.
-¿Que es..?
Preguntó ella en voz baja al cojer ese papel con ambas manos y observarlo detenidamente. Junto con lo que le dijo Sedric, ella pronto captó que era la moneda de cambio utilizada en ese mundo. Asintió con una sonrisa y se quedó pensativa mirando alrededor... lo cierto es que no tenía ni idea de en qué gastarlo, se llevó una mano al mentón mientras con la otra señalaba algunos puestos.. pero, ¿cuál sería el idóneo? Se detuvo observando uno en especial que le trajo cierto recuerdo.. algo sobre regalar el chocolate a la pareja... ¿pero no sería algo arriesgado? y se supone que debía ser una sorpresa.

Se giró para mirar a Sedric y, casi con teatralidad y muchos nervios, se expresó con gestos hacia Sedric para que él se quedase en ese sitio esperandola y que ella enseguida volvía.
-Voy a ir a.. a ha-hacer algo, enseguida vuelvo.. me esperas aquí, ¿vale? yo.. enseguida vuelvo, que voy a... hacer..
Se mordió el labio inferior pensando que se estaba repitiendo demasiado, sin más le dió la espalda y aceleró el paso dirigiendose al puesto, de vez en cuando mirando hacia atras para comprobar que él no sospechaba. Seguramente Sedric ya tenía más que sabido que ella haría algo así y no habría sorpresa ninguna, sin embargo la inocencia y, quizá torpeza de Mei en estos asuntos era bien conocida por el vizard.

Habían algunas chicas que estaban esperando a empezar, Mei simplemente se acercó y le dió el billete a la encargada allí sin decir nada y con gestos algo "robóticos". Sin duda era la mas extraña del grupo y la más nerviosa, y la que menos experiencia tenía, destacaba bastante en ese sentido.
Mientras la encargada iba enseñando a las demás cómo se hacía y estas, ya habiéndolo hecho otros años, iban al ritmo adecuado, la rubia se retrasaba un poco. Algunas de las que tambien estaba haciendo aquello la miraban extrañadas, una incluso soltó una ligera carcajada mientras la encargada se ofrecía para ayudar a Mei a preparar el dulce. Era algo vergonzosa para ella la situación, pero al final logró terminar aquello, aunque su resultado no había sido tan bueno como el de las demás. Una vez estaba acabado y dentro de su caja, quedaba envolverlo en un papel de regalo rojo y ponerle una tarjeta.
-¿N-No está en azul...?
Preguntó inocentemente antes de envolver la caja con el papel rojo, desconocía que en aquel día especial debía ser rojo. Antes de que la encargada le explicase amablemente el porqué del color, la misma chica de antes soltó otra risa... Mei simplemente le dirigió una mirada letal, el azul brillante y fiero de sus ojos se clavó en esa humana como dos dagas y se silenció.

Al fin acabaron y Mei se despidió de la encargada que la había ayudado con especial cariño, agradecida. Había sido la mas torpe del grupo, pero tambien la más entregada a lo que hacía.
-¡Sedric! Siento haber.. tardado...
Se aproximó con el rostro algo rojo y escondiendo algo tras ella con una mano.
-Es.. para ti. ¿Sorpresa..?
Dijo con una sonrisa no muy convencida de si lo había hecho bien, sacando a la vista la caja roja con un lazo y una tarjeta escrita por ella, la cual citaba:


Por que eres a quien siempre amé, el único al que siempre querré y el que posee todo mi amor.
Te amo, Sedric.

_________________

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Sedric el Lun Abr 13, 2015 10:04 pm

Cuando ambos estaban sentados en el interior de la cabina, pudo ver como Mei estaba bastante calmada e incluso se apegó a su cuerpo acurrucándose en su calidez. La caricia sobre su cabello hizo que una sonrisa surgiese de los labios de su pareja, junto a una pregunta la cual hizo que sonriese. Pronto los dedos de su mano descendieron a su espalda acariciándola, llegando a su cintura reposando ahí su mano.

-Claro que si siempre estaremos juntos.

Dijo mirándola aun sonriendo y cuando se apegó más a él la cubrió con sus brazos, conforme la cabina iba ascendiendo. Unas últimas palabras lo dejaron extrañado, no entendía su significado sin embargo, apretó su abrazo haciendo presente que estaban unidos para siempre. Cogió su rostro haciendo que lo mirase a sus ojos fijamente acariciando su mejilla, conservando la sonrisa en sus labios para animarla.

-Rendirse no es una opción. Nunca pierdas la esperanza ya que no estás sola.

Antes de que pudiese responderle coloco un dedo en sus labios silenciándola, para luego hacer que se recostara en su pectoral. Sus brazos la rodearon en un cálido abrazo mientras contemplaban juntos el paisaje frente a ellos. El tiempo se agotó bajándolos de la noria y al salir tomo la mano de su pareja saliendo de la atracción.

Conforme iban andando pudo ver como de repente se gira mirándolo y notando por su expresión y movimientos los nervios de Mei. Indicándole no tan solo con palabras si no con gestos también. Le resulto bastante cómico por parte de su pareja, incluso el hecho que se estuviese repitiendo la delataba sin embargo con una sonrisa en sus labios la miro.

-Está bien te espero aquí.

No dijo nada mas incluso le dio la espalda cruzándose de brazos observando los distintos puestos donde podrían ir ambos. Paro su mirada hacia un puesto de chocolates no muy lejos de su posición, se dirigió a este viendo en uno de los chocolates blancos algo llamado regalo especial. Cuando pregunto qué era lo del regalo especial, sintió que era algo bastante vergonzoso pese al evento del día. Sería mejor informarse en el hotel donde pasaría la noche con su prometida, miro para atrás viendo que todavía no había regresado y saco el móvil realizando una llamada al hotel donde se pasarían la noche. Confirmando que también hacían esa venda con regalo especial, así que encargo uno y dio los nombres quedando registrados para cuando se marchasen de aquí. Después de colgar volvió a su posición de espera observando al resto de parejas compartiendo cosas, por una vez estaba feliz de poder estar en un ambiente que no destacaran y en un lugar público donde pudieran expresar lo que sienten sin que nadie les arruine el día o pensar en sus responsabilidades como líderes.

Al pasar un rato largo escucho su nombre de fondo, cuando se giro pudo ver que su pareja ya había vuelto. Disculpándose por su tardanza, hizo un gesto con su cabeza quitándole importancia al hecho de esperar. Vio cómo se acercaba hacia el con los hombros encogidos y sonrojada pareciendo esconder algo a su espalda. No podía evitar lo divertido que le resultaba verla de aquella forma tan tímida lo cual le resultaba adorable en su pareja. Cuando por fin brotaron sus palabras, vio como le mostraba una caja roja junto con una tarjeta y se percató que no estaba muy segura de ella misma. Lo que no supo es que ese detalle era suficiente para contentarlo pese a que supiera de sus intenciones, abrió los ojos mostrando sorpresa para suavizar la situación con una sonrisa en sus labios cogiendo la caja y leyendo la citación que había escrita en la tarjeta ampliando la sonrisa en su rostro. Sin duda no esperaba poder llegar a leer unas palabras escritas por Mei y el hecho de ver que se esforzó en su regalo pese a su torpeza.

-Vaya Mei me ha sorprendido este detalle por tu parte. ¿Lo has hecho tú este chocolate?

Observo con detenimiento el regalo valorando su esfuerzo, mirándola aun conservando la sonrisa en su rostro. Empezó a desenvolverlo viendo que en su interior estaba el esfuerzo de su amada, coloco la tableta de chocolate en sus labios rozándolo con sus dientes y escuchándose el crujir de la tableta al morderla. Cuando le dio el primer bocado empezó a masticar saboreando el chocolate, asintiendo al notar el sabor del cacao y prosiguió dando un segundo mordisco disfrutando del regalo. Iba a darle la visión de cómo su pareja se estaba comiendo algo que ella misma ha preparado. Pronto se acabó terminando el chocolate como muestra de agradecimiento, mirando conforme se lo iba comiendo el duro trabajo que invirtió en hacérselo.

-Gracias estaba muy bueno tu chocolate.

En aquel momento deseaba abrazarla y besarla mostrando todo su amor, notaba aquella necesidad pese a que se replanteo hacerlo en el momento exacto cuando llegase casi el anochecer. No todos los planes siempre salen como uno quiere, así que se aproximó hacia su pareja rodeando su cintura con ambas manos mirándola fijamente a los ojos.

-Sabes… quería esperar un poco más antes de ir a ese lugar. Así que vayamos a la atracción que te dije antes que más tarde iríamos.

Le dijo cogiéndola de la mano dirigiéndose hacia el “túnel del amor” había bastante cola aunque la espera fuese ardua. No le importaba que el tiempo fuese lentamente, pues cada segundo al lado de su prometida era suficiente para el vizard. La tarjeta la guardo en su cartera, ya que eso lo iba a conservar y por las noches e incluso en los momentos de soledad leerlo lo animaría. Conforme paso el tiempo la cola fue avanzando, miraba de vez en cuando a Mei quizás estuviese nerviosa o simplemente tenía bastante curiosidad opción que no descartaba dado a su desconocimiento. Llegado el momento se vieron frente a una barca con forma de corazón, donde ambos debían sentarse y la pareja que había delante de ellos entraron al interior del túnel.

Cogiendo la mano de su pareja la hizo sentarse en aquella barca en forma de corazón rojo, para después sentarse junta a su pareja. Pronto aquello empezó a moverse adentrándose al interior del túnel. Al principio estaba todo oscuro quedando la luz del sol a su espalda hasta desvanecerse, en el trayecto tan solo se veía las hondas del agua oscura moviéndose ante el movimiento de la barca. Una cortina de colores bonitos se abrió junto con decorativos en forma de corazón y lacitos rojos mostrándose bonitos paisajes típicos en situaciones que podrían encontrarse los enamorados. Un banco justo debajo de un árbol donde caen flores de cerezo, una playa donde se ve en lo alto la luna reflejada en el agua del mar, un bosque donde se ve un mantel extendido con una cesta llena de comida. Reflejaba varias secuencias donde podían estar una pareja y más decorativos en forma de corazones, chocolates, lacitos e incluso ángeles alrededor de un arco iris.

Llego un momento en que tomo las manos de Mei haciendo que lo mirase nuevamente a los ojos, mostrando aquella sonrisa en sus labios. En medio de aquella oscuridad junto con los paisajes que los rodeaban, únicamente con mirar sus ojos era suficiente para sentirse a gusto. Aunque los paisajes fuesen bellos, no significarían nada para el si no estuviese en esos lugares la mujer a la que ama tanto.

-Tu eres capaz de despejar las tinieblas que nublan mis ojos, solo he de mirarte para recordar que tu amor es lo único que me importa. Siempre has estado en mi mente como hasta ahora, el hecho de ver que poseo tu amor es una bendición para mí. Por eso quiero mostrarte lo que siento por ti…

Dijo aquellas últimas palabras en un leve susurro desde sus labios, abandonando su mano diestra colocándola sobre su rostro acariciándolo con la yema de sus dedos. Pronto comenzó avanzar su rostro hacia sus labios rosados, deseando tomar la pasión y la lujuria que se apoderaba de su cuerpo. Aunque solamente la beso, empezó a intensificar la pasión a través de sus labios cerrando sus ojos siento la calidez que transmite a su cuerpo. Su otra mano se colocó a su espalda rodeándola y a la vez apegándola a su cuerpo siguiendo con el beso de forma suave esta vez y con ternura.

Separo suavemente sus labios sintiendo todavía el sabor único que poseía Mei, habiéndole dejado una agradable sensación de dulzura. Pero aunque sus labios no estaban tan apegados, reposo sus labios sobre los de su pareja besándola de forma más elegante queriendo mantener viva su llama de la pasión. Fue un instante que le pareció eterno, le gustó tanto que sintió rabia el tener que separarse de sus labios y notaba el impulso de volver a tomar su boca con más ansias. Pero se contuvo cerrando los labios, ocultando para el interior de su garganta aquel sonido que no llego a huir de la prisión de su cuerpo, apretando con suavidad sus labios ocultando la frustración momentánea. Pero una nueva sonrisa se formó en sus labios satisfecho de haber vuelto a recordar el tacto de los labios de Mei.

Intercambiaron sus miradas silenciosos, aun con la sonrisa en sus labios mientras la barca seguía moviéndose durante aquel momento en que se estaban besando. Queriendo ver que reacción tendría ante su beso una vez se habían separado tras disfrutar del beso que ha depositado en su pareja. Volviendo acariciar su rostro nuevamente escapando un suspiro de alivio, pues se estuvo conteniendo bastante por querer hacer más duradero su velada antes de llegar el momento, realmente se preguntaba con qué lo iba a sorprender. Quizás ahora descubriese que si intención era llevarla hasta aquí para así tener un lugar en que grabar en su memoria de un día tan especial como este.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Mei Fang el Lun Abr 13, 2015 10:20 pm

Siempre juntos. Por supuesto que rendirse no era una opción, pero.. ¿y si llegaba a no haber opción alguna? Apartó el pensamiento de su mente y decidió disfrutar lo que estaba viviendo con Sedric.

Un rato después estaba haciendo aquel dulce para él, le llevó trabajo el aprender a hacerlo y pasó un rato un tanto vergonzoso, pero el resultado valió la pena: Sedric estaba, al parecer, sorprendido y contento con aquello.
-Eh.. si, lo he hecho yo..
Dijo ante la pregunta para seguidamente ver como disfrutaba del chocolate que ella misma había hecho. No pudo evitar una sonrisa al averiguar que le había gustado y estaba agradecido. Era un sentimiento genial, una emoción no vivida antes.. el saber que su pareja, el vizard, estaba sorprendido por lo que ella misma había hecho y le había regalado.

Cuando Sedric nombró el sitio al que se iban a dirigir ahora, Mei supuso que sería la atracción que al llegar al lugar habían mencionado. Señaló con su diestra en dirección a ese sitio y sonrió al averiguar que, efectivamente, iban a la atracción por la cual sentía curiosidad. Había una fila algo larga de personas, parejas, que intuía que tambien esperaban a llegar a esa atracción.
En el rato de espera, la shinigami en todo momento se apegaba a Sedric y lo miraba. Podría ser algo extraño e incluso empalagoso visto desde la perspectiva de los humanos. Pero lo que habían vivido.. desde su infancia habían pasado muchas decenas de años, ambos habían empuñado la espada para luchar tanto enfrentados como unidos, habían combatido el mismo mal y su amor trascendía entre dos mundos distantes.
Aquellas experiencias los habían unido de una forma que los humanos no podrían llegar a comprender. Y en una guerra como la que libraban, en la que cualquiera de los dos podría desaparecer en cualquier momento... debía aprovechar todo tiempo que estuviese a su lado.

La espera en la cola se le había hecho relativamente corta al llegar, subió a la barca con la guía Sedric y se sentó antes que él. Al iniciar el paseo sobre el agua su mirada se pasearía por el paraje que se iba sucediendo y de vez en cuando miraba al agua. Bonito.. extraño pero bonito y transmitía una agradable sensación al estar junto a él.
Desvió la mirada a Sedric con una sonrisa justo cuando tomó este las manos de la shinigami y empezó a citar aquellas palabras. Mei tragó saliva y se quedó mirandole, no sabía qué decir.
-Yo.. siento lo mismo por ti, Sedric.. y-ya lo sabes y-..
Las mano de Sedric acarició su rostro haciendola entrecortar sus palabras y no tardó en llegar el beso tan ansiado por ambos. Ella se dejó llevar, cerró los ojos y se mostraba presta a que él la aferrase y saborease sus labios tanto como quisiese... pero sería mejor esperar al climax de la velada.

Al abandonar el beso, la shinigami lo observó con un evidente tono rojizo en sus pómulos y el cabello cubriendo parte de su rostro y un ojo, exhalando en su respiración más cálida que antes.
-Te amo.
Apoyó su cabeza sobre el hombro de Sedric observando el paseo que tenían por delante... ahora lo veía mucho más significativo. Se convertiría en algo que nunca sería borrado de su memoria.
-..Despues de esto.. ¿vamos a.. a ir al hotel..?
Dijo finalmente con timidez, el beso había hecho crecer deseos en ella, y probablemente en él también.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Sedric el Lun Abr 13, 2015 10:27 pm

Las palabras surgían de los labios de ambos citándose dedicatorias llenas de sentimientos el uno por el otro, haciendo que sus corazones se encogiesen ante la agradable calidez que se transmiten mutuamente mediante un beso. Era una sensación indescriptible, pero lo suficiente para decir mediante una simple palabra que aquello es amor. Durante el momento que se besaron sintió de nuevo la calidez poseyendo su cuerpo, un deseo emergió de su interior y al separar sus labios la miro fijamente a los ojos.

Al escucharla una sonrisa se formó en sus labios, su mano acaricio el perfil de su rostro con suma delicadeza. Termino apoyando su cabeza sobre ella rodeando su cintura con su brazo acercándola, dejando escapar un nuevo suspiro a través de sus labios.

-Y yo a ti.

Declaro quedándose en aquella posición durante un rato mientras el trayecto de la barca seguía su curso, escuchándose el sonido del agua bajo sus pies moviéndose con suavidad a la vez que van avanzando. Pronto escucho unas palabras entrecortadas de Mei, lo cual hizo que prestase su atención y le hizo sonreír al ver como intentaba expresarse queriendo esforzarse por su relación. Lo cual admiraba ese esfuerzo por parte de Mei, sin embargo cuando escucho la pregunta entrecortada. Hizo que mirase a su pareja sorprendido ante sus palabras y sintió un deseo en su interior, ante su proposición notaba como aquel deseo crecía un leve instinto salvaje despertó una parte de su ser. Pero aquello sería terminar su velada demasiado pronto y todavía les quedaba mucho día por disfrutar, notaba una gran tentación por querer llevarla al hotel en el que no saldrían de la habitación hasta el siguiente amanecer. Sin duda aquello lo disfrutarían ambos de forma muy intensa, haciendo que fuese inolvidable.

Pero no ese momento todavía no debía llegar, hasta que la noche cayera disfrutarían del final de su día de los enamorados. Su mirada se posaba en sus ojos, perduraba el sabor de sus labios en su boca y sentía la necesidad de querer más. Aunque si se dejaba llevar seguramente ambos caerían presos del abrazo. Por lo que nuevamente sonrió esta vez dejando de lado su sorpresa, para esta vez darle un nuevo beso pero esta vez corto de tiempo.

-Que directo fue eso Mei.. Y lo cierto es que me gusta. Porque veo estas esforzándote. Tenemos un hotel, pero iremos cuando se haga de noche. Me gustaría disfrutar cada segundo que estoy contigo y más en un día tan especial como este. Todavía nos queda mucho día por disfrutar juntos.

Una vez le aclara todo vuelve abrazarla mirando a su pareja, estaba contento de ver como aquella barrera emocional se desmoronaba. Haciendo que su timidez fuese menor, aunque conservando parte de ella. Lo cierto es que ese fragmento es lo que hace que la quiera tanto, su forma introvertida de decir las cosas le resulta divertido sobre todo cuando dice algo extrovertido. De hecho se le hace extraño y le sorprende cuando dice cosas fuera de su personalidad, pero no le desagrada sino más bien lo contrario. Porque hace que su relación se estreche y avance hasta el punto en que ella se sienta cómoda.
De pronto un flash blanco les sorprende, una mano se pone sobre la cintura de su pareja haciendo que se quede quieta mirando al frente. Muestra una sonrisa en sus labios, para luego colocar la mano en su rostro tratando de calmarla.

-Tranquila no pasa nada, luego veras que ha sido eso.

Finalmente el trayecto llega a su final viendo al fondo de la cueva la claridad, la ceguera vuelve asaltarlos pero esta vez se mantiene. A su alrededor pueden ver cómo llegaron a otro punto diferente. Un hombre les indica de salir del bote deteniéndolo con una palanca de hierro, mostrando una sonrisa a la pareja.
Se incorpora saliendo primero de la barca y después extiende su mano hacia Mei, una vez la coge tira hacia él. Cuando siente el choque del cuerpo de su pareja la rodea con sus brazos su cintura, alza su rostro mirándola a los ojos dejando ver una sonrisa en sus labios. Pronto con un único brazo sostiene su cintura y la acompaña hacia la salida dirigiéndose hacia una caseta de madera que hay justo al lado. Puede ver en esa parada a bastantes parejas, en unos paneles de televisor puede verse varias parejas ahí abrazados, otros pillados dándose un beso en la oscuridad. Mirando entre las pantallas logro ver en la que salen ambos, señalo desde su posición indicando a la mujer donde salían ambos.

-Salimos favorecidos..

Dice mirándola de reojo sabiendo que ahora estaría avergonzada por verse en aquella pantalla cristalina. Coloco su mano sobre su espalda para que se calmase, dejándole un beso en su siene cerrando los ojos. Al volver a mirarla dejo ver una sonrisa en sus labios, se veía en un cartel un precio por la foto. Sin embargo en un principio no tenía pensado comprarla, ya habría oportunidad de hacerse otra.

-Bueno sigamos con nuestro paseo.

Prosiguieron con su paseo sujetando la cintura de su pareja, mientras caminaban juntos por el parque de atracciones. En las paradas había una gran variedad de juegos, se veían a los chicos consiguiendo un premio para su pareja. Aunque pronto se dio cuenta que las paradas empezar a vaciarse, colgando en algunos un cartel ausentándose algunos. Otros seguían esperando, pero era obvio que la hora de comer estaba llegando.

Se acarició el vientre pensando que sería un buen momento para salir a comer, así que fueron caminando hacia la salida del parque. Un trabajador del parque les extendió la mano para que sellarles la mano dado que quisieran volver a entrar, negó con suavidad al ver su intención dejando ver una sonrisa agradable en sus labios.

-Iremos a comer, espero que tengas hambre Mei.

Dijo mientras iban hacia la parada de autobús, volvieron a subir en el interior del vehículo extrayendo unas monedas de su cartera y cogiendo los dos papeles. Estaba lleno y tan solo quedaba un asiento libre, guio a su pareja hasta el asiento ofreciéndoselo para que se acomodase sentada. Quedándose de pie mirándola sujetando la barra que hay sobre su cabeza, la sonrisa permanecía en sus labios e incluso hizo un gesto con su mano quitándole importancia por no estar sentado. Durante unos cinco minutos de trayecto estuvieron así hasta que le vino una idea a la mente, le ofreció su mano para que se levantara. Hizo un giro sobre su cuerpo sentándose primero y haciendo que su pareja quedase sentada sobre su regazo sosteniendo su cintura quedando bien pegados.

-¿Mejor así verdad?

Comento con una sonrisa en su rostro mirándola desde su posición, no era lo mismo pero notaba como la sujetaba para que estuviese segura en su regazo. Mientras seguían el trayecto, vislumbro dos asientos libre entonces hizo que se levantase para ir juntos hacia aquellos asientos libres tomándolos. Lo cierto es que parecía como si estuviesen jugando, aunque en realidad tan solo vio la oportunidad para sentarse los dos.
Pronto acabaron llegando hacia el punto de inicio, al bajar del autobús la llevo por las calles del pueblo de Karakura. Durante unos diez minutos fueron andando, entraron a una tienda con el letrero de un coche azulado.

-He venido a recoger el coche a nombre de Sakuya.

La mujer que estaba en el mostrador miro en su libreta de registro, asintiendo y abriendo un cajón extrajo unas llaves entregándoselas. Informando que lo tiene listo desde esta mañana, deseándoles un buen día a ambos. Se dirigió hacia el interior del taller viéndose un coche de color gris perlado, nada del otro mundo a ojos de los humanos y discreto no buscaba nada que llamase la atención. Aunque imagino que para Mei ver todo lo que había a su alrededor era nuevo, sin decir más se dirigió al vehiculó a la puerta del conductor.

-Tienes que ir al otro lado.

Le indico refiriéndose a la parte del copiloto, introdujo la llave en la cerradura abriendo la puerta y una vez entro le abrió la puerta a su pareja para que entrase. Una vez dentro le indico que se pusiera el cinturón, señalándole lo que había justo al lado y dado que se liase cogería su cinturón poniéndose sobre su pecho y se oiría un clic. Una vez listo colocaría bien el retrovisor y pondría en marcha el vehículo bajando la palanca, echando la marcha atrás y después pisando el acelerador saliendo del taller tomando la calle.

-¿Te gusta el coche Mei? Lo tendremos para nosotros durante unas horas.

Dijo mientras conducía hacia el lugar donde tiene pensado llevarla a comer, tardaron esta vez unos dos minutos en llegar a su destinario. Aparco en una fila de coches y se quitó el cinturón ayudando también a Mei. Lo cierto era que el cinturón tan apretado en su voluminoso pecho hizo que le distrajese un momento, pero quito aquel pensamiento de su mente quitándoselo. Salió del coche y entraron al interior de un restaurante, pudo ver como el interior había gente la mayoría parejas y unos hombres vestidos de rojo que daban forma a una masa blanca muy redonda. Añadiendo primero el tomate, luego algo blanco alrededor y trozos de algún tipo de carne desconocido. Un camarero se acerca y los guía hacia una mesa libre para ambos quedando apartados de los cristales del exterior en un rinconcito. En la carta podía verse que había una gran variedad en el menudo, aunque pudo ver algo que destacaba bastante y era la pizza especial con forma de corazón. Los ingredientes al gusto del consumidor y añadiendo una salsa especial compuesta de queso.

-Bueno que te apetece para comer Mei..

La observaría indecisa y seguramente nerviosa ante la situación para cuando pidiese lo que iba a ser evidente, se encargaría de tomar el relevo diciéndole al camarero los ingredientes para decorar la pizza en forma de corazón. Pidiendo de beber dos zumos de naranja para ambos. En el momento que estuvieran solos, cogería la mano de ella aprovechando que estaban sentados en el mismo asiento.

-Esto que ves se llama Pizza, está compuesto de tomate y queso con masa de pan. La verdad está bastante más buena hechas a mano que no las congeladas, podremos disfrutarla juntos.

Tras explicarle lo que iban a comer empezó acariciar su mano escondida bajo la mesa, mirándola sonriendo todavía dejando que se acomode en su hombro mientras esperan. Primero llegaron los zumos en un vaso de tubo, decorando el filo con una media naranja colocada en las bebidas y habiendo dos pajitas. Lo tomo con su mano libre depositando los labios en la pajita dándole un pequeño sorbo mirando de reojo a Mei, para después dejarlo sobre la mesa. Al verla beber no dice nada pero le parece entrañable, mantiene la mano puesta sobre ella aunque solo el hecho de estar así es suficiente.

Pronto llego la esperada comida, viendo como se la sirven en un plato viéndose un corazón grande en medio de la masa redonda cortada por porciones. Le hace un gesto con la mano diciéndole que espere un rato a que se enfrié un poco y así no se quemara la boca ya que esta recién salida del horno.

-He pensado que estaría bien que comiésemos en un lugar acorde. Y por otro lado quería que probases algo diferente a los fideos.

Tras esperar un rato cogió una porción dándole un mordisco viéndose como el queso se estira al retirarla de su boca, mastica tranquilo hasta que finalmente se lo traga relamiéndose el tomate de sus labios. Le ofrece una porción también a ella para que coma, mirándose conforme van comiendo y esperando a ver qué le dice bebiendo algún sorbo del zumo de naranja. Disfrutando de la comida mirando a Mei ya que seguramente sería una experiencia muy agradable para su paladar al no haber probado nunca esta comida.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Mei Fang el Lun Abr 13, 2015 11:42 pm

Estaba relajada, tranquila, disfrutaba del momento en que se habían dedicado palabras llenas de cariño. Aquello se convertirían en unos preciosos recuerdos, estaba profundamente enamorada de Sedric. Recuerdos... frágiles recuerdos. Por un momento la mente de la shinigami divagó entre pensamientos oscuros, pensamientos que eran, sin duda alguna.. la verdad: recordó que no debía albergar esperanza alguna, pues si llegaba a tener un atisbo de ella, la caída sería mucho más dura. El vizard se vió algo sorprendido ante la pregunta de Fang, tras lo cual pasó a explicarle los planes que habían. Era cierto, todavía quedaba mucho día por disfrutar.. tenía que olvidar esos pensamientos negativos.
-Si..
Lo miró a los ojos, Mei trataba de transmitir una sonrisa y ocultar la tristeza que trataba de surgir en su expresión en ese momento.
-Me.. estoy esforzando..
Se vió abrazada a él y, cuando iba a seguir hablando, una repentina luz blanca la alarmó. Los reflejos de Mei se activaron despidiendo un pulso de energía que movió un poco la barca y creó pequeñas olas en el agua, al instante sentiría la mano de Sedric tratando de calmarla y haciendole a la rubia mirar al frente.
-¿Que ha..?
El vizard confirmó que más tarde descubriría la respuesta a lo que iba a preguntar, Mei asintió relajandose, debía ser algun otro evento relacionado con ese día.

El recorrido acabó, volviendo a ver la claridad y, en el instante, recordando el lugar en el que estaban.
Mei observó su alrededor curiosa antes de salir de la barca, su expresión reflejaba lo curioso que le parecía el viaje en esa cueva pero, mantenía una leve sonrisa que no podía borrar.
Con ayuda de su amado salió de la barca y se apegó a su cuerpo al verse atraída. Ella lo miró e instintivamente le dió un corto besito; al ponerse a su lado para acompañarle sus pómulos se sonrojaron debido a lo que había hecho.
Observó las personas allí reunidas al llegar a la caseta y se fijó en que todas miraban a un mismo lugar: pantallas que mostraban fotografías de las varias parejas que habían hecho lo mismo que en ellos y, en una de ellas, se vió a sí misma junto con Sedric. Mei miró a Sedric señalando aquella pantalla con su diestra, ella aparecía en la fotografía apegada a Sedric tras el impacto que tuvo con el flash, pero mirando en dirección hacia la cámara con su mirada incrédula, inocente ante el desconocimiento.
Observó tambien que habían parejas que se hacían con un marco con esa fotografía, Mei los observó, lo quería. Miró a Sedric pero, al ver que él no decidió hacerse con ello, le siguió pensando que no tenía tanta importancia.

Ya no quedaban tantos humanos en el lugar, poco a poco se estaban retirando y al parecer ellos iban a hacer lo mismo con el motivo de ir a comer algo.
-La verdad es que si.
Dijo mientras paseaba con él, miró un momento hacia donde Sedric depositaba la mano durante todo el paseo, en la cintura de Mei: pensó que era cierto que estaba provocando, tiempo atrás aquello hubiese sido un gesto muy vergonzoso para ella y ni si quiera hubiese logrado transmitirle palabras con claridad.
Estaba pensando en sus cosas y apenas se dió cuenta cuando ya habían salido y habían llegado de nuevo al autobus. Quedaba un asiento tan solo, Mei miró a Sedric pero al parecer él quería que fuese ella quien tomase el asiento.. así lo hizo hasta que el vizard tuvo la idea que Mei siguió: se reincorporó, se sentó y la hizo sentarse sobre sus piernas, en su regazo. La shinigami lo miró, tragó saliva y de nuevo presentó cierta sonrojez en su rostro.
-S-si.. así mejor..
Esbozó una nueva sonrisa y frotó ligeramente sus piernas, algo nerviosa. Se quedó durante el trayecto mirandole hasta que dieron con dos asientos libres, a los cuales acudieron para tomarlos.
Al sentarse Mei lo miró, surgiendo una leve risa que silenció enseguida con un carraspeo: reír, algo que a ella le seguía pareciendo bastante extraño.

Cuando bajaron en su parada continuaron caminando por las calles. Esta vez, durante el trayecto, a Mei se la notaba más tensa y seria: observaba a su alrededor pero, esta vez, no con esa mirada de curiosidad, mas bien estaba alerta a cualquier peligro. Era normal, tenía un gran número de enemigos en el mundo de los humanos y un descuido en un paseo que parecía tan tranquilo podía suponer un desastre. Sedric entendería que estuviese seria en el camino antes de llegar a esa tienda. Mei saludó con la mano de forma algo tímida a la dependienta y siguió a Sedric en todo momento: al llegar al coche lo vió como una especie de autobus pequeño.. debía ser un medio de transporte más personal. Al subir dentro a la orden de Sedric, lo observó.. debía poner sobre ella esa correa, asintió y trató de hacerlo por ella misma, al principio se liaba un poco pero cuando Sedric la iba a ayudar, analizó el mecanismo por ella misma y logró finalmente ponerselo.
-Ah.. supongo que si, me gusta, pero no se sobre como deben ser estos vehículos..
Sonrió mirandole.

Al llegar a su destino, Sedric colocó el vehículo de una forma que parecía coincidir con la forma en la que otros vehículos estaban parados.
-¿Hemos llegado?
Dijo ella mirandole sin quitarse el cinturón ante el desconocimiento, por lo que acudió Sedric a quitárselo y podría admirar como resaltaba de forma tan hipnotizante sus voluminosos pechos, en aquel momento de gran atractivo para el ojo masculino; pero Sedric no cayó en la tentación de aprovechar aquella visión y salió del coche junto con su prometida.

Entraron al local y un aroma a la masa e ingredientes inundó su sentido, olía realmente bien.. ¿que comida servirían allí? se sentaron y Mei observó la carta... indecisa, estaba muy indencisa. No por no saber qué pedir, si no por que quería aquella especialidad del día con forma de corazón. Miraba a Sedric de vez en cuando un tanto nerviosa y volvía a mirar a la carta, no se atrevía a pedirlo hasta que finalmente lo dijo.
-Ah.. c-creo que quiero.. la.. esta.. especial de hoy... ¿es posible?..
Miró al camarero llena de vergüenza, tragó saliva sin saber bien como expresarse y Sedric tomó el relevo pidiendo los ingredientes.

-Estoy nerviosa..
Admitió con una sonrisa apoyando su cabeza en el hombro de Sedric una vez el camarero se fué.
Tras la explicación sobre qué era aquella comida, poco despues llegó junto con la bebida. Empezaron a comer, Mei como siempre observó primero a Sedric y despues lo imitó, tras esperar a que aquello se enfriase un poco.
-Es.. ¡Está muy bueno!
Parpadeó sorprendida.
-Y son ingredientes sanos, y la masa tiene una textura especial. Nunca lo había probado.
Sonrió y dió otro bocado, el día estaba siendo sencillamente perfecto.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Sedric el Mar Abr 14, 2015 12:18 am

Ya se encontraban sentados en la mesa, cuando le dio la carta para que fuese Mei quien pidiese que deseaba comer. Los nervios se apoderaron de forma momentánea de la mujer, no dijo nada tan solo la observaba. Tardo un poco antes de pedir la especial de la casa, aquello hizo que una leve sonrisa surgiese de sus labios. La timidez que poseía años atrás, le hubiese impedido que tomase una decisión, referente a hacer algo que estuviese implicado en su relación de pareja. Iban a compartir una comida juntos, elegido por Mei y escogió la que más había llamado su atención. La pizza con forma de corazón, sin embargo vio que estaba costándole y el simple hecho de pedirla fue un avance. Tomo el relevo pidiéndole de ingredientes, atún, beicon y extra de mozzarella. Se marchó dejando a la pareja a solas, escucho la confesión de su amada y una sonrisa se formó en sus labios viendo cómo se apoyaba en su hombro relajada.

-Tranquila ya paso.

Volvió con el pedido y trayendo la bebida, pudo ver como Mei se fijaba en sus movimientos. Depositando la pajita en sus labios, sorbiendo el líquido naranja el cual llegaba al interior de su boca y degustaba el fresco sabor de la naranja. Vio como lo imito degustando también su zumo recién exprimido, durante la espera se miraron conforme tomaban su bebida cada uno. Se podía ver a simple vista que la pizza estaba recién salida del horno, necesitaba reposar para así no quemarse. Cuando ya se enfrió miro a su pareja sonriendo, dando a entender que ya podía y cogió una porción de pizza llevándosela a la boca dándole un bocado. Entonces Mei lo imito llevándose una porción y dando el primer bocado. Teniendo una reacción de sorpresa y no dijo nada hasta que engullo lo que estaba comiendo.

-Ya sabes lo que es una Pizza Mei.

Respondió con una sonrisa en sus labios prosiguiendo con la comida, fueron ambos devorando una porción para cada uno. Pudieron ver que dentro del restaurante había bastantes parejas, lo cual estaban siendo iguales que el resto de humanos que disfrutaban de aquel día. Él estaba contento de estar disfrutando aquella comida con su amada, saboreando el tomate, el queso y junto con el resto de los ingredientes que complementaban aquel plato.

Todavía le esperaba más cosas que vivir juntos en aquel día tan especial. Le deparaban más sorpresas, lo del restaurante fue tan solo algo nuevo ya que estaban integrando más a fondo su relación como pareja ante la sociedad humana. Siguieron disfrutando de la pizza, ya iban por la ultima porción cada uno y notaban el tacto de la harina en las yemas de sus dedos. Cogió un par de servilletas y la miro colocándose la servilleta en sus labios limpiándose, ofreciéndole la otra servilleta enseñándola a quedar su rostro impoluto de restos de comida.

En una mesa de al lado podía verse como había una pareja compartiendo juntos una copa de helado de nata, con fresas cortadas a trozos decorando un circulo alrededor, en su interior también había. Y justo en el centro una fresa partida por la mitad, con sirope de fresa también por encima. Se los veía jugando, compartiendo aquel postre la pareja humana.

Cuando ya terminaron de comer, fue a coger la carta de los postres abriéndola para Mei. Lo cierto es que había muchos postres variados, entre aquellos pudo identificar la copa de fresas con nata. Pudo notar Mei como su pareja coloca el brazo en su hombro, para que estar más cercanos el uno del otro mientras observaban los postres.

-Escoge el que más te guste.

Dijo aportándole confianza referente a la hora de escoger un postre, sabe que la cercanía era importante para ella dado su timidez a la hora de tratar con algo relacionado a lo social. Esperaron a que llegase el camarero, quien observo a la pareja tomando nota. Cuando llego el momento de Mei, pudo verla que al principio parecía costarle, sin embargo esperaría confiando en que finalmente lograse cruzar la meta. Tras un rato de espera y acariciando su espalda dedicándole una sonrisa nuevamente lo pidió. Al marcharse el camarero quedaron a solas y mientras esperaban la miro.

-Estoy orgulloso de ti Mei, te estas esforzando mucho.

Dijo cogiendo su mano acariciándola, haciendo que se recostase en su hombro mientras esperaban el pedido. A los pocos minutos de pedirlo, volvió el camarero con una bandeja trayendo el postre. Pudieron ver aquella copa de cristal llena de fresas en su interior, quedando sobre estas una montaña de nata en espiral y alrededor las fresas cortadas por la mitad rodeándola, junto con unas líneas rojas recubriendo la montaña blanca. El camarero se retiró tras servirlo el postre, volviendo a quedar a solas la pareja.
Una leve sonrisa apareció en su rostro mirando a la mujer, cogiendo la cuchara y enterrándola en un costado de la montaña de nata atrapando una fresa. Acerco la cuchara hacia Mei manteniendo la sonrisa en sus labios, pudiendo ver que tiene la intención de hacer que lo pruebe ella. Cuando vio que el contenido entraba en su boca llegando al paladar, empezaría a notar el dulce sabor del postre. Sonriendo todavía espero a que expresara la satisfacción del postre con palabras, una vez la escuche abrió suavemente los labios invitándola a que le diese a probarlo.

Cerró los labios alrededor de la cuchara, moviendo sus labios degustando también el postre y abriendo los ojos. Para después con una sonrisa mirarla, imaginando que aparte de la vergüenza que hubiese tenido, sabe que aquel acto que hizo la alegraba por dentro.

-Tienes razón Mei, está muy bueno.

Dijo con una sonrisa en sus labios, se fueron comiendo el postre juntos intercambiando cucharadas. Le resultaba por un lado extraño, pero era agradable ver la felicidad reflejada en el rostro de su pareja. Siempre viviendo bajo la presión de sus responsabilidades como líderes de su facción, aquello sin duda hizo que se apartara de su pensamiento. Tan solo estaban ellos en aquel momento, compartiendo un postre y disfrutando de ello. Ya tan solo quedaba la mitad de la copa habiendo vaciado la parte de arriba, a partir de ahí fue tomando por el mismo aunque había disfruta de aquel agradable momento.

La copa finalmente se vació y dejo la cuchara volviendo a limpiar sus labios con la servilleta, ya habían tomado el postre y notaba sus manos llenas de harina. Se levantó del asiento guiando a Mei hasta los baños viéndose que dentro había un lava manos, apretó el botón poniendo la mano debajo y se las empezó a lavar. Cuando acabo cogió un poco de papel secándoselas y le cedió su turno, esperando a que hiciese lo mismo para después ir juntos a la caja. Extrajo la billetera sacando un billete, viendo como le entregaban el recibo y unas monedas las cuales guardo en su cartera metiéndola en el bolsillo delantero.

Eran aproximadamente las cuatro y cuarto de la tarde, cuando salieron del restaurante despidiéndose del camarero que les atendió. No volvieron al coche en lugar de eso se desvió del camino, para iniciar un agradable paseo juntos observando lo que hay a su alrededor. Se veían a parejas también haciendo sus paseos, unos más cogidos y apegados otros simplemente cogidos de las manos. Conforme fueron avanzando en el trayecto de su paseo, vieron un salón recreativo y una maquina donde había varias parejas esperando. Se apresuró en ir a la cola poniéndose detrás de una pareja, fueron esperando tranquilos sin decirle nada a su pareja tan solo dejando ver una sonrisa en su rostro.

La ultima pareja que salió detrás del interior de la máquina, pudo ver como recogían unas fotos mirándola juntos. Recordó lo sucedido en el parque y miro a Mei acariciando su brazo para tranquilizarla.

-Vamos hacernos unas fotos. ¿Recuerdas lo que viste en las pantallas de cristal? Así que no te asustes.

Tras dar el aviso saco la cartera e introdujo unas monedas, para después entrar al interior de la cabina. Ante ellos se podía ver una pantalla, incluso había muchas opciones referente a la foto, pudiendo enmarcarla distintos cuadros y tamaños. También estaba la opción de las pegatinas, aquella maquina podía hacer bastantes tipos de fotos. Esta vez tomaría la decisión por ella, dado que se pondría muy nerviosa e indecisa. Fue mirando varios marcos, teniendo en cuenta lo del parque de atracciones escogería una sencilla de momento.

-Ves ese cristal, hay una cámara detrás. Por lo que sonríe mirando hacia delante.

Le dijo cogiéndola de su cintura mostrando una sonrisa en sus labios, una vez hiciese lo mismo daría el botón y se activaría el temporizados de los diez segundos. Las fotos se hicieron y salieron, se asomó para cogerlas y se las dio a Mei para que las viese. Eran de tamaño cuadrado, viéndose ambos con una sonrisa feliz en sus labios.

-¿Quieres hacerte otra?

Ante su respuesta positiva, selecciono un marco más bonito de forma de corazón y de tamaño de bolsillo la foto. De nuevo sonrió cuando se inició la cuenta atrás, justo en medio de la foto a la segunda tomada, se giró hizo que ella le mirase empujando su hombro hacia su pectoral atrayéndola. En ese mismo instante tomo sus labios besándolos cerrando sus ojos, haciendo que la pillase por sorpresa y deseando ser correspondido en aquel mismo instante. Las fotos se terminaron y a la vez sus labios se separaron abriendo los ojos mirándola fijamente, una leve sonrisa pícara se asomó en sus labios. Recogió las siguientes fotos, era un total de doce fotos en las primeras se los ve a los dos sonriendo, a partir del momento se ve el movimiento captado por ambos y como terminan las siguientes cuatro últimas fotos besándose ambos.

-Bueno creo que nos hicimos bastantes fotos.

Salieron juntos de la cabina y se volvieron hacia el coche volviendo atrás, una vez abrió la puerta del copiloto. Metió las fotos en la guantera, para que no se estropeasen y lo cerro nuevamente con llave. Cogiendo la cadera de su amada con su brazo, mientras volvían de nuevo hacia el salón recreativo, pensando que estaría bien divertirse un poco. Fue hacia una maquina e introdujo un billete, recogiendo el cambio en monedas llevándoselas al bolsillo. Fueron paseando juntos por el salón recreativo, viéndose varios tipos de juego entretenidos y se acercó a un juego en qué consistía en golpear con un mazo unos topos. Miro hacia su pareja sonriendo cogiendo el mazo e introdujo una moneda.

-Tienes que golpear los que asoman la cabeza, pero no apliques toda tu fuerza. Fíjate en como lo hago yo.

Dicho aquello le dio al inicio del juego, viéndose como fue golpeando con el mazo toda cabeza que se asomaba haciendo un ruido en forma de quejido. Parpadeando, indicando que había acertado en el blanco, fue dando mazazo a cada topo que se asomaba y tras unos dos minutos termino el juego. De la maquina empezó a salir una tira con un número, viéndose en el marcador una cantidad de puntos. Introdujo otra moneda dándole el mazo a Mei dejándola que se prepare, una vez lo iniciase observaría con sorpresa la rapidez que iba golpeando la cabeza de los topos y se vería superado en el marcador por unos diez puntos.

-Vaya no está nada mal.

Dijo riendo con suavidad mirando a su pareja recogiendo los puntos, fueron al mostrador del salón y fueron mirando los premios viendo que había un premio de ocho cientos puntos. Un teléfono móvil eran bastantes puntos, aunque sabía que un trabajo en equipo lograrían alcanzar la cifra. Desvió su mirada hacia Mei en un gesto de confianza, aquello era un reto para la pareja aunque sabe que podrían conseguirlo, debían hacer cuatrocientos puntos ambos para alcanzar el premio. Aunque con lo ganado le faltaba menos para alcanzar la meta, tenían un total de ciento sesenta puntos.

-Resérvame ese móvil, lo conseguiré para mi chica.

Dijo notándose un aire de seguridad en el mismo, sabiendo que iban a conseguir lo imposible para un ser humano. Fueron de nuevo a la máquina de los topos, introdujo una moneda en cada máquina y tomando los mazos. Espero para después iniciar la secuencia de golpes, viéndose como eran esta vez más certeros y llenos de energía, las cifras del marcador subían rápidamente. Alcanzando ambos una cifra de doscientos cincuenta puntos, cuando el tiempo acabo se tomaron un pequeño respiro, miro hacia Mei con una sonrisa en sus labios.

-Venga podemos hacerlo Mei.

Aquellas palabras fueron para infundir ánimos, en la siguiente ronda esta vez batieron su record. Incluso los pocos que se pasearon miraron con sorpresa la puntuación, cuando estos ya habían terminado sin creerse realmente toda aquella enorme cantidad de puntos. Cuando volvieron con esa enorme cantidad de puntos, la mujer los miro boque abierta y les entrego el móvil. Desvió su mano tras cogerlo regalándoselo a su pareja, dejando ver una nueva sonrisa en sus labios mientras se dirigían hacia la salida del salón recreativo.

-¿Te apetece compartir un batido juntos?

Ante la confirmación de su amada dejo ver una sonrisa en sus labios, fueron juntos hacia una caseta de color azul. Viendo un tablero con helados y batidos, le indico al hombre que le diese un batido de fresa y dos pajitas. Las puso en el interior y fueron andando de nuevo hacia el coche decidiendo que irían a dar un paseo agradable. Durante el trayecto fueron juntos sorbiendo de una pajita diferente, intercambiando miradas y alguna que otra sonrisa. Una vez llegaron hasta el coche le abrió la puerta a su mujer, cerrando su puerta y hiendo a su asiento abriendo la puerta. De nuevo la ayudo a ponerse el cinturón y coloco el batido en el reposa vasos. Introdujo la llave y la giro arrancando el coche, se puso el cinturón enganchándolo y tras mover hacia delante y atrás saco el coche de la plaza de aparcamiento.

Miro por un momento el móvil que habían conseguido, imaginando que no llevaría una tarjeta. Dado que lo había conseguido para su amada, se dirigió hacia tienda de móviles que fue donde compro el suyo. Volvió aparcar y bajo la guantera, sacando las fotos dándoselas para que las pudiese mirar.

-Ahora vuelvo en un momento, no tardo espérame en el coche.

Dicho aquello bajo del coche cerrando a la puerta entrando, tardo unos diez minutos. Pero se le podía ver desde el cristal como estaba hablando con una mujer, sonriendo y asintiendo viéndose como toma un sobre que le entrega y una caja de cartón. Salió de la tienda volviendo al coche entrando, cogiendo el móvil conseguido para Mei y lo abrió estudiando el aparato tecnológico. Una vez supo donde introducir la tarjeta, abrió el sobre insertándola y coloco una placa negra en la parte trasera donde inserto la tarjeta y lo encendió.

-He pensado que estaría bien que tuvieras una forma más rápida de ponerte en contacto conmigo, ya que de esta forma podrás avisarme cuando vengas al mundo humano. Y esta caja úsala para guardar nuestras fotos de momento.

Sonrió mirando a su pareja, volviendo a ponerse manos a la obra con el móvil, una vez lo programo recordando cómo se hace. Le entrego el móvil una vez lo programo y le explico cuál era la clave para activarlo una que no se olvidaría. También le explico aparte las otras funciones interesantes del móvil y que la tarjeta era la memoria donde quedaba guardado la información que deseara.

-Bueno, todavía es pronto así que vamos a dar una vuelta con el coche hacer turismo. Así de paso estrenas tu móvil y nos hacemos fotos.

Le propuso sabiendo que le gustaría aquella idea, volvió a poner en marcha el coche dirigiéndose esta vez en el parque. Fue dando una vuelta en busca de aparcamiento cuando llegaron y aparco quitándose el cinturón. Ayudando también a su prometida a quitárselo, sus ojos fueron mirando desde su busto hasta su rostro acabando en intercambiar sus miradas. Se retiró tras acariciar su rostro como muestra de afecto, quitándole importancia al hecho de haberla mirado de aquella forma tan intensa. Salió del coche y se acercó a la otra puerta abriéndola, cogiendo la mano de su pareja cerrando ambas puertas. Iniciando su paseo por el parque, viendo a otras parejas también. Fueron paseando por el parque cogidos de la mano, llegando hasta un puente donde se pararon a mirar el lago viéndose a los patos dando un paseo en final. En ese momento vio a lo lejos un puesto de barcas en alquiler, sin decirle nada retomo su mano iniciando de nuevo el paseo dirigiéndose hacia el lugar.

-Vamos a dar un paseo en barca juntos en el lago.

Cuando llegaron se acercó al hombre, pidiendo una hora pagándola y miro a su amada invitándola a subir una de las barcas. La hizo sentarse en la barca, tomo los remos y empezó a moverlos en círculos empezando avanzar hacia el interior del lago. Durante unos minutos, hasta llegar al centro y dejo de remar haciendo que la barca avanzase lentamente, ahora podían ver más de una familia de patos pasando justo a su lado, los peces se veían nadando por debajo del agua y a lo lejos se veían a otras parejas. No eran los únicos, sin embargo podían disfrutar del momento.

-Después del paseo en barca seguramente iremos a cenar. He reservado en un sitio donde probaras nuevos plato.

Le dijo sonriendo estando ahí solos en medio del lago, aquel día de los enamorados iba a quedar marcado en la memoria de ambos. No se habían separado nada más que unos pocos momentos, pero de nuevo volvieron a estar juntos. Lo mejor sería cuando llegara el momento de cenar, por un lado deseaba que llegase la hora y por otro deseaba disfrutar de estar más tiempo así juntos.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Mei Fang el Mar Abr 14, 2015 1:51 am

Aquel alimento, esa comida, la pizza.. la verdad es que había sido delicioso. Y dentro de la estricta dieta que la chica seguía, algo delicioso era muy extraño de encontrar. Cuando la acabó continuó mirando a Sedric, manteniendo la sonrisa. El día estaba siendo ideal, todo perfecto. Lo estaba disfrutando mucho, con él.. ya era hora de que tuviesen al menos un día para ellos solos.

Al terminar de comer observó por un momento y con cierta curiosidad a otra pareja que degustaba un postre, enseguida se dió cuenta de que ellos tambien tendrían algo así cuando Sedric le mostró la carta.
-¿El que más me guste? .. pues ..
Aunque los postres de chocolate llamaron mucho su atención, reconoció en la carta lo que la otra pareja estaban comiendo y disfrutando, ¿sería una buena idea? ¿le gustaría a ambos? ¿quizá no sería lo ideal, o sí?
Estaba bastante dudosa, pensando las posibilidades mientras el camarero esperaba.. finalmente se decidió a pedir aquello y, tras hacerlo, dió un suspiro, dirigiendo enseguida la mirada hacia el vizard.
-Gracias.. supongo que tras toda una vida sin socializar, esto es todavía muy extraño para mi.
Respondió ante la apreciación de Sedric sobre el esfuerzo que hacía la shinigami en su comportamiento.

La bandeja con el postre no tardó en llegar, su mirada se puso sobre la montaña de nata dulce sobretodo: le encantaba el dulce, aunque no era chocolate, la nata tambien estaría muy buena.
Sonrió y, antes de lanzarse a probarlo, vió como Sedric trataba de hacer que ella lo probase dandoselo con la cuchara directamente. Tragó saliva algo vergonzosa ante la situación, pero abrió la boca aceptándolo y seguidamente saboreó aquello. Las fresas le daban un toque genial, estaba bastante rico.
-¡Um..!
Tragó antes de hablar.
-¡Está muy bueno! pruébalo.
Sonrió y cogió la cuchara, recogiendo algo del postre con esta y llevandola hacia la boca de su pareja de forma algo impulsiva, hasta hacerle que lo probase. Aunque la escena le daba algo de vergüenza, rió ligeramente tras ello.

A poco más de la mitad del postre, Mei tomó poco de aquel postre dado que no estaba acostumbrada a comer tanto. Y cuando acabaron, igual que durante el resto del día, ella siguió a Sedric a cada paso y observandole, como si temiese perderse algo o no saber lo que hacer a continuación. Se lavaron las manos y Sedric dió la moneda de intercambio del mundo material al encargado.

-Um.. ya ha pasado medio día..
Detalló cuando estaban ya en la calle alzando ligeramente la mirada al cielo.
Escuchó lo que él dijo seguidamente sobre hacerse unas fotos, lo cual hizo que sonriese al instante, se había quedado con las ganas tras la mañana en el parque.
-¡Sí! vale.
Le acompañó hacia la cabina donde, segun él decía, se tomarían esa foto. Mei asintió comprendiendo la explicación y sonrió para la fotografía.
Cuando vió como ambos habían salido, Mei se quedó algo extrañada al verse tan sonrojada.
-Me.. me pongo tan roja.. ¿siempre? ¿cuando estoy contigo..?
Sedric propuso tomarse más fotos, a lo que ella asintió nuevamente sonriendo ilusionada, le gustaba aquello.
Esta sería distinta.. en el transcurso, el vizard tomaría a la shinigami de forma inesperada para besar sus labios y cerrar el poco espacio que habría entre ambos. Ella le siguió el beso.. de forma algo pasional.
-Sedric..
Miró un momento las fotografías, pero enseguida volvió la mirada nuevamente hacia los ojos de su amado. Estaba algo más roja que antes en sus pómulos y jadeaba ligeramente, esta vez ella se lanzó a besarlo otra vez dentro de la cabina, de forma algo lujuriosa y metiendo su mano bajo la camisa de él acariciando su pectoral, imponiendo bastante fuerza para que no se le escapase, la otra mano lo obligaba a él a tomar uno de los pechos de la comandante.
Tras unos momentos se apartó y carraspeó.
-Yo.. l-lo siento.. ahm... sigamos el paseo..
Salió de la cabina suspirando, estaba algo despeinada con el cabello rubio cayendo en parte por delante de su rostro tapándole un ojo, miró a Sedric cuando él salió y no pudo evitar soltar una pequeña risa ante la situación.

Lo siguiente que harían sería ir a un lugar bastante llamativo, donde habian muchos jóvenes y niños diviertiendose, al parecer, con variados juegos.
El que captó la atención de ambos fué el de sujetar un arma para abatir un ejército de criaturas venidas del subsuelo, o así lo describiría ella. Sedric puso en marcha aquel juego y participó de una forma en la que no llamase mucho la atención, puesto que si cualquiera de los dos se proponía ir en serio con aquello, el local acabaría destruido.
Cuando llegó el turno de Mei ella lo miró albergando algo de duda.
-Pero.. ¿y si lo rompo..?
Tomó el pequeño mazo delicadamente, intentaba no pensar en aquello como un arma, si no lo partiría al sujetarlo. Cuando el juego comenzó, al principio a ella se le escapó alguno de esos topos por que quería concentrarse en pensar que no debía ejercer fuerza ninguna al darles, pero cuando se acostumbró no falló ni uno de los golpes.

Y así pasarían una buena parte de la tarde, cuando ambos se acostumbraron al hecho de golpear con una ínfima cantidad de su fuerza lograron una enorme cantidad de puntos de una forma rápida que ningun humano sin poderes podría lograr. Aunque cuando Mei abusó de sus capacidades la máquina tembló y tuvo que calmarse un poco, consiguieron aquello que Sedric se había propuesto: el regalo para Mei. Ella sonrió y lo abrazó al recibirlo, aunque no entendía muy bien lo que era, el solo hecho de haberlo recibido de él hacía que mereciese mucho la pena. Y no muy tarde entendería que aquello sería mejor de lo que imaginaba, tras tomarse un delicioso y refrescante batido que ambos degustaban y tomaban desde el mismo vaso, entre algunas sonrisas juguetonas, ella entró al coche y esperó a que Sedric recogiese el complemento para ese aparato y le explicase su funcionamiento.
Podía ponerse en contacto con Sedric en este mundo con aquello, e incluso hacerse más fotos que tanto le encantaban... era ideal. Le encantaba, Mei sonrió contenta y se acercó a besarlo brevemente, agradecida.

La noche empezaba a caer, el azul del cielo comenzaba a teñirse anaranjado en una parte, a oscurecerse en la otra. Aparcaron en la cercanía a un lago con parque de la ciudad, Mei esperó a que Sedric la ayudase a quitarse el cinturón... no por que ella lo necesitase, había aprendido a hacerlo la primera vez, pero le gustaba la idea de tentar la mirada de Sedric de esa forma. Cuando él la observó de esa forma, ella soltó una pequeña risa traviesa y enseguida bajó del coche para pasear con él.
Un paseo en barca.. sería bonito en esa noche, Mei asintió ante la idea.

Al sentarse en esta tras haberla alquilado y ambos llegar en la barca a un punto central del lago, se quedó mirando al agua, pensativa.. tenía muchas cosas en las que pensar, pero la mayoría no quería ni meditarlas en ese momento. Ahora estaban ellos dos y nada más.
-Sedric..
Dijo dirigiendole la mirada a él ahora.
-..¿qué recuerdos tienes sobre tu infancia? apenas sé sobre ello.
Lo observó sonriendo, interesandose por él y su pasado, quería saber más cosas sobre Sedric de las que sabía.
-Nos conocimos cuando chocamos en la calle un día, ambos ibamos algo despistados andando..
Rió ligeramente de nuevo.
-Ha pasado tanto.. ¿te acuerdas? ¿qué era de ti antes de aquello?

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Sedric el Mar Abr 14, 2015 1:57 am

Al principio del encuentro tan solo hubo sonrisas leves y miradas introvertidas con la cabeza agachada por parte de la mujer. Luego conforme aquello fue avanzando había podido ver como todo aquel temor se desvaneció, hasta el punto de llegar a ver acciones que durante el tiempo que llevan juntos nunca lo hizo a excepción de este día. Cada momento que estaban pasando juntos lo disfrutaba, la sonrisa y risas que surgía de los labios de la shinigami hacia que se sintiera a gusto de su agradable compañía. Pero la sorpresa más concreta fueron los momentos en que abandonaba su timidez volviéndose bastante extrovertida e incluso salvaje, recordando lo sucedido en el restaurante y en la cabina fotográfica. Lo máximo fue lo segundo, cierto era que podía haberse interpretado como una insinuación tras aquel beso pasional. Aunque lo sucedido tras la separación de aquel beso fue lo menos se esperó por parte de su pareja, es que su mano se había colado por su camisa acariciándole el pectoral de forma lujuriosa y la impulsividad con que atrapo su mano obligándole a que tocara uno de sus pechos.

Lo cierto es que en aquel momento sintió un leve calor en su cuerpo, aunque tuvo que contenerse ya que no había la suficiente intimidad como para dejarse llevar por el deseo de sus cuerpos. Tan solo correspondió a su beso lujurioso e incluso apretó con levedad aquel pecho en la situación, pero tuvo que apaciguar la llama de la vida de ambos y por suerte su pareja comprendió que no estaban en el lugar más indicado. Le resulto divertido ver cómo tras aquel suceso trato de hacer como si aquello no hubiera sucedido, volviendo a recuperar la compostura frente a él. Pudo ver que la idea de un paseo en barco le gusto a su pareja, cuando ya estaban en el centro del lago observo como miraba el agua cristalina donde se veían los peces nadando debajo de la barca. Cuando escucho su nombre, dirigió su mirada hacia Mei prestando su atención y le formulo una pregunta referente al pasado.

Una sonrisa se formó en sus labios al ver que sentía curiosidad acerca de su infancia, alzo su mirada hacia el cielo nublado. Como si pudiese ver sus recuerdos a través de ellas, pronto el recuerdo invadió su mente y cerro levemente los ojos como si pudiese verlo ahora mismo. Pero sus siguientes palabras hicieron que abriese los ojos mirando a Mei extrañado, parecía como si tan solo recordarse aquel rencuentro inesperado y esa duda albergo en su mente lo cual le preguntaría una vez deje satisfecha su curiosidad.

-Recuerdo lo testarudo que era de pequeño, buscaba ser el mejor guerrero del runkongai. Se puede decir que era mi sueño. Tenía un dojo y vivía en una casa amplia, creo que el dojo donde entrenaba era la parte que más me gustaba. Con el tiempo quise superar ese sueño, puedo asegurar que logre superar mis expectativas, soy todo un maestro de armas actualmente como puedes ver.

Recobro de nuevo la sonrisa mientras lo contaba queriendo evitar que se preocupase ante su cambio de expresión tan repentino, camuflándolo con una sonrisa aunque quizás aquello la dejase extrañada.

-Entrenaba todos los días quería mejorar mi ambidiestria e incluso recuerdo cuando me distraje en clase y se me escapo de los dedos los lápices. Todos se rieron de mi cuando me llamo la atención la tutora. ¿Lo recuerdas Mei? Hice que una risa surgiese de ti, aunque no fue de burla como el resto de compañeros de clase.

La respuesta lo dejo sorprendido, aunque de preocupación y esta vez no fue capaz de ocultar aquella expresión en su rostro, tuvo una ligera sospecha al decirle solamente aquel retazo de su pasado. Quiso ignorar el hecho como si no fuese nada serio, sin embargo no pudo hacer caso omiso aquello. Una parte de su vida había desaparecido en la mente de Mei, dudaba que fuese de las personas que olvidara buenos momentos en su vida. Pero era extraño, dado que no le recordase en aquel tiempo. ¿Cómo supo quién era? Ahí se ve otra duda en su mente y la cual iba aclarar ahora mismo.

-¿Cómo me recordaste Mei? Si no recuerdas nuestra infancia? Nosotros nos conocimos en la escuela. ¿De verdad que no te acuerdas de mí?

Cuando ve que de pronto se pone mala, se coloca a su lado soltando los remos para abrazarla entre sus brazos. Acariciando su cabeza, viendo que todo aquello quizás la estaba afectando demasiado. Por una parte sentía tristeza que olvidase aquella parte de su vida, aunque sentía que algo sucedió cuando desapareció de repente de la escuela. Un montón de dudas albergaron en la mente del vizard, algo que llegado el momento se le desvelaría.

-Es igual Mei déjalo estar, no pasa nada ya lo recordaras. Lo importante es que ahora estamos juntos. Aquel árbol es el lugar donde siempre quedábamos, allí es donde te confesé mis sentimientos y dando tuvimos nuestro primer beso. Me hubiera gustado que nuestra primera vez fuese allí, pero como te dije lo importante no es el lugar sino con quien estoy.

Le dijo como recordatorio mirándola a los ojos sonriendo, acariciando su mejilla y pronto tomo sus labios en un suave y tierno beso que duro unos segundos. Haciendo que sus ojos se cerrasen mientras besaba los labios de su pareja, se abrieron pasados aquellos segundos para mirarla fijamente a los ojos de nuevo con una sonrisa en su rostro y acariciando con suavidad de nuevo su mejilla. Se retiró volviendo a su asiento, tomando de nuevo los remos y viendo como el cielo empieza a oscurecer. De nuevo volvió a remar haciendo que la barca se moviese, aprovechando el tiempo que tenían y paro la barca colocándose al lado de su pareja haciendo que apoyase su cabeza en su hombro aguardando silencio, pasando su mano por su espalda acariciándola.

-Ya mismo será la hora de ir al cenar, tengo reservado un sitio para los dos. Lo veras cuando lleguemos al lugar.

Dijo queriendo darle misterio al asunto, dejando ver una sonrisa en rostro e imaginando que su pareja tendrá ganas de ir allí. El tiempo se terminó, volvieron hacia el puesto de barcas dejándosela al hombre y saliendo primero. Luego ayudo a Mei a salir de la barca abrazando su cintura una vez la saca, para dejar que coja su brazo encaminándose hacia la salida del parque dirigiéndose a donde aparco el coche.

Al llegar abrió la puerta con la llave, entrando dentro espero a que su pareja se pusiera el cinturón. Imaginando que ya no le sería tan difícil después de haber visto como lo hacía repetidas veces. Una vez que se pusiera el cinturón aria el contacto con la llave, poniéndose el cinturón y moviendo el volante daría la marcha atrás saliéndose del parquin. La carretera había otros coches cada uno dirigiéndose hacia un destino diferente, otros parecían querer también ir al mismo lugar que ellos. Fue parando en los semáforos en rojo y explicándole a su pareja más cosas acerca del mundo humano. Referente al sistema del tráfico y los que simbolizaban los colores en el momento que aparecían. Y después decirle la realidad sobre que los humanos se saltaban las normativas, también contándole un poco en que consiste el trabajo de un policía.

-Puedes estar tranquila me tienes a mi como guía para orientarte.

Le comento dejando ver una sonrisa en su rostro, moviendo el cambio de marcha y pronto vieron una desviación hacia la derecha entrando en la carretera, saliendo por la autopista recto y a los diez minutos se desviaron de nuevo hacia la ruta donde tenían que ir. Entrando por otra zona de la ciudad, avanzando por las calles viéndose como todo estaba en movimiento y persistiendo el evento todavía. Pronto se detuvieron en una acera al ver un hueco libre, aparco el coche bastante cerca de un enorme edificio el cual reconoció su pareja mediante el cartel luminoso donde ponía hotel y había cinco estrellas debajo del nombre. Era mucho más grande que el anterior que visitaron en su último encuentro, se quitó el cinturón bajando del vehículo. Cerro su puerta y fue abrirle la puerta a su pareja cogiendo su mano para que bajase, una vez le dio al botón para cerrar el coche se dirigieron hacia el hotel subiendo los diez escalones amplios. Podía ver a hombres vestidos de rojo con carros llenos de equipaje, viéndose algunos humanos vestidos de forma elegantes con traje. Ambos se dirigieron hacia la recepción parando frente al hombre que se encontraba detrás del mostrador.

-Buenas noches, hice una reserva a nombre de Sakuya Sedric. Ya estuve aquí ayer, así que espero que no fuese mucha molestia guardarme aquello.

Tras decir aquello el hombre se quedó mirándolos sin decir nada y pronto miro en el registro del ordenador. Cuando le pidió su identificación saco un trozo plástico, viéndose una foto ahí poniendo unos datos y una vez todo correcto asintió mirándoles con una sonrisa dándoles la bienvenida a ambos.

-No hay problema Sr. Sakuya sigue ahí lo que usted dejo.

-Perfecto gracias por todo, vamos a ir al restaurante a cenar en un ratito.

Cogió la tarjeta que le entrego diciéndoles la habitación y la planta en la que estaban hospedados, se dirigieron hacia el ascensor subiendo juntos encerrándose en la cabina y pulsando el botón sintiendo como se mueve. Abrazo su cintura aportando seguridad a su pareja, ya que esto sería nuevo para ella e incluso vería que no le dio una llave si no una tarjeta para la habitación para ambos.

-Vamos a dejar las cosas en la habitación y bajamos al restaurante sin ir cargados Mei.

Las puertas de acero se abrieron viéndose un enorme pasillo ambos lados con moqueta de color rojo y puertas numeradas, cuando llegaron a la puerta paso la tarjeta viéndose como el dispositivo hace un pitido y se abre de forma automática. La hizo un gesto para que entrase primero a la habitación, en el interior podía ver como el suelo era de parquet y al avanzar un poco podrían ver el cuarto de baño, una mampara de hidromasaje ducha en la izquierda y a la derecha una bañera. Más adelante verían una enorme cama, pero con la forma de un corazón y las sabanas rojas, frente a la cama un espejo enorme cuadrado que llega al suelo. Dos mesitas de noche blanco mármol y en la parte izquierda una caja fuerte que es el minibar. Al fondo de la habitación una pequeña terraza, con ventanas de cristal correderas y cortinas blancas. En la parte delante del pico del corazón un hay un enorme televisor de treinta y dos pulgadas, el mando esta justamente sobre la mesita de noche de la derecha. Toda la habitación era muy bonita, viéndose que estaba hecha para ellos y celebrar el evento hasta el final del día.

-Me alegro que te guste Mei-chan, te lo mereces. Pero esta no es la única sorpresa que te deparaba, te la enseñare cuando acabemos de cenar.

Dijo abrazándola por detrás rodeando su cintura con sus brazos, besando con cariño su mejilla haciendo que pueda sentir lo mucho que la quiere. La sonrisa se forma en sus labios al ver como la felicidad de su pareja se manifiesta en el rostro de ella. Tras decirle aquello deja abre el armario que se encuentra al lado del televisor y mete ahí todo lo que llevan encima menos la tarjeta y su billetera.

Ofrece su brazo para que lo coja acompañándola hacia el restaurante del hotel, volvieron de nuevo a la recepción utilizando el ascensor. Entonces el que los atendió pregunto si estaba todo conforme, otro hombre vestido de traje se acercó pidiéndole la llave del coche. Se la dio y el hombre se fue a buscar el coche, para dejarlo en el aparcamiento del hotel. Le susurro a su pareja cual era el trabajo de quien le cogió las llaves, para acabar siguiendo al hombre que les atendió haciendo de guía para ambos. Bajaron unas pequeñas escaleras llegando frente a otro hombre que estaba detrás de un pedestal, quien los acompaño hasta dejarlos en una mesa libre.

En la mesa las sillas estaban separadas, pero colocadas de una forma que se podían ver de frente. Les dejo un par de cartas ambos para que leyeran lo que había en el menú, alzo su mirada queriendo ver a su pareja e imaginándose que estaría un poco nerviosa al no saber que escoger. Una leve sonrisa se asomó por sus labios antes de bajar la carta, mirando hacia el camarero que venía en su dirección.

-Tomaremos ambos solomillo con salsa y patatas. De beber ponnos una botella de agua de litro y medio.

-¿Querrán tomar una poco de vino? Invita la casa.

Asintió cuando le dijo aquello, no pasaba nada porque bebieran un poco de alcohol. Cuando se fue para ir en busca de la botella la miro.

-Nos va a traer alcohol, le damos un pequeño sorbo tras brindar por este día. Tampoco me gusta el alcohol, pero mínimo un sorbo lo merece ¿No?

Al poco tiempo volvió el camarero trayendo la botella, primero la mostro para que la vieran y después la descorcho delante de ambos. Cuando fue a echar le dijo que fuese poco, la lleno de forma que no había ni medio vaso, una vez se quedaron solos alzo la copa proponiendo el brindis.

-Por nuestro amor y por este día tan especial.

Tras decir aquellas palabras choco la copa con la de ella suavemente, produciendo un leve sonido el cristal. Le da un leve trago y deja la copa a un lado, esperando a que les traigan la cena. Mientras esperaban, coloco el pie junto con el de su pareja tocándolo, aunque solo rozo su muslo para llamar su atención dejando ver una leve sonrisa en sus labios. El restaurante era bastante elegante, quizás fuesen los únicos que visten con ropa normal. Pero no eran el centro de atención de todas las miradas, quizás puede que algún humano los mirasen pero solo cuando pasaban por al lado. Todo aquello es posible que costase dinero, pero la felicidad de Mei era suficiente para él. Finalmente llego un camarero con una bandeja de acero, portando los platos que han pedido, en medio del plato se podía ver los trozos de solomillo hechos al punto. Un poco de salsa blanca con grumos y patatas cortadas fritas quedando blandas al gusto mezclándose junto con el sabor del aceite de oliva.

Primero cogió la botella de agua sirviendo un vaso ambos, estaba la botella empañada de lo fresca que venía. Al dejarla sobre la mesa, cogió primero el tenedor y después el cuchillo colocando el tenedor sobre la carne, para mantenerla sujeta y cortar con suavidad con el cuchillo. Una vez tiene el trozo lo baña con aquella salsa, para después introducirlo en su boca empezando a comer. Podría notar un sabor espeso, sintiéndose el ligero toque de la pimienta blanca que había por encima haciendo que tuviese más gusto. Hizo el mismo proceso con las patatas, dándole un toque distinto de sabor y su mirada se centró en la mujer sonriendo.

-¿Esta bueno Mei?

Ante su respuesta afirmativa volvió a sonreír y se puso a cenar tranquilo, relamiendo un poco sus labios y cogiendo la servilleta acariciando sus propios labios. Para después seguir cenando, cogiendo un poco de agua bebiendo y también comiendo las patatas sin bañarlas en la salsa. La cena se fue prologando durante un rato, ambos estaban disfrutando de aquella cena y sus miradas se cruzaban en medio de aquella maravillosa velada, cuando terminaron de cenar regreso el camarero con una carta de postres. Había muchos en la carta, era difícil de elegir todos hacían una pinta esplendida.

-Adelante escoge tú un postre para compartir los dos.

Le propuso a su pareja dejando ver una sonrisa en sus labios, dado que ella quisiera aunque quizás luego estuviese demasiado llena. Tan solo esperaba que todo saliese bien en la sorpresa que le deparaba, por suerte había mucha variedad de postres a elegir. La observo silencioso esperando a ver cuál iba a ser su decisión final, aparte que esto la ayudaba también en su relación de pareja.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Mei Fang el Mar Abr 14, 2015 2:06 am

Todo aquel día era una maravilla, un sueño cumplido. Poder olvidar quienes eran para los demás por un día, y centrarse en quienes son el uno para el otro, nadie más... estaba siendo un bálsamo para la agotada mente de la shinigami. Al mirar hacia el agua cristalina y verse reflejada se arregló ligeramente el cabello y, despues, le preguntó sobre su pasado a Sedric.
-Bueno, conseguiste lo que buscabas, te convertiste en el mejor guerrero.
Sonrió ella respondiendole y asintiendo.
-Yo tan solo fuí instruida en un tipo de arma, me centré mas en las artes marciales. Bueno.. dejemos eso..
Y acto seguido llegó una incógnita bastante compleja para Mei.
-..En.. ¿clase? yo.. yo fuí a clases privadas, creo.. eso me contaron, es cierto que a veces me instruían los mismos profesores que al resto, pero.. nunca estuve con otros alumnos, no recuerdo eso..
Tragó saliva y escuchó lo siguiente, era cierto.. ¿le conocía antes de aquel día? no estaba del todo segura, cuando chocaron en la calle lo reconoció, ¿pero por qué?
-No, no nos conocimos en la escuela, nos conocimos en.. en...
Empezó a ponerse nerviosa y bajó la mirada colocando las manos a los lados de su cabeza, controló su respiración pero estaba algo agitada.
-No te conocía, Sedric.. cuando chocamos te hablé por que me resultabas familiar, pero..
Elevó la mirada dirigiendose a él.
-Yo no te conocía.. ¿por qué?
Empezaba a alterarse más, pero fué gracias a las caricias de su amado y a sus palabras que comenzó a calmarse. Aquel día no debía verse turbiado por este suceso, debía dejarlo a un lado por ahora.
Se abrazó a él y, el beso, el tierno beso que le él dedicó, hizo que su mente se despejase y pudiese sonreir para continuar con su cita.

Permanecieron un rato ambos juntos, solos en esa barca en mitad del lago. Era una bonita sensación.
Cuando ya se hacía tarde ella asintió a las palabras de que enseguida llegaría la hora de la cena.
-¿Has reservado un sitio? ¿para los dos? lo tenías todo bien planeado.
Sonrió y le dió un beso en la mejilla.
Dejaron la barca a su respectivo dueño, el hombre que las alquilaba, Mei sonrió al hombre cuando devolvieron la barca agradeciendole el alquiler que, aunque era simplemente el oficio de aquel humano, ella apreciaba el dulce atardecer que habían disfrutado en el lago.
Como en cada viaje, fueron utilizando el medio de transporte al que ella ya se había acostumbrado.
Durante el trayecto aprendió varias cosas más sobre el sistema de vida de los humanos que podrían llegar a serle útiles allí.

Al llegar al sitio vió un edificio que destacaba entre los demás de toda la zona, un hotel de considerable tamaño y que parecía muy lujoso.
Mei observaba la sala de recepción entretenida, los humanos que trabajaban allí y los clientes trajeados caminar de un lado a otro mientras Sedric hablaba con el dependiente.
-¿Has dejado algo? ¿qué es?
Dijo ella volviendo a mirar a Sedric rápidamente y con una sonrisa, llena de curiosidad, nada mas escuchar lo que habían dicho. Mei soltó una leve risilla, casi escondiendose, cuando él respondió que sería una sorpresa.
-Vale, luego lo descubriré.
Se dirigieron entonces al cuarto, los pasillos y todo era distinto al último hotel en el que estuvieron, todo parecía más moderno y elegante.
Al entrar vió la habitación y sonrió impresionada por el aspecto de esta y la cama en forma de corazón.
-Es genial.. me gusta mucho.
Sintió el abrazo y miró a Sedric, contenta, lo besó.
Despues dejarían todo lo que llevaban, Mei tan solo llevaba un bolso pequeño que había llevado todo el día.
-Ah.. si, un momento.. ya voy.
Abrió el bolso y miró lo que había, tragó saliva.
Se quitó las zapatillas, desabrochó el pantalón corto que llevaba puesto y lo bajó deslizandolo por sus piernas, llevaba unas braguitas blancas bajo las mallas transparentes que llegaban hasta su cintura. Sacó del bolso una minifalda negra elegante, ideal para vestir de noche, y tambien unos zapatos elegantes pero sin tacón. Procedió a ponerse la falda y, seguidamente, los zapatos. Todo conjuntaba bien ahora con la blusa que ya llevaba, pero ahora vestía mejor para la noche.
-Me.. ¿me queda bien así..?
Dijo ella algo sin saber cómo le sentaría, sonrió ante la respuesta y procedieron a salir hacia el restaurante.
En el trayecto ella estaba algo nerviosa por el hecho de llevar una falda que, aunque no era demasiado corta, no acostumbraba a vestir algo así.

Una vez en el restaurante estaba más calmada por el asunto de la falda, pero ahora no sabía qué escoger para cenar, lo cual se solucionó cuando Sedric pidió para ambos.
Mei dudó un poco con lo del alcohol pero, si era muy poco no ocurriría nada. Aun recordaba la última vez que bebió alcohol y.. bueno... era un recuerdo algo bochornoso.
Ante el brindis Mei tan solo lo imitó alzando la copa y asintiendo sin saber mucho lo que debía hacer, sonrió cuando él empezó a beber tras chocar ligeramente la copa y ella tambien dió el sorbo.
A la espera de la cena Mei paseaba su mirada por el restaurante, era muy lujoso y tenía pinta de ser bastante caro, aunque ella ahora vestía de forma algo más formal, todavía no era como los lujosos vestidos de noche que las mujeres llevaban. Eso le daba igual, lo que llevaba puesto era mucho más cómodo, además no sabía caminar bien con esos tacones que alguna llevaban.
Sedric llamó la atención con un toque en su muslo y lo miró sonriendole.
La cena no tardó demasiado en llegar y Mei observó el suculento plato de carne con salsa y patatas.
Estaba muy bueno, le gustó bastante mientras lo comía tranquila, con tenedor y cuchillo.
-Está muy bueno.
Lo miró sonriendo y continuaron con la cena.
Al acabar, ella ya estaba satisfecha y aunque Sedric sugirió el postre, Mei lo miró.
-Es que.. no estoy acostumbrada a comer tanto en un solo día, creo que estaré bien así.. puedes comer tu un postre, yo.. creo que es suficiente.
Sonrió mirandole, no sabía si él pediría postre o no, simplemente esperó mirandole, feliz tras todo lo que habían hecho ese día.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Sedric el Mar Abr 14, 2015 2:09 am

Una vez que depositaron sus cosas en la habitación, su pareja le pidió que esperase un momento antes de dirigirse juntos al restaurante del hotel. Tras dirigió su mirada hacia su pareja, viendo que se puso una falda y unos zapatos hiendo vestida de forma un poco mas elegante. Ninguno de los dos llevaba trajes tan elegantes como los hombres y mujeres que se hospedaban, pero no le importaba aquello. Ya que su intención fue complacer a su pareja, llevándola a cenar a un buen sitio reservando también una habitación para ambos. Observo a su pareja, dejando ver una sonrisa en sus labios al verla nerviosa.

-Te queda muy bien..

Dijo antes de salir juntos a la habitación dirigiéndose hacia el restaurante, durante la cena disfruto de la comida. Pero lo mejor de aquello no era tan solo la degustación de aquellos platos tan exquisitos, si no que estaba con su pareja disfrutando de la cena. Durante la cena se percató que no entendió el toque en su muslo, sin embargo ella tan solo le dedico una sonrisa inocente. Le quito importancia dado que conocía a su pareja y no entendía el significado de aquella insinuación. Prosiguieron con la cena, disfrutando del solomillo con salsa y patatas que le trajeron. He incluso disfrutaron en el principio de la cena de un brindis por tan maravilloso día que pasaron juntos, todavía no se creía que estuviese teniendo un día tan increíble con Mei. Durante años tuvieron que verse en solamente una media hora quizás, una vez a la semana si llegaba y se sentía mal cuando esperaba solo en aquel lugar. Pero su aparición hacia que cualquier oscuridad que perturbase su mente se desvaneciese ante su simple presencia, el tenerla entre sus brazos le hacía pensar que no debía perder la esperanza de seguir estando juntos.

Tocaba escoger postre, sin embargo ella no quiso dado que había comido demasiado durante el día. No era de extrañar ya que ni el mismo se daba tantos caprichos, aunque en un día como aquel era normal que quisiera disfrutarlo y más estando con su pareja. Negó suavemente ante sus palabras dejando ver una sonrisa en sus labios, para después mirarla alzando una ceja.

-Um ¿Acaso sospechas de mí?

Pregunto mirándola tranquilo, esperando a que se pusiera un poco nerviosa y después mostrar una sonrisa en sus labios. Cogió su mano acariciándola para que se calmase, miro al hombre negando referente a si tomarían postre.

-Tranquila Mei, estaba bromeando solo.

Dijo manteniendo la sonrisa en su rostro, soltó su mano con suavidad retirando la silla levantándose. Una vez se pusiera de pie, tomaría su brazo para llevarla hacia la salida del restaurante, volviendo por el corto pasillo y donde el hombre trabajador que había detrás del pedestal les deseaba una buena noche ambos con una sonrisa. Subieron con tranquilidad las escaleras hasta llegar a la recepción y se dirigieron hacia el ascensor, una vez dentro pulso la tecla de su planta. Estaban solos en ese momento, su mano se deslizo hacia su cintura mirándola desde su posición.

-Ahora te enseñare tu sorpresa..

Dijo justo en el momento que el ascensor se paró llegando a su planta, caminaron juntos por el pasillo rojo y al llegar a la habitación coloco la tarjeta en la ranura, la luz se puso verde y se abrió. Hizo que entrase primero la mujer, siguiéndola desde atrás y cuando la puerta se cerró a sus espaldas. Los brazos del hombre se deslizaron por la cintura aferrándose a su cuerpo abrazándola, beso primero su mejilla y después bajo a su cuello dejando otro ahí.

-Ya estamos solos, pero antes te daré aquello.

Al separarse de la mujer se dirigió hacia la nevera abriéndola, en su interior había un paquete de forma cuadrada de papel azul y un lazo rojo, se lo entrego con una sonrisa en sus labios. Cuando lo abriese vería que se trata de un chocolate blanco, debajo había una paquete y cuando lo fuese a examinar vería que es un tanga de hilo blanco un tanto sensual.

-Feliz día Blanco Mei. Ese día todavía no ha llegado, pero te lo doy por adelantado.

Sonríe mirándola a la espera que se coma el chocolate blanco, una vez lo hiciese colocaría las manos en su cintura abrazándola. La miro a los ojos y se acercó a sus labios besándola al principio despacio y calmado, pero aquel beso fue haciendo que se intensificase hasta llegar a lo pasional cerrando sus ojos. Al volver abrirlo la miro dejando escapar un suspiro de alivia entre sus labios, volviendo a esbozar de nuevo su sonrisa y separándose del abrazo. Se dirige hacia su mesilla de noche y abre el tercer cajón sacando un par de cajas envuelta en plástico, un pote de color naranja y otro que contiene un líquido transparente. Ya expuestos los productos sobre la mesita de noche, volvió la mirada hacia su pareja.

-He comprado esto para nuestra noche, vamos a probar nuevas cosas. Me informado para tomar las precauciones necesarias, ya que se necesita cierta preparación. Veremos si nos gusta a ambos. ¿Te lo vas a probar?

Pregunto refiriéndose al tanga de hilo blanco, sintió cierto nerviosismo el cual logro controlar. Cerrando su mano diestra con lentitud hasta comprimir sus dedos, manteniendo la calma mirándola desde su posición escapando un leve suspiro de su interior. Lo cierto es que por un lado tenia curiosidad y por otro no sabía hasta qué punto aria que su instinto se disparase no tenía ni idea como reaccionaria.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Mei Fang el Mar Abr 14, 2015 2:12 am

Nada más entrar al cuarto la pasión en ambos ya se disparaba. Sedric la atrapó en un abrazo acariciando el cuerpo de la shinigami y rodeando su cintura, besando su mejilla para continuar hacia su cuello.

Momentos antes habían disfrutado de una cena elegante y romántica, todo el día había sido como un sueño. Ella no esperaba en absoluto vivir algo así, algo que la alejase tanto de la guerra como para olvidar aquel día que ella era la lider de guerra de los shinigamis y tan solo era hoy una mujer enamorada de su pareja, y él de ella. Era un día perfecto para ambos. La habitación estaba ambientada para la noche que pasarían juntos, tras tanto tiempo, poder desahogar los deseos más pasionales de uno hacia el otro.

Mei cerraba los ojos pensando en todo aquel día mientras él bajaba besando su cuello, haciendola imaginar lo que iban a hacer ahora.
-Va a ser una buena noche... ¿verdad?
Preguntó mirandole a los ojos con una sonrisa algo juguetona tras que el vizard dejara un beso en su cuello.
Él se dirigió a aquella nevera sacando un paquete del cual le hizo entrega. Ahora sí que sentía todavía más curiosidad, ¿qué contendría? su mirada reflejaba esa emoción, tomó el paquete y lo abrió cuidadosamente para descubrir lo que contenía, y escuchando a Sedric. Al parecer se trataba de una costumbre de este mundo, los humanos tenían tantas formas de apreciar el amor.. Mei sonrió ilusionada y tomó el chocolate dandole un mordisco, tratandose este de un sabor y color distinto que no había llegado a probar.
-Está muy bueno.. gracias Sedric.
Lo miró apreciando aquello e incluso quiso compartir la mitad con él.

Después tomó con las dos manos aquella prenda íntima blanca, tambien le gustaba y era bonita, antes de que pudiese decir nada el hombre la atrapó en un beso que alimentaba el fuego en los dos, lo abrazó continuando cada vez de forma más intensa, permitió que Sedric jugase con su lengua con libertad... tras unos momentos se apartó de ella, la shinigami con un tono rojo en sus pómulos y más caliente ante la situación. Se quedó observando lo que él decía y sacaba de los cajones, sin entender el fin y uso de aquellos productos.
-¿Qué s-..?
Lo escuchó preguntar si se iba a probar lo que ella sostenía aun entre sus manos, el tanga de hilo blanco... se vió algo avergonzada ante la propuesta pero asintió con una pequeña sonrisa tímida.
-Pero.. d-date la vuelta.
Aparte de que le era dificil desnudarse completamente ante él tras tanto tiempo sin hacerlo, quería darle la impresión de que la viese directamente con aquella prenda que él le había regalado... y nada más.

+18:
Cuando Sedric se girase para apartar la mirada Mei se desharía de la blusa, los zapatos y la falda dejandolas a un lado, miraba con curiosidad los botes que él había sacado mientras se quitaba la ropa. Se quitó el sujetador, despues se bajó las medias y por último terminó deslizando la ropa interior que quedaba para quitarsela. Comprobó que él no estaba mirando, aunque confiaba en ello plenamente, la vergüenza del momento la empujaba a comprobarlo; y se dispuso a ponerse aquel tanga blanco. Tal y como ella se veía en el espejo que había allí le quedaba muy bien, estaba lista... o casi. Se puso los zapatos elegantes que llevaba antes puestos y comprobó que quedaban bien con el tanga, en el sentido de que daba a sus piernas una sensualidad más acentuada, viendose bastante seductora. Pensó en ello, quería que la noche fuese romántica pero todavía más pasional... decidió dejarlos puestos, esperaba que le gustase aquel detalle.

-Ahm.. ya puedes mirar..
Dijo un tanto sonrojada una vez se arregló un poco el cabello y se colocó a un metro tras él.
Cuando él se girase la vería, desnuda a excepción del tanga blanco y los zapatos negros, lo miraba a los ojos todavía tímida en esa situación.
-¿Que.. que tal me queda..?
Dió una vuelta dejandole ver cómo el cabello dorado caía por su espalda desnuda, y permitiendole ver el resto de su cuerpo. Tras un momento volvió a girarse para mirarlo y escuchar su respuesta.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Sedric el Mar Abr 14, 2015 2:19 am

Los brazos se fueron deslizando suavemente por el cuerpo de la mujer, dejando suaves caricias durante su recorrido por toda si figura hasta acabar atrapando sus caderas en un abrazo. Sus labios recorrían el suave cuello de su pareja dejando una calidez acogedora en su recorrido, sintiendo el ligero temblor de expectación de su amada, los ojos del hombre se cerraron escuchando sus palabras y una vez se detuvo la mira desde atrás para hacer que sintiese la presión de sus brazos rodeándola.

-Sin duda lo será..

Respondió tras dejar un beso sobre su cuello, después de aquello observo su reacción al entregarle el regalo a su pareja. Cuando lo tuvo en sus manos se dedicó a observarla agradándole el mero hecho de ver aquella ilusión reflejada en sus ojos, sin duda todas aquellas emociones se fueron acumulando haciendo que sus lazos como pareja se fortaleciesen. La sonrisa en sus labios era lo mejor de todo, aquella felicidad reflejada en su ser era una de las cosas que más lo reconfortaban como hombre. Una vez retirado el envoltorio descubriéndose aquel chocolate blanco en forma de corazón, observo como le daba un mordisco para degustar el regalo que le entrego. Viendo como le ofrecía la mitad del corazón, una leve sonrisa se asomó por sus labios al ver su intención de compartirlo negó levemente.

-Debes terminártelo tu Mei es la tradición. Pero bueno si quieres te lo guardo y lo terminas más tarde.

Dijo colocando el último trozo dentro el mini bar, considerando que después de la cena el esfuerzo de haberse comido la mitad estuvo bien. No le importaba que no lo terminase, para él solo con verla sonreír feliz es suficiente. Al separarse de los labios de la mujer tras el apasionado beso, la miro a los ojos viendo como pronto aquella rojez se apodero de los pómulos de ella. Una leve sonrisa surgió de los labios del hombre, notándose que estaba contento sin darse cuenta se vio su timidez. Pero se desvaneció enseguida, no podía evitar apartarla a un lado dado que solo con mirarla le hace sonreír. Le gusta tanto verla tan tímida que abarcaba todo lo introvertido la mujer, haciendo que fuese el mismo un poco más extrovertido. Pero desde un punto de vista totalmente distinto al resto de hombres que fueran de aquella forma, ya que si se comporta de esa manera es para transmitirle confianza la suficiente para valerse por ella misma a la hora de llevar a cabo alguna acción dentro de su relación de pareja.

Pronto vio como la duda albergaba en la mente de su pareja mirándolo, aunque sus palabras se entrecortaron ante su pregunta referente aquella ropa interior tan sugerente. Respondiéndole con una sonrisa inocente a la vez que asiente, entonces no pudo evitar sonreír divertido ante su petición resistiendo la tentación de reírse. Oculto sus labios con su mano cerrando los ojos tratando de entenderla, una vez logro contenerse volvió abrir los ojos mirándola asintiendo a sus palabras, giro el rostro mirando hacia otra dirección manteniendo los ojos cerrados a la espera que lo avise.

-Lo que ves sobre la mesa, son afrodisiacos que utilizan las parejas a la hora de realizar el acto sexual. El bote que ves de líquido transparente es vaselina un lubricante que ayuda a la hora de mantener relaciones, concretamente hace que las penetraciones sean más suaves. Las dos cajas que ves son preservativos, una goma que se pone el hombre en la punta de su aparato y lo cubre desde la punta hasta el final del tronco. Usualmente se utiliza por higiene y para la prevención de embarazo, aunque también se reduce la sensibilidad a la hora de hacerlo. Bueno una caja son preservativos normales, la otra de colores son una invención bastante curiosa de los humanos. Preservativos de sabores, lo mismo que lo anteriormente explicado solo que si lo degustas notaras un sabor a fruta según la que escojas.

Le explico para lo que servían generalmente aquellos productos que trajo para su noche, aun con los ojos cerrados mantiene la sonrisa en sus labios ante la situación. Ya habían mantenido relaciones, sin embargo ante el tiempo que llevaban sin mantener relaciones íntimas parece que la vergüenza persiste en ella. Lo cual le resultaba divertido e incluso entrañable viniendo de su pareja, respetaría su deseo si con ello hacia que se sintiera más tranquila.

+18:

Cuando termino la espera sus ojos se abrieron, girándose para ver el deslumbrante cuerpo de la mujer, desnuda a excepción del tanga de hilo blanco y el detalle de los zapatos negros. Se mantuvo unos segundos en silencio, observando el cuerpo de su pareja queriendo apreciar su belleza. Pero la parte más característica que le hace sonreír es ese destacable sonrojo en las mejillas de la mujer, fijándose incluso como posaba para el queriendo mostrarle su cuerpo un detalle que le pareció muy curioso.

-Muy bien, te veo perfecta. No me esperaba lo de los zapatos, sin embargo no me desagrada en absoluto. Y el sonrojo natural de tus mejillas, hace recordarme el porque te quiero tanto. Valoro tus esfuerzos Mei no te quepa la menor duda, pero solo te diré que soy tu pareja y el único que te vera. Nadie más… así que puedes estar tranquila.

Las últimas palabras se notaba que buscaba transmitir aquella confianza que siempre le aporta a su pareja, se levantó de la cama poniéndose de pie alcanzando con sus manos su cintura dándole un abrazo. Dejando un beso en su mejilla primero, su mano fue recorriendo su cintura y acariciando con sus dedos su piel colocando sus tres dedos en su corazón, dedicándole una sonrisa en sus labios dejando una leve caricia llena de ternura. Su mano avanzo hasta alcanzar su barbilla tomándola para que alzase su mirada hacia sus ojos, perdiéndose en aquella mirada celeste hipnótica. Una nueva caricia llena de afecto en su rostro, acompañado de su persistente sonrisa y pronto sus labios se unieron en un beso prolongado sintiendo de nuevo el calor invadiendo sus cuerpos, lentamente sus ojos se cerraron mientras sus labios permanecían juntos.

Al separarse de aquel beso lleno de sentimientos, volvió abrir sus ojos aun con la sonrisa plasmada en su rostro y fijando sus ojos nuevamente en los de ella. Coloco un dedo en su nariz y bajo hasta acariciar sus labios, pronto su barbilla una vez llego a sus hombros separaron sus cuerpos.

-Ahora te pediré que no apartes la mirada. Quiero que me mires sé que puedes hacerlo.

Una vez que asintiese a sus palabras, empezaría a deshacerse de la camisa haciendo que se deslizase por su pectoral fornido y marcado. Echando la camisa a un lado del suelo, mirándola por un instante aunque silencioso. Después sus manos irían hacia el cinturón de su pantalón, haciendo que se deslice lentamente hasta quitárselo. Seguido de aquello desabrocharía el único botón de su pantalón y se escucharía el sonido de la cremallera al bajarse haciendo que los pantalones cayesen a plomo en el suelo. Retiro los zapatos junto con los calcetines a un lado, quedando únicamente su ropa interior masculina y fue hasta la cama sentándose mirando a su pareja cogiendo su mano.

-Bueno hoy probaremos algo nuevo del sexo Mei, pero requiere de cierta preparación para ello. Utilizaremos la vaselina y el preservativo normal. Necesitare que colabores conmigo, para llevar acabo esto ya que si no lo hacemos puedo hacerte daño y siendo nuestra primera experiencia no quiero que tengas miedo. Todo saldrá bien tranquila, probaremos esto y veremos que tal.

Acaricia su mano queriendo aportarle seguridad, entendía que quizás el aviso de que pudiese doler la asustase. Pero al ver su reacción y escucharla sonríe agradecido y besa su mano con cariño dándole otra muestra de afecto. La hace girarse para ver su voluminoso trasero, lo cierto es que no pudo evitar exhalar un suspiro de impresión. De por sí ya le parecía una preciosidad todo su ser, quizás por el tiempo que hacía que no la veía desnuda ver ahora su trasero le parecía muy atractivo o quizás siempre lo fue pero nunca se paró a contemplarlo. Un sonoro suspiro escapo de sus labios, no pensó que le ocasionaría esa agitación en su cuerpo y teniendo en cuenta otros factores de la anatomía de su pareja. Negó con suavidad queriendo mantener la calma, todo aquello lo estaba desconcentrando y sobretodo aquel tanga de hilo blanco que surcaba por sus impresionantes glúteos. La elección de aquella ropa íntima fue como un ataque gratuito hacia sus impulsos sexuales, lo provocaba de una manera que comenzaba a comprender porque algunos hombres les agradaban esa parte de la mujer.

La única diferencia que hay es que a él solamente le gustaba el de su pareja, no le llamaba la atención ninguna. Y lo que aprendía solo lo practicaba con Mei, pretendiendo ser un buen amante para su pareja en la cama y también enseñarle nuevas experiencias sexuales con las que compartir juntos. Pronto sus labios se posaron sobre uno de los glúteos besándolos, queriendo experimentar la nueva sensación y en un principio sintió la suavidad en sus labios a la vez que en su tacto. Cuando empezó acariciarlo con su mano palpándolo y llego un momento incluso que lo apretó sin darse cuenta hasta que la escucho, acto seguido un suave mordisco deposito sintiendo un extraño subidón en su cuerpo ante los sonidos de gozo que produce ella.

-¿Te está gustando?

Pregunto embriagado por la duda, aunque por una extraña razón la respuesta positiva hizo que lo animase a continuar con aquello. Incluso acaricio con sus dedos el hilo del tanga apartándolo, queriendo explorar más acerca de la sensación y siguiendo con los besos. En ese momento le dio un suave manotazo en el trasero, pero lo justo para que lo notase sin pretender hacerla daño y queriendo comprobar si realmente era cierto que le daba placer a las mujeres. Siguiendo con aquel acto erótico, besos, mordiscos suaves y un par más de azotes comprobó que aquello funcionaba realmente.

Notaba cierta tensión en su cuerpo, un calor le invadía por dentro dejando escapar un suave e inaudible jadeo en forma de respiración. Al separarse la miro desde su posición, se puso de pie para acogerla entre sus brazos y mirándola a los ojos antes de besar sus labios apasionadamente, incluso entre abriendo sus labios para colar su lengua en su cavidad haciendo que aquel beso fuese muy intenso prolongándolo y escapando un suave jadeo acalorado al separarse de sus labios mirándola a los ojos. Sus cuerpos estaban unidos en el abrazo, sintiendo la suavidad de su piel como el roce de sus pechos en su pectoral.

-Necesito que me ayudes a endurecerme Mei, solo con que me acaricies será suficiente. Y siéntete libre de hacer lo que quieras.

Le dijo sonriendo volviendo a dejar un suave y corto beso en sus labios, se separó de su cuerpo quitándose la última prenda mostrándole su miembro ligeramente crecido. Ya estando en aquel estado se veía imponente, aunque por lo que dijo no estaba todavía erecto. Volvió a sentarse sobre la cama esperando a ver que aria su pareja, queriendo ver que es capaz de hacer por ella misma. Dándole libertad de decisión aunque le hubiese hecho una petición, no significaba que no pudiese pensar por ella misma. Ya que el detalle de los zapatos negros le pareció bien, en cierta parte tenia curiosidad sobre como actuara y por otro lado ya venía preparado para la ocasión habiendo traído todos aquellos afrodisiacos para su noche.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Mei Fang el Mar Abr 14, 2015 2:21 am

+18:
La mujer entendió la del chocolate, asintiendo con la cabeza y procedió a comerselo, aunque no pudo acabar con todo.

Poco después Mei se terminaba de desnudar y ponerse el tanga blanco mientras Sedric hacíasu explicación. Afrodisíacos.. y una sustancia para hacer que la penetración fuese más suave, la shinigami lo miró tímida mientras escuchaba. Y tambien habían preservativos, Mei lo miró.
-Pero.. yo.. quiero sentirlo..
Al escuchar lo siguiente se imaginó la situación, sobre que tenían sabor, y sonrió algo pícara.

Cuando por fin le dió permiso para girarle y verla, la expresión de Sedric cambió mientras contemplaba el cuerpo de la comandante. Ella acabó por sonrojarse.
-Eh... ¿entonces estoy bien así..?
Preguntó al tiempo que pasaba para él, girandose un poco para que la viese bien. Mei asintió hacia lo que su amado le decía, que él sería el único que la viese.. estaba segura de ello, no se mostraría ante nadie más.
Lo abrazó de forma cálida, la pasión empezaba a acrecentarse y besó sus labios, apegando su cuerpo al suyo entonces, sintiendo ambos pechos apegarse contra el cuerpo del vizard, aunque todavía no sentía su piel.
Poco después Sedric pedía que lo mirase, que no apartase sus ojos de él. No lo haría, esa noche no quería ni apartar la mirada de su amado. Observó cómo empezaba a quitarse la camisa, ese ataque hacia la comandante shinigami estaba siendo más eficaz que la mayoría de los intentos de sus adversarios por hacerla tambalear y debilitarla.
-Me.. me gustas Sedric..
Dijo fijandose en su pectoral musculado y en sus brazos fornidos, tragó saliva excitada.
Siguió mirando como se quitaba el cinturón y desabrochaba el botón, la cremallera... y se quitó el pantalon y la ropa que quedaba a excepción de la interior.
-Tengo ganas de empezar...
Musitó en una voz algo baja. Lo siguiente que escuchó fué que ese día probarían algo nuevo, la rubia asintió sin negarse a nada, incluso aceptó bastante bien lo de que podría doler. Él se acercó y la giró para ver bien su trasero, una parte tan llamativa y tan bien desarrollada como mujer del cuerpo de la shinigami. Y no tardó en bajar para apegar sus labios a esa zona, empezar a acariciarla con su mano y, además, dar un ligero apretón. De los labios de la rubia surgió un pequeño gemido, una exhalación con el aumento de su calor interno.
La pregunta que él hacía era algo que, tiempo atrás, ella no habría sido capaz de responder.
-Si.. me está gustando, Sedric..
Sin embargo ahora su comportamiento en las relaciones con su amado había mejorado considerablemente.
Los azotes y pequeños mordiscos que seguían la hicieron gemir en ocasiones, cada vez con más frecuencia, se notaba que aquello la excitaba.

Al reincorporarse la miró, ella con la lívido ya bastante subida y respirando acalorada, y se fundieron en un pasional beso en el que incluso, el moreno, jugaría con la lengua de la comandante. Esta vez si que sentía como sus pechos se presionaban contra el pectoral de su amado, sentía el contacto con su piel, las ganas de Mei de ser tomada por él subían a cada segundo. Pero faltaba algo más en la preparación. Sedric decidió librarse de su última prenda, la mirada de la rubia se centró en el aparato.. mientras escuchaba que le daba libertad para hacer lo que ella quisiera.
-Eh.. si.. y-ya voy..
Tardó un poco en decidirse, todavía la intimidaba un poco empezar a hacer aquello. Pero cuando se decidió, se arrodilló frente al vizard mirandole a los ojos, permitiendole una vista preciosa del rostro de su amada, sonriendo sonrojada, mientras empezaba a masajear con sus manos el miembro. Tras unos momentos, Mei bajó la mirada para centrarse en el masaje y empezar a darle más pasión masturbandolo con su mano.
-¿Te.. te gusta?
Subió la mirada un momento cuando lo preguntó para mirarle a los ojos y escuchar su respuesta. Despues bajó la mirada otra vez y, de pronto en un impulso, se metió una buena parte del miembro en la boca, recorriendolo con su lengua. Segundos después lo sacó y mientras con las manos apretaba el tronco entre ambos pechos, su lengua lamía la punta como si se se tratase de un dulce. Y de nuevo, se lo metió en la boca otra vez, saboreandolo, impregandolo entero con su saliva.. la shinigami se apartó el cabello rubio a un lado mientras lo hacía entrar y salir entre sus labios, cada vez trataba de hacerlo entrar más dentro de su boca, se centraba en saborearlo por completo con la lengua como un caramelo.

Estaba muy excitada... pasado un rato, cuando no podía más, decidió ponerse en pie tras sacarlo de su boca y, mirando a Sedric, se comenzó a acariciar sobre el tanga blanco suavemente... enseguida él pudo ver que la rubia estaba húmeda. Tras unos segundos de acariciarse así ella, lo empujó suavemente para echarlo sobre la cama, la comandante entonces se subió a esta de rodillas, con las piernas abiertas y una a cada lado de él, poniendose así encima. Sonrió con esa rojez presente en sus pómulos, mirandolo mientras deslizaba las manos por su pectoral al tiempo que bajaba la cadera hasta que el miembro hizo contacto con el tanga. Entonces empezó a mover la cadera frotando el tronco del aparato contra la entrepierna de ella, en un exótico masaje que pretendía terminar con las preparaciones.
-¿Que.. que querías que probasemos..? quiero empezar Sedric..
Dijo entre algunos gemidos finalmente.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Sedric el Mar Abr 14, 2015 2:22 am

+18:
Durante la exhibición la miraba viendo como la ponía nerviosa a cada movimiento que hace, escuchando como le decía lo mucho que le gustaba verlo y notando cierta ansia por querer comenzar. Pero igualmente prosiguió con el desnudo hasta acabar en ropa interior ante su pareja, una vez que hubo terminado sus labios volvieron a fundirse de nuevo en un beso pasional y abrazo su cuerpo teniendo un contacto más íntimo, sin una prenda de ropa de por medio. Al quitarse la última prenda se sentó sobre la cama y espero a que accediese a su petición. Tardo un poco en reaccionar dado que la situación la intimidaba, pero acabo colocándose de rodillas frente a su aparato alzando su rostro mirándolo y un sonrojo se hizo visible en su rostro acompañándolo de una agradable sonrisa. Pronto sus manos empezaron acariciar el tronco de su miembro, observando cómo pone empeño en ello. La forma en que lo acariciaba hacia que exhalase pequeños suspiros de placer en el comienzo, al escuchar sus palabras su mirada se puso sobre ella y asintió dejando ver una leve sonrisa en sus labios.

-Sí.. lo haces muy bien.

Pudo notar entre sus propias manos como el miembro se empezaba a endurecer, haciendo que este se viese más notorio en su tamaño. Cuando sus labios acariciaron la punta de su aparato escapo un jadeo inesperado de su boca, inclinando la cabeza hacia atrás. La intensidad hizo que otros nuevos jadeos surgiesen de su interior, sintiendo el recorrido de su lengua por su tronco y punta. De pronto noto como lo saco de su boca, haciendo que su atención volviese a ella. Para ver de pronto como siguió con lo mismo, pero con la excepción que rodeado entre sus voluptuosos pechos su miembro, quedando el tronco entre medio sobresaliendo gran parte de la cabeza de la punta, viendo como su lengua fue acariciando su punta e hizo que volviese a jadear. Pero esta vez con mayor placer, sintiendo como su tronco ya estaba completamente duro y sus nuevas caricias hizo que notase con más intensidad aquel placer que le proporcionaba. De repente se lo metió de nuevo en la boca para tragárselo, viendo el esfuerzo y la ímpetu que pone en el acto. Logrando que disfrutase realmente del momento, sus jadeos se hicieron de notar y podía escucharlo ella misma que estaba disfrutando de cómo lo estaba haciendo. Todo el aparato termino recubierto de su saliva, viéndose que estaba totalmente impregnado. Una vez libre de la presión de sus pechos, vio como aparta su cabellera rubia y empezó a lamer todo el tronco con la lengua dándole una imagen de lo más provocativa y sensual.

-Ufff Mei..

Aquello sin duda lo estaba excitando de mala manera, tratando su aparato como si fuese una barra de caramelo. Junto con la hermosa visión de su pareja complaciéndolo era algo divino. Pero termino sacándolo de la boca, haciendo que tomase un breve descanso tras tanto rato disfrutar de aquello calmando sus jadeos. La miro, viendo como ante él se empezó acariciar el tanga, haciendo que viese su humedad tras aquella prenda íntima. Termino de acariciarse y de pronto le dio un empujón, cayendo sobre la cama de espaldas abrió los ojos sorprendido ante su reacción tan impulsiva. Pronto la vio colocarse sobre su cuerpo, manteniendo sus piernas separadas una en cada costado de su cadera. La rojez de la mujer fue acompañada de una sonrisa, logro que plasmase una sonrisa en su rostro también. Respiro con suavidad, pudiendo ver como su pectoral se hinchaba mientras le acariciaba por encima con su mano. Noto entonces como empezó a mover su cadera, sintiendo el contacto de la ropa sobre el tronco de su aparato notando como lo aprisiona contra su entrepierna, dándole un masaje entre sus muslos y haciendo que aquello elevase la temperatura de su cuerpo suspirando de gusto. Al escucharla la miro, prestando atención a sus palabras y entonces colocando ambas manos en su cadera echándola a un lado de la cama tumbándola.

-Ya lo sé Mei. Pero tenías que endurecerme. La paciencia merecerá la pena, ya lo veras.

Dijo inclinándose hacia ella para besar su frente y acariciar su cabello sonriendo, extendió su brazo y cogió la caja de preservativos normales. Arranca el envoltorio de plástico, abriendo la caja y sacando una tira blanca cuadriculada de círculos. Empezó a romper la línea de puntos, abriéndolo y extrayendo una goma de color blanca y se lo enseño a su pareja, la coloco sobre la punta y fue retirándolo hacia atrás cubriendo su miembro desde la punta hasta el final del tronco con el preservativo, viéndose el aparato cubierto por la funda de plástico blanca.

-Esto es el preservativo, una vez puesto. Ahora ponte a cuatro patas y mantén el trasero elevado.

Una vez que dio las instrucciones, mientras se preparaba como le dijo cogió la botella de vaselina y se le enseño lo que iban a usar. Presiono sobre el botón de la botella, abriéndola y apretó cogiendo un poco de aquel liquido transparente. Se colocó a la espalda de la mujer, retirando el tanga de hilo blanco hacia la derecha, ajustándolo sobre su glúteo manteniéndolo presionado con el pulgar para que no se mueva.

-Comencemos con el preparativo, notaras que está un poco frio pero confía en mí Mei.

Aclarado aquello, dejo un beso en sus labios lleno de ternura. Y apretó su glúteo para ver mejor la otra entrada, comenzó primero acariciar sobre la superficie con el dedo despacio mientras la observaba desde atrás. Su dedo se hundió en el agujero estrecho empezando a moverlo por dentro, entrando y saliendo pero sin sacar el dedo de su interior.

-Ahora tenemos que hacer que la entrada sea menos estrecha y así no te duela cuando lo estemos haciendo.

Le comento mientras no dejaba de mover el dedo en su interior, mirándola desde atrás y por un momento las yemas de sus dedos apretaron su trasero. Todavía recordaba lo ocurrido hace un momento, haciendo que su respiración se agitase levemente y tras un minuto soltó el hilo del tanga para mojar otro dedo en aquel líquido transparente, para colocar un segundo dedo en aquella entrada tan estrecha. Pero esta vez sin aguantar el hilo del tanga, para tener la mano libre y así poder recubrir sus dedos de vaselina.

-Bueno esta vez probaremos con dos más..

Dijo acabando por introducir un tercero y el cuarto manteniéndolo en su interior apretando un poco, concentrado bastante en querer llevar bien acabo aquello y una vez que vio que estaba ya listo. Se limpió la mano con la sabana, para quitarse la parte pringosa de su mano y se colocó a su espalda mirándola.

-Llego el momento, veremos que tal esto.

Una vez ya estaba colocado aparto lentamente el hilo del tanga blanco a un lado admirando la belleza de sus glúteo. Puso la punta de su miembro en la entrada estrecha y movió su cadera hacia delante haciendo que lentamente se hundiese para dentro. Quedando de momento solo la punta en su interior, poco a poco fue moviendo su cadera ejerciendo cierta presión aunque con tranquilidad. Debido a la preparación, tan solo notaba algo presionándola por detrás y que trataba de adentrarse más a fondo aunque no podía. Sin embargo la sorpresa no solo seria para ella, sino incluso para el mismo ver como aquello logro entrar más a fondo conforme iba insistiendo. Escapando un suave jadeo, aunque sentía placer la sensibilidad no era la misma. Pero no le importaba, siendo la primera vez que hacían algo nuevo quería hacerlo bien, aunque su contra fuera que el perdería sensibilidad al estar realizando el acto.

-¿Te está gustando?

Dijo esta vez aflojando el movimiento de sus caderas, la respuesta positiva de su pareja lo dejo sorprendido. Por el simple hecho que le dijo que le estaba gustando, aunque en un principio creyó que no. La verdad es que no le disgustaba tampoco, sobre todo porque lo estaba probando con la mujer que amaba. Así que lleno de energía, retomo de nuevo las embestidas y poco a poco fue elevando su ritmo y manteniendo separo el hilo de aquella prenda. Haciendo que mirase no tan solo aquel pequeño detalle tan sensual, sino que además el espejo que tenía frente a ellos podía ver la expresión de placer en el rostro de Mei y aquella visión hacia que se sintiese orgulloso de sí mismo, ya que podía ver que era capaz de satisfacerla como pareja y amante.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Mei Fang el Lun Abr 20, 2015 6:03 pm

+18:
Por mucha vergüenza que sentía y a pesar de lo inexperimentada que era en aquello, Mei estaba tratando el miembro de su macho vizard como si de una barra de caramelo se tratase. Lo miraba a los ojos tímida pero con la esperanza de que Sedric disfrutase el momento lo máximo posible. Incluso llegó a utilizar sus pechos para masajear aquella barra que tal placer le proporcionaría más tarde a ella, lo cierto es que ya estaba deseosa de descubrir de qué forma le proporcionaría placer esta vez; ¿sería tumbándola y comenzando a entrar en ella tal como la primera vez? ¿la colocaría a cuatro patas y se situaría a la espalda de la shinigami, dispuesto a embestirla desde esa posición? pensar en todo ello le causaba una sensación única, su lívido estaba muy alta y apenas podía contenerse, incluso se puso en pie para acariciar su propio sexo sobre aquel tanga mientras el maestro de armas podía verla claramente. Mei tragó saliva y avanzó hasta su posición para situarse de rodillas sobre la cama tras empujarlo a él sobre esta,.abrir sus piernas y comenzar a frotar su ropa íntima y húmeda contra el tronco del aparato.

Cuando la comandante shinigami ya estaba demasiado excitada y tenía necesidad de que su prometido le proporcionase el placer que ella ansiaba, la tumbó sobre la cama echándola a un lado diciéndole que la paciencia acabaría mereciendo la pena. Ella le sonrió con sus pómulos intensamente sonrojados, acalorada y ardiente, preparada para realizar el coito mientras recibía un cariñoso beso en la frente de parte de su amado. Cuando este le mostró el preservativo, ella lo observó curiosa.
-¿Eso...?
Observó cómo se lo colocaba en el miembro y lo miró a él a continuación, asintiendo a sus palabras.
-Supongo que es necesario.. ¿la próxima vez sin eso..?
Sugirió ella mientras obedecía y se daba la vuelta para ponerse a cuatro patas sobre la cama y apoyar la cabeza en esta mientras mantenía el trasero en alto. De esta forma, tan solo la pequeña tela blanca del tanga evitaba que su intimidad quedase completamente expuesta y a la vista de Sedric, hecho que la hacía ponerse algo nerviosa y a la vez hacer volar su imaginación sobre lo que el hombre fuese a hacerle, ya que no le veía. Y cuantas más cosas imaginaba, más nerviosa y ardiente se ponía la shinigami. Al sentir que apartaba la tela del tanga hacia un lado, se alteró levemente. Ya podía verla. Pero los nervios desaparecieron en parte al recibir el beso y aquellas tranquilizadoras palabras.
-Confío en ti.. estoy lista, Sedric.

Cuando Sedric separó más sus glúteos y comenzó a acariciar aquella otra entrada, Mei se extrañó y volvió a ponerse algo nerviosa. No dijo nada hasta que sintió cómo hundía el dedo ahí y comenzaba a moverlo, Mei cerró los ojos reprimiendo un sollozo de incomodidad ante aquello.
-¿Sedric...?
Dijo desviando ligeramente la mirada hacia atrás para intentar ver lo que hacía.
-¿Cuando.. lo estemos haciendo...? ¿ahí...?
Tragó saliva y volvió a mirar hacia delante apoyandose en la almohada, haciendose una ligera idea de lo que su amado pretendía. Confiaría en él. No tardó mucho en sentir cómo introducía otro dedo más y aquel agujero se mojaba del líquido que él había comprado. Era una sensación muy extraña, la comandante se mordió ligeramente el labio al sentir cómo introducía dos dedos más. No tardaría mucho en sacar los cuatro dedos y darle un respiro, ella estaba confusa y nerviosa.
-¿El momento...? c-confío en ti, Sedric..

Lo escuchó y se preparó, manteniendose en la posición que él le había dicho. Se dió cuenta de lo que iban a hacer cuando notó la punta del miembro en esa zona y, poco a poco, pretendía entrar en ella. Estaba extrañada y era una sensación rara, de momento no le dolía, sentía que la punta ya estaba dentro. Pero cuando el tronco comenzó su avance y a empujar para tratar de entrar, la comandante soltó un pequeño gemido ante el dolor. Sedric seguramente se frenaría.
-Continua.. estoy bien, no es nada..
Aguantó el dolor reprimiendo los gemidos y apretando la almohada con sus manos. Tardó más de lo previsto que todo el miembro entrase dentro de ella en aquella zona, Mei se sorprendió bastante al darse cuenta de que el miembro entero estaba dentro de ella habiendo entrado por esa zona tan estrecha. Pensar en que estaba dentro al completo y que estaban haciendo algo tan atrevido la excitaba, incluso el dolor empezó a convertirse en un estimulante para el placer que comenzaba a sentir.
-Si... si que me está gustando.. sigue, Sedric.
Poco a poco, junto con la progresión de las embestidas mientras estas iban de suaves a feroces y pasionales, el dolor iría desapareciendo y los jadeos ahogados se irían transformando en gemidos que transmitían cuánto placer estaba sintiendo la shinigami. La entrada se adaptaba al miembro poco a poco aunque todavía seguía siendo muy estrecha, lo cual aumentaba el placer para ambos. La comandante no podía reprimir sus gemidos y su mirada se perdía, incluso una sonrisa algo lasciva aparecía en sus labios producto del acto sexual tan atrevido y placentero.
Miró al frente y se dió cuenta de que podía verse en el espejo... ni ella misma se reconocía con esa expresión tan impropia de la comandante shinigami, una expresión de lujuria y deseos. Podía ver tambien a Sedric, colocado ahí detrás sujetándola por los glúteos y embistiéndola de forma constante, lo que aquel espejo le estaba mostrando la excitaba todavía más.
-Es.. genial, ah!!.. ¡Sedric...!
Sus gemidos eran cada vez más intensos y pedía más y más, dominada por el placer. Aunque ella misma no podía moverse, dado que las primeras embestidas dolorosas y la poca costumbre que tenía al sexo la estaba agotando, pero todavía quería probar más cosas esa noche, quería experimentar con su amado. Él podía ver desde su posición cómo ella se llevó una mano hacia su propio sexo para masturbarse a la vez que él la penetraba sin descanso y, tras no mucho de ello, los gemidos irían a más hasta soltar un pequeño chillido, tensar sus piernas y pies sobre la cama, alcanzando el orgasmo. Se quedaría echada sobre la cama manteniendo el trasero elevado y jadeando, pero dejando que él todavía se divirtiese embistiendo esa estrecha entrada. De hecho, las continuas embestidas la hacían tener ganas de más y no parar todavía.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Sedric el Sáb Abr 25, 2015 6:53 pm

+18:
Al escuchar su quejido se detuvo de pronto, no tardo en pedirle que continuase afirmando que no pasaba nada. Su brazo su deslizo por debajo de su cuerpo, haciendo que quedase entremedio de sus voluminosos pechos. Tomo su cuello con su mano haciendo que alzara su rostro, para acercarse a su mejilla besándola con suavidad.

-Relájate..

Fue lo único que le dijo antes de continuar, el avance del miembro por completo por aquella entrada tardo bastante. Sin embargo los preparativos hizo que todo saliese bien, viendo como  su vientre quedo apoyado en sus glúteos con todo el miembro dentro. Lo cierto es que ahora que lo veía notaba cierta excitación, algo que nunca había experimentado y el hecho que fuese con su pareja hacia que su temperatura corporal subiese. Poco a poco fue moviendo sus caderas, percatándose que su entrada había cedido, haciendo que su miembro se moviese por aquella zona sin ningún problema. Cuando pronto surgieron los gemidos de los labios de Mei, lo sorprendió dado que al parecer era cierto que una mujer también pudiese sentir por aquella zona si se tomaba las preparaciones adecuadas.

La afirmación pronto vino de los propios labios de su pareja, haciendo que se sintiese orgulloso consigo mismo. El hecho de satisfacerla hacia que también le gustaba, aunque también notaba placer no le hubiese importado no volver hacerlo. Pero ahora con ese conocimiento, solamente lo aria cuando ella se lo pidiese. Después las embestidas suaves y lentas cambiaria a fuertes y contundentes subiendo poco a poco el ritmo.

-Que estrecha estabas antes Mei…

Dijo sin cesar en sus embestidas, cogiendo con firmeza su cadera mirando al frente a la vez que sus embestidas se hacían cada vez más potentes. Los jadeos surgieron de los labios del hombre, la situación y ver el rostro de la mujer en aquel espejo que tenía delante. Ocasionaba que no quisiera detenerse, pudiendo notar ella misma el choque de sus caderas contra sus glúteos, el sonido que producía su trasero era muy estimulante. Lo animaba a continuar moviendo sus caderas contra su interior, viendo que entraba y salía gran parte de su miembro. No solo con ello la expresión de placer quedo reflejada en el espejo, el simple hecho de ver como su pareja disfrutaba le daba una gran satisfacción. Junto con los gritos de ánimo para que no se detuviese, cumpliendo con su deseo sin querer detenerse.

-Me alegro que te guste Mei.

No quiso parar sobretodo viendo lo mucho que estaba disfrutando, queriendo complacerla durante un rato más con sus embestidas, se percató como una de sus manos bajo hasta su intimidad empezando a masturbarse. Un suspiro escapo de sus labios al ver lo que acababa de hacer, así que la correspondió embistiendo con más dureza. Los gemidos de la mujer se hicieron más intensos al parecer, entonces se dio cuenta como de pronto el cuerpo de la mujer tembló expectativa ante la intensidad de placer que le estaba dando.  Sus gemidos se detuvieron de pronto, haciendo que de sus labios surgiesen pequeños jadeos y en ese momento saldría de su entrada estrecha retirando su cuerpo hacia atrás.

-Va siendo hora de cambiar de posición..

Le dijo echando su cuerpo haciendo que ella quedase boca arriba, sus brazos cogerían con fuerza el  cuerpo de su amada. Situándola su cabeza sobre la almohada para que estuviese mas cómoda, viendo desde su posición como el vizard se desprendía del preservativo volviendo a verse su miembro erecto. Colocaría su mano sobre el tanga blanco de la mujer, para retirarlo hacia atrás para quitárselo y echarlo a un lado.

-Ya veo lo húmeda que estas Mei-chan.

Dijo colocando un dedo sobre sus labios acariciándolo, al retirarlo notaria estos resbaladizos por sus fluidos. Una suave sonrisa se vería en el rostro del hombre, colocándose frente a ella. Dejaría que la parte superior de su cuerpo cayese sobre el de la comandante, sintiendo un contacto más directo. Notando como la piel de ambos se rozan, sus manos acariciarían sus costados para abrazarla y se acercaría a sus labios para besarla con pasión, sintiendo su cuerpo arder en deseo por la unión de sus labios y transmitir el amor que sienten. Al separarse de sus labios la miraría fijamente a los ojos, pudiendo ver en su mirada como solo existía ella en ese momento y nadie más.

-Te amo más que nada en este mundo. Mei..

Fue lo que dijo para después colocar su miembro en su entrada vaginal y penetrarla hasta el fondo, sintiendo como su cadera golpea contra la de ella. Colocando su rostro en su cuello dejándole un suave mordisco indoloro, sus brazos fornidos se abrazaron por completo al cuerpo de su pareja. Mientras sus caderas inician las primeras embestidas, haciendo que cada vez fuesen más profundas aunque quedando unos centímetros de su tronco fuera, sin aminorar la contundencia de sus embestidas.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Mei Fang el Lun Mayo 11, 2015 11:27 pm

+18:
La rubia apenas podía creerse lo que estaba haciendo, lo que su amado le hacía. Se miraba en el espejo jadeando, gimiendo, chillando y pidiendo más... quería que la mancillase, que la hiciese pasar por algo inolvidable aunque sus pensamientos se nublaran: que cometiese con su cuerpo cada impulso sexual sin frenarse lo más mínimo.
-..Es.. es genial..! ¡Sedric, ah...!
Se dejó caer hacia delante, aplastando sus pechos sobre el colchón de la cama y dejando su trasero en alto mientras era continuamente embestida por el vizard. Incluso su mano diestra se dirigió hasta su propio sexo, sobre esos labios vaginales ya tan húmedos, comenzando a meter un dedo entre ellos y a jugar consigo misma.
Al escuchar lo que estaba estrecha, la comandante shinigami se estremeció con un gemido.
-Di.. dime más cosas..
Continuó así, deseando que aquello nunca acabase y masturbándose además ella misma hasta que, en una evidente muestra del tremendo placer que recorrió su cuerpo como un relámpago, una chispa de vida, un choque de pasión... se convulsionó levemente, estirando las piernas y apretando los dedos de sus pies contra las sábanas, soltando unos agudos gemidos distintos a los de antes mientras alcanzaba un orgasmo bastante intenso que tomaba el control de su cuerpo.

Momentos después estaba ahí jadeando, agotada y feliz, jamás había sentido así... habían realizado el acto carnal otras dos veces, si, pero hoy el día tan maravilloso que habían pasado juntos, el ambiente, la preparación, la pasión con la que lo estaban haciendo.. todo había contribuido a que fuese un acto sexual más placentero que ningun otro.
Lo miró cuando le dijo que cambiarían de posición, retirando tanto su ropa interior como el tanga blanco de la mujer. No tenía respuesta, simplemente sonrió ante la idea de realizar una nueva ronda, lo esperaba con ansias.
Ella cerró los ojos soltando leves jadeos cuando el hombre acariciaba esos labios inferiores, tan expuesta y vulnerable.. tan sensible estaba ahora que las meras caricias la hacían abrir sus piernas y no lograba retener sus gemidos.
Observó que se había quitado el preservativo... le gustaba, quería sentirlo de verdad.
-Te amo, Sedric.. te quiero más que a nada.
Sonrió confesando su profundo amor por el vizard y, enseguida, sintió como todo el miembro entraba en su interior, provocándole un sonoro gemido y abrazándose a él.
Las embestidas eran continuas y no le daban descanso, Mei mantenía las piernas abiertas permitiéndole hacer cuanto quisiese, sin que se contenga. Tras el pequeño y travieso mordisco que Sedric dejó en el cuello de la shinigami, ella fué esta vez quien juntó sus labios para besarlo pasional, ardiente, un beso largo mientras disfrutaba de cómo entraba y salía de forma contundente de su interior. Ella lo abrazó con fuerza y lo rodeó con sus piernas para estar todavía más apegada a su prometido, cercana a un nuevo orgasmo y, aunque no era consciente del peligro en ese momento, deseaba que él también llegase en su interior.
-¡Sigue Sedric..! ¡te quiero..!
Tras unos momentos, ella misma giró junto a él con la intención de acabar ella encima y él debajo esta vez, sin permitir que saliese de ella. Lo miró jadeando y con una leve sonrisa, contenta por lo que hacían, y se reincorporó quedándose de rodillas sobre la cama igual que antes de la penetración, aunque esta vez no llevaba el tanga y el miembro sí que estaba en su interior. Lo miró jadeando mientras comenzaba a mover su cadera, de arriba a abajo, haciendo que aquello entrase y saliese continuamente. Sedric podría tanto presenciar el cuerpo de su amada, su rostro y el movimiento de sus pechos, a la vez que la espalda y el trasero de la comandante a través del espejo.
Continuó así un rato, cada vez más intensa y cercana al clímax, y en el momento en que se echó sobre él apegando sus pechos al pectoral de Sedric y lo besó con lujuria, paró ese movimiento con sus caderas para que se quedase el miembro en el fondo al tiempo que la shinigami alcanzaba un nuevo orgasmo. No quería que saliese de ella, de hecho parecía incluso ejercer fuerza para no dejarle, lo quería dentro.. aun así, se apartaría si él insistía.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Sedric el Dom Mayo 24, 2015 10:16 pm

+18:
Aquellas palabras que surgieron de sus labios hizo que la mirase por un instante a los ojos, sonrío a la vez que su pareja ante su confesión de amor. Los gemidos de la comandante, se mezclaron con sus jadeos mientras notaba como su miembro se adentró hasta el fondo de la entrada principal. Sintió como sus brazos rodeando su amplia espalda, transmitiéndole un calor realmente agradable. Dándose cuenta como al principio de las embestidas separo sus piernas, aunque no tardo demasiado en apresarlo entre sus piernas su cintura notando más cercano sus cuerpos. Un mordisco travieso el cual acabo convirtiendo ella en un apasionado beso, el cual correspondió de la misma forma a su pareja. Sus embestidas eran contundentes, hacía que todo el cuerpo de la mujer temblara ante sus impactos de cadera. Noto de pronto como sus piernas lo abrazaron, haciendo que se mantuviera en la posición que estaban.

-Yo también te quiero Mei…

Respondió entre medio del clímax de sonidos lujuriosos que había en la habitación, podía notar el roce de sus cuerpos en aquella unión tan cálida. A la vez que intima, no pensaba parar sino más bien al contrario. Seguir, notaba que entraba y salía de su interior sin parar, aunque manteniendo parte de su miembro en su interior persistiendo el acto carnal. Pero de pronto algo ocurrió en medio de la escena, se vio arrastrado a un lado girando por la cama hasta quedar debajo del cuerpo de la mujer. Viéndola a ella en lo alto de la cima, la visión del cuerpo desnudo de su amada despertaba más deseo hacia ella. Contemplando su perfecta figura, la generosidad de sus grandes y hermosos pechos moviéndose, junto al placer que le estaba produciendo los movimientos de cadera de Mei. La espalda de la comandante quedaba reflejada en aquel cristal, viendo como sus glúteos se alzaban y descendían para debajo de forma contundente haciendo que mirase al techo. Sin embargo sus ojos se centraban en la mujer que tenía su vientre, la única que cambio su vida y que le devolvía las ganas de seguir viviendo con el objetivo de volver a verse y consumar el amor que sienten el uno por el otro.
Por un momento su mano se alzó para alcanzar uno de sus pechos, deseando tomar uno de estos con sus manos. Mientras los jadeos escapan de sus labios, sintiendo ella misma como lo aprieta con firmeza entrecerrando los ojos.

-Es increíble Mei.. no pares ahora…

Le dijo disfrutando mucho de aquello, permitiéndole que continuase dándole placer hasta que vio cómo se echó sobre su pectoral. Notando sus pechos aplastándose contra su cuerpo, viendo a Mei acercándose y entonces sus labios se juntaron, corresponde a su beso con la misma lujuria que le transmite. De pronto su mano se puso sobre uno de sus glúteos y lo apretó, mientras prolongaba aquel beso queriendo hacer más intenso el momento. Exhalo el aire cálido a través de sus labios, cuando se separó de sus labios mirándola y sintió la fuerza que ejercía en sus piernas manteniéndolo quieto.

-Verme reflejado en tus ojos me haces sentirme único, por eso mediante mis actos quiero demostrarte con hechos cuanto te amo Mei-chan aunque ya lo sepas mediante mis palabras.

Sonríe levemente mirándola fijamente a los ojos durante unos segundos, colocando su siniestra en su rostro acariciándolo con suavidad depositando un leve beso en sus labios. De pronto la hace darse la vuelta, quedando ella debajo de su cuerpo. Se separa por un momento saliendo su miembro al exterior, abandonando sus manos de su cuerpo para acabar depositándolas sobre el cuello de ella acariciándolo. Extendiendo ambas manos hasta sus hombros, deslizándose por sus grandes pechos acariciándolo con los dedos de sus manos y pronto llegando a sus muslos. Sosteniendo con ambas manos sus gemelos levantándola, haciendo que sus piernas quedasen levantadas quedando su entrada expuesta. La miro desde su posición con una expresión un poco seria, mantuvo sus piernas con firmeza antes de terminar por hundir la punta de su duro miembro en el interior de los labios inferiores de su nada. Una vez la penetro hasta el fondo, dejo escapar un fuerte jadeo en forma de grito ante el placer que había notado en la penetración y de un solo golpe de cadera hizo que entrase gran parte de su miembro. Desde aquella posición, manteniendo sus piernas alzadas y separadas comenzó a embestirla con dureza moviendo su cadera cerrando los ojos. Aquella posición era bastante dura, pero sin embargo el simple hecho que lo hiciese con Mei hizo que la desease aún más.

-¡Esta bien!

Grito extasiado suponiendo que aquello le arrancaría algunas palabras a la mujer por el placer tan duro que le estaba dando, no cesaba de mover sus caderas de forma contundente haciendo que notase hasta su vientre penetrándola bien al fondo. Notaba que su resistencia estaba alcanzando su límite, sin embargo no paraba de embestir contra la entrepierna de la mujer queriendo darle tanto placer como le fuese posible para que aquello fuese inolvidable. Se mantuvo firme durante un largo rato, hasta que notaba que estaba ya llegando a su límite.

-No puedo más, voy a correrme Mei.

Dijo saliendo de golpe de su interior colocándose de pie, empezando a masturbarse con una mano y ayudando con la otra a que se reincorporase. Sujetando su cabeza haciendo que viera su miembro, viendo como aceleraba el ritmo de la masturbación y sintiendo que estaba a punto de estallar.

-Ya viene!

Justo unos segundos después se le escapo un fuerte grito, antes de soltar toda la descarga hacia la boca de su amada. Manteniendo su cabeza inmóvil y cerrando los ojos mientras seguía masturbándose y exhalando de su boca un suspiro de alivio al haberse derramado de golpe y en gran cantidad.

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Re: [+18][Evento] Sant Valentín: Un día Inolvidable.

Mensaje por Mei Fang el Lun Sep 07, 2015 5:49 pm

+18:
Una noche en extremo pasional, una noche para ambos. Un día y una noche que disfrutaría con su amado y dejaría de ser una comandante del ejército de dioses y sería una mujer prometida, dejaría de poseer un poder titánico y sería poseída por un amor y pasión sin límites, abandonaría su condición de shinigami para entregarse por completo al amor que se profesaban el uno por el otro. Esa noche sería Mei-chan.
-Te amo.. sigue, ¡hm!...
Esas embestidas hacían que su cuerpo temblase, que desease más y más, hasta el punto de desear tomar el dominio de la situación y girar junto a su amado para colocarse sobre él, de rodillas en la cama y cabalgando moviendo sus caderas a un lujurioso ritmo, intensificándolo poco a poco con cada gemido que salía de su garganta; estaba sudando, ambos, no le importaba: la unión de sus cuerpos estaba siendo un acto pasional, lleno del amor que se profesaban el uno al otro, la forma en que lo mostraban desatando sus fantasías.

Mei estaba repleta de lascivia esa noche, dedicaba por completo su mente a entregarse al placer y a la lujuria que su amado le proporcionaba, y su cuerpo tan solo era para él.
Al tiempo que sus grandes pechos se movían al ritmo de sus caderas, bajó la mirada hacia Sedric para observarlo con una pequeña sonrisa mientras se mordía el labio inferior, juguetona, desatada... el tacto de la mano en su pecho la hizo aumentar todavía más el ritmo, alzando la mirada hacia el techo, apenas tardaría en soltar algunos chillidos que mostraban cuánto placer estaba sintiendo y, de pronto, un nuevo orgasmo... estaba siendo genial para ella, ya llevaba varios aquella noche.

Enseguida el vizard tomó las riendas nuevamente: la hizo darse la vuelta, colocándola bajo él, observando el voluptuoso cuerpo de aquella rubia de ojos zafiro mientras sus manos la recorrían por completo con deseo. A la shinigami le estaba encantando, como todo en esa noche, se sentía deseada, sus más profundas fantasías se cumplían... se sentía una mujer en manos del hombre al que amaba.
Observó cómo alzaba sus piernas las abría, dejándola expuesta, tan solo imaginar las cosas que Sedric podría hacerle desde aquella posición hacía volar su mente, desearlo todo de él, ella misma comenzó a masajearse suavemente los pechos mientras esperaba con ansias que entrase en su interior nuevamente, que la penetrase hasta cansarse con toda la dureza que sus fuerzas le permitiesen... sus deseos no tardarían en cumplirse, la embestida llegó acompañada de un corto grito de Sedric, el cual demostraba lo bien que lo estaba pasando explorando el cuerpo de la comandante shinigami, haciéndola suya, embistiéndola de las formas que más quería. Mei notaba cómo el falo casi alcanzaba su útero, recorría su interior de una forma salvaje y sin cuidado: y eso le encantaba, a ella, una mujer de guerra que siempre había estado por encima de todo hombre y mujer, mirando desde lo alto a cada soldado fiel y a cada oponente fiero... ahora que se sentía dominada, expuesta, ahora que era sumisa a aquel hombre y este le correspondía otorgándole el mayor de los placeres... ahora estaba en el climax.
Un agudo chillido de parte de la shinigami mostró cómo había alcanzado un orgasmo repleto de lascivos pensamientos, se quedó jadeando escuchando a Sedric y viendo cómo se reincorporaba para hacerla a ella colocar su boca frente al miembro y enseguida sentir en sus labios la semilla. Lo tomaría sin ninguna queja, no sabía ciertamente si le gustaría o no, pero era una fantasía más que ambos compartían.
Mei abrió la boca sacando la lengua levemente y recibió toda esa descarga gustosa, cerrando los ojos y, una vez hubo acabado, cerró la boca y comenzó a tragarse aquello. Ni si quiera notó si tenía sabor, estaba en un estado embriagador, rendida, su cuerpo había recibido más placer que nunca, apenas se daba cuenta cuando ella misma limpiaba con su mano sus pechos y su rostro de aquella sustancia y la lamía, sin derrochar nada.
-...Ha.. ha sido... increíble..
Fué lo que acertó a decir entre jadeos, de rodillas en la cama mirando a su prometido.
-Ha sido fascinante Sedric...
Le sonrió una vez más y, cuando él se echó sobre la cama, la mujer se recostó sobre su pectoral agotada, jadeante, pero con una sonrisa en su expresión.
-Te quiero..
Mencionó una vez más, musitando, mientras cerraba los ojos y permitía que el sueño se la llevase.

En la mañana, mientras los primero rayos de sol se filtraban por la cortina de tela de la habitación, la shinigami abría sus ojos lentamente.. y no se levantó. ¿Para qué levantarse de la cama? ese día no tenía prisas, ya pondría alguna excusa por su ausencia en el Gotei 13 por la mañana, y si alguien quería debatirla, que se atreviese. Sonrió todavía con los ojos entrecerrados mirando al vizard, a su prometido, Sedric. Se quedó ahí, acostada a su lado.. ojalá fuese así siempre. De momento, así se quedaría un rato más.

Más tarde, tras unas tiernas palabras de la pareja y un tierno beso, la shinigami se levantaría de la cama desperezándose ligeramente. Estaba desnuda al completo, la visión de su cuerpo quizá despertase algo en el hombre.
-Ah.. Tengo que darme una ducha cielo, tu.. espera al menos a que se caliente el agua.
Le dijo como para tentarlo, estaba más juguetona de lo habitual, el suceso de la noche anterior había despertado algo más sus sentimientos y no era tan retraída como solía serlo.
Pasó a la ducha, abriendo la llave del agua caliente y se metía bacho el chorro, dejando que el cayese desde su cabeza hasta los pies, mojando su larga melena rubia que ya le llegaba hasta la cintura.
No tendría que esperar mucho para escuchar el sonido de la puerta abriéndose y, unos segundos más tarde cerrándose, apenas tardó el vizard en correr la cortina y pasar a la ducha con ella. Mei retrocedió ligeramente hasta la pared con una sonrisa pícara, juguetona.
-¿No es un poco temprano..?
Lo besó y abrazó, sintiendo el roce de sus cuerpos una vez más bajo el chorro del agua.
-..No hay prisa... hazme tuya una vez más, Sedric..
Le susurró ella, incitándole, y apenas lo acabó de decir cuando sentía cómo la cargaba en brazos, levantándola cojiéndola de los glúteos e introduciendo todo el duro miembro en su interior de una sola estocada, arrancándole un nuevo gemido.
Permanecería un rato gozando del cuerpo de la rubia, el cual era sin duda sensual, atlético, voluptuoso y femenino. Incluso cambiarían de posiciones, a Mei le encantó que la girase y la pusiese de cara a la pared mientras el vizard la tomaba de las caderas y embestía su entrada sin contenerse lo más mínimo. Fué una ducha larga y sumamente divertida.



-Podría acostumbrarme a esto.
Mencionó ella una vez acabaron, fuera de la ducha y secándose con la toalla.
-Dedicarnos el uno al otro, sin órdenes, sin papeleo, sin espadas... hacernos el amor y disfrutar de nuestra compañía.
Dió un pequeño suspiro mientras acababa de secarse.
-Pero echaría de menos la batalla. He nacido para luchar, después de todo.
Se dispuso a buscar su ropa.
-Y tu echarías de menos mi traje azul.
Soltó una pequeña risa y recogió su ropa. Mei había cambiado, y para bien: era una amante dedicada, sumisa pero cariñosa, tímida pero entregada, y ahora parecía que no le daba tanta vergüenza dedicarle cualquier palabra a Sedric.
-No hace falta decir lo bien que lo he pasado.. nunca lo había pasado tan bien, Sedric. Esto ha sido un gran avance en nuestra relación.
Se atrevió a decir alegre, contenta, mientras se subía el tanga blanco. Esta vez no se puso las braguitas, se mostró para él un momento más con aquel tanga que tan bien le quedaba.
-Una última visión para ti antes de que regrese al Gotei.
Le sonrió posando brevemente para él antes de ponerse el sujetador y empezar a subirse unas medias cortas, como unos calcetines finos que llegaban hasta debajo de las rodillas. Después se pondría el pantalón.
-Si no me surje nada en el Gotei.. quizá podamos volver a vernos en unas dos semanas.
Le dijo mientras se ponía la blusa y, tras ello, las zapatillas.
-O quizá los tuyos se porten mal, tenga que venir a castigaros, y de paso me castigas tu a mi por tener tanto trabajo.. ¿no?
Sonrió acercándose a él, se notaba que era más abierta ahora, aunque seguía poniéndose roja al hablar cosas así.
-Saldré yo primera del hotel, tu toma otra salida luego.. no sería bueno que nos viesen salir juntos.
Le acarició unos instantes el rostro y lo besó una vez más, con ternura.
-Te amo Sedric... muchísimo...
Permaneció unos momentos abrazada a él, deseando no tener que separarse.
Suspiró una vez se hubo despedido, tomó a Totsuka.
-Nos veremos pronto. Ten fé en ello.. te quiero.
Cogió sus cosas y, mirándolo una última vez con su dulce sonrisa, salió del cuarto.

Había sido un episodio feliz para ambos, un capítulo de su vida que había durado poco más de un día, pero que había ayudado a que su relación creciese, a que sus vidas descansasen de la guerra y el deber. Un día de paz en el que habían desahogado su tensión, habían demostrado cuanto se amaban, y regresaban alegres a sus respectivos lugares a los que pertenecían, conservando unos recuerdos que se sobrepondrían a todo lo que podría estar por venir.

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